Marius Borg Høiby, hijo de la princesa heredera de Noruega, Mette-Marit, declaró este miércoles ante un tribunal de Oslo que llevó durante años una vida marcada por los excesos, impulsada por lo que definió como una “necesidad de reconocimiento extremadamente elevada”.

El joven, de 29 años, enfrenta un juicio por 38 cargos, entre ellos cuatro violaciones, agresiones a exparejas y delitos vinculados al consumo y tráfico de drogas. En caso de ser condenado, podría recibir una pena de hasta 16 años de prisión.

Un acusado atravesado por los excesos

“Mucho sexo, muchas drogas y mucho alcohol”, resumió Høiby entre lágrimas durante la segunda jornada del proceso judicial. Nacido de una relación anterior al matrimonio de su madre con el príncipe heredero Haakon, aseguró que siempre fue conocido públicamente “sólo como el hijo de mi madre” y que la exposición mediática desde muy pequeño marcó su conducta adulta.

Visiblemente afectado, el acusado negó las violaciones que se le imputan, aunque reconoció total o parcialmente otros cargos, como episodios de violencia, amenazas, infracciones a la ley de estupefacientes y delitos de tráfico. Según admitió, en 2020 transportó 3,5 kilos de marihuana.

El testimonio de una presunta víctima

Durante la audiencia también declaró una de las presuntas víctimas, quien retomó el testimonio iniciado el día anterior. La mujer denunció haber sido violada tras una fiesta ocurrida entre el 19 y el 20 de diciembre de 2018 en la casa que Høiby posee dentro de la finca de Skaugum, residencia oficial de la pareja principesca a las afueras de Oslo.

Según relató, no recuerda lo sucedido y cree haber sido drogada. “Es como un gran agujero negro”, afirmó. La policía tomó contacto con ella años después, al encontrar fotos y videos en el teléfono del hijo de la princesa heredera. Para la acusación, Høiby abusó de la mujer mientras se encontraba inconsciente.

Imágenes, dudas y versiones enfrentadas

Las fotos y grabaciones no fueron exhibidas ante la prensa y la identidad de las denunciantes permanece bajo reserva. “Miren mi rostro, se ve que estoy inconsciente. Sospecho que ingerí algo sin saberlo”, declaró la denunciante, quien definió lo ocurrido como “una traición y un shock”.

La defensa, sin embargo, cuestionó su testimonio y sostuvo que en una declaración previa ante la policía la mujer afirmó no haber sentido que hubiera sido drogada. Høiby, por su parte, dijo no recordar con claridad aquella noche, aunque insistió en que la relación sexual fue consensuada. “Tuvimos sexo completamente despiertos y de manera voluntaria”, afirmó.

Presuntas violaciones en contextos de alcohol y drogas

De acuerdo con la fiscalía, las cuatro presuntas violaciones -una de ellas ocurrida en 2023 durante unas vacaciones en las islas Lofoten junto al príncipe heredero Haakon- se produjeron luego de relaciones inicialmente consentidas, generalmente tras fiestas con alto consumo de alcohol y drogas, cuando las víctimas no estaban en condiciones de defenderse.

La defensa sostiene que en todos los casos se trató de “relaciones sexuales normales y consentidas” y describió un entorno atravesado por el consumo frecuente de sustancias.

Un golpe sin precedentes para la monarquía noruega

El caso es considerado el mayor escándalo que haya afectado a la familia real noruega y representa un duro golpe para la imagen de la institución. La pareja principesca no asiste al juicio, que se extenderá durante siete semanas. El palacio real confirmó que Mette-Marit postergó “hasta nuevo aviso” un viaje oficial al extranjero.

A este proceso judicial se suma otro frente sensible para la futura reina: su aparición en los archivos vinculados al caso del delincuente sexual Jeffrey Epstein, una revelación que volvió a colocar a la monarquía noruega bajo una fuerte presión pública y mediática.

​Marius Borg Høiby, hijo de la princesa heredera de Noruega, Mette-Marit, declaró este miércoles ante un tribunal de Oslo que llevó durante años una vida marcada por los excesos, impulsada por lo que definió como una “necesidad de reconocimiento extremadamente elevada”. El joven, de 29 años, enfrenta un juicio por 38 cargos, entre ellos cuatro violaciones, agresiones a exparejas y delitos vinculados al consumo y tráfico de drogas. En caso de ser condenado, podría recibir una pena de hasta 16 años de prisión.Un acusado atravesado por los excesos“Mucho sexo, muchas drogas y mucho alcohol”, resumió Høiby entre lágrimas durante la segunda jornada del proceso judicial. Nacido de una relación anterior al matrimonio de su madre con el príncipe heredero Haakon, aseguró que siempre fue conocido públicamente “sólo como el hijo de mi madre” y que la exposición mediática desde muy pequeño marcó su conducta adulta.Visiblemente afectado, el acusado negó las violaciones que se le imputan, aunque reconoció total o parcialmente otros cargos, como episodios de violencia, amenazas, infracciones a la ley de estupefacientes y delitos de tráfico. Según admitió, en 2020 transportó 3,5 kilos de marihuana.El testimonio de una presunta víctimaDurante la audiencia también declaró una de las presuntas víctimas, quien retomó el testimonio iniciado el día anterior. La mujer denunció haber sido violada tras una fiesta ocurrida entre el 19 y el 20 de diciembre de 2018 en la casa que Høiby posee dentro de la finca de Skaugum, residencia oficial de la pareja principesca a las afueras de Oslo.Según relató, no recuerda lo sucedido y cree haber sido drogada. “Es como un gran agujero negro”, afirmó. La policía tomó contacto con ella años después, al encontrar fotos y videos en el teléfono del hijo de la princesa heredera. Para la acusación, Høiby abusó de la mujer mientras se encontraba inconsciente.Imágenes, dudas y versiones enfrentadasLas fotos y grabaciones no fueron exhibidas ante la prensa y la identidad de las denunciantes permanece bajo reserva. “Miren mi rostro, se ve que estoy inconsciente. Sospecho que ingerí algo sin saberlo”, declaró la denunciante, quien definió lo ocurrido como “una traición y un shock”.La defensa, sin embargo, cuestionó su testimonio y sostuvo que en una declaración previa ante la policía la mujer afirmó no haber sentido que hubiera sido drogada. Høiby, por su parte, dijo no recordar con claridad aquella noche, aunque insistió en que la relación sexual fue consensuada. “Tuvimos sexo completamente despiertos y de manera voluntaria”, afirmó.Presuntas violaciones en contextos de alcohol y drogasDe acuerdo con la fiscalía, las cuatro presuntas violaciones -una de ellas ocurrida en 2023 durante unas vacaciones en las islas Lofoten junto al príncipe heredero Haakon- se produjeron luego de relaciones inicialmente consentidas, generalmente tras fiestas con alto consumo de alcohol y drogas, cuando las víctimas no estaban en condiciones de defenderse.La defensa sostiene que en todos los casos se trató de “relaciones sexuales normales y consentidas” y describió un entorno atravesado por el consumo frecuente de sustancias.Un golpe sin precedentes para la monarquía noruegaEl caso es considerado el mayor escándalo que haya afectado a la familia real noruega y representa un duro golpe para la imagen de la institución. La pareja principesca no asiste al juicio, que se extenderá durante siete semanas. El palacio real confirmó que Mette-Marit postergó “hasta nuevo aviso” un viaje oficial al extranjero.A este proceso judicial se suma otro frente sensible para la futura reina: su aparición en los archivos vinculados al caso del delincuente sexual Jeffrey Epstein, una revelación que volvió a colocar a la monarquía noruega bajo una fuerte presión pública y mediática.  La Voz

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