En Talleres todavía duele la derrota del sábado ante Platense en el Kempes. No tanto por el resultado en sí, sino por las formas y por la sensación de que el arranque del año sigue dejando más dudas que certezas. Sin demasiado tiempo para lamentos, la “T” ya cambió el chip y apunta todos los cañones a la Copa Argentina, donde este miércoles, desde las 19, debutará frente a Argentino de Merlo en Rosario, por los 32avos de final. Un partido que, aunque en los papeles parece accesible, esconde más trampas de las que sugiere la categoría del rival.

Talleres es candidato. No hay vueltas. Juega en Primera, tiene un plantel amplio y enfrenta a un equipo de la Primera B Metropolitana. Pero la Copa Argentina no entiende de lógicas y la “T” lo sabe mejor que nadie. El año pasado ya pagó caro un paso en falso ante un rival de menor categoría y la herida sigue fresca. Por eso, el duelo del miércoles no es uno más: es una prueba de carácter, de concentración y, sobre todo, de credibilidad.

También se juega bastante Carlos Tevez. Nadie habla de un ultimátum ni de una posible salida en caso de derrota, pero está claro que un tropiezo en este contexto podría dejar un tendal importante. El DT necesita respuestas rápidas de un equipo que todavía no logró despegar en 2026 y que viene acumulando rendimientos individuales bajos. Ganar en Copa Argentina no solo significa avanzar de ronda: es tomar aire, bajar la ansiedad y evitar que las dudas se multipliquen.

En ese sentido, Tevez deberá meter mano. El entrenador evalúa variantes y no se descartan cambios en el once. Aparecen interrogantes: ¿habrá una oportunidad para Santiago Fernández?, ¿Martín Río irá desde el arranque?, ¿habrá banca para Guido Herrera o podrá mostrarse Santino Barbi?. Las decisiones serán clave para encontrar un equipo más sólido y confiable.

Valoyes, ¿afuera?

Lo que sí parece estar claro es que Diego Valoyes no será una opción: el delantero colombiano tendría una molestia muscular (resta la confirmación oficial del club sobre gravedad de la dolencia) que lo dejará fuera de la delegación.

Por otra parte, el plantel viene cumpliendo una semana cargada, con entrenamientos en el Card y un viaje programado a Rosario para el martes, con práctica por la tarde. Tras el partido, el regreso a Córdoba será inmediato. El calendario aprieta y no da respiro.

Después de la Copa, Talleres visitará a Lanús el lunes y luego será local de Gimnasia de Mendoza, antes de una seguidilla exigente que incluye a Rosario Central de Ángel Di María y un viaje a Santiago del Estero para enfrentar a Central Córdoba.

Por eso, el miércoles no es solo una ronda más. Es una estación clave en un año que recién empieza, pero que ya exige señales claras. Para Talleres y para Tevez, ganar es mucho más que pasar de fase.

​En Talleres todavía duele la derrota del sábado ante Platense en el Kempes. No tanto por el resultado en sí, sino por las formas y por la sensación de que el arranque del año sigue dejando más dudas que certezas. Sin demasiado tiempo para lamentos, la “T” ya cambió el chip y apunta todos los cañones a la Copa Argentina, donde este miércoles, desde las 19, debutará frente a Argentino de Merlo en Rosario, por los 32avos de final. Un partido que, aunque en los papeles parece accesible, esconde más trampas de las que sugiere la categoría del rival.Talleres es candidato. No hay vueltas. Juega en Primera, tiene un plantel amplio y enfrenta a un equipo de la Primera B Metropolitana. Pero la Copa Argentina no entiende de lógicas y la “T” lo sabe mejor que nadie. El año pasado ya pagó caro un paso en falso ante un rival de menor categoría y la herida sigue fresca. Por eso, el duelo del miércoles no es uno más: es una prueba de carácter, de concentración y, sobre todo, de credibilidad.También se juega bastante Carlos Tevez. Nadie habla de un ultimátum ni de una posible salida en caso de derrota, pero está claro que un tropiezo en este contexto podría dejar un tendal importante. El DT necesita respuestas rápidas de un equipo que todavía no logró despegar en 2026 y que viene acumulando rendimientos individuales bajos. Ganar en Copa Argentina no solo significa avanzar de ronda: es tomar aire, bajar la ansiedad y evitar que las dudas se multipliquen.En ese sentido, Tevez deberá meter mano. El entrenador evalúa variantes y no se descartan cambios en el once. Aparecen interrogantes: ¿habrá una oportunidad para Santiago Fernández?, ¿Martín Río irá desde el arranque?, ¿habrá banca para Guido Herrera o podrá mostrarse Santino Barbi?. Las decisiones serán clave para encontrar un equipo más sólido y confiable.Valoyes, ¿afuera?Lo que sí parece estar claro es que Diego Valoyes no será una opción: el delantero colombiano tendría una molestia muscular (resta la confirmación oficial del club sobre gravedad de la dolencia) que lo dejará fuera de la delegación. Por otra parte, el plantel viene cumpliendo una semana cargada, con entrenamientos en el Card y un viaje programado a Rosario para el martes, con práctica por la tarde. Tras el partido, el regreso a Córdoba será inmediato. El calendario aprieta y no da respiro.Después de la Copa, Talleres visitará a Lanús el lunes y luego será local de Gimnasia de Mendoza, antes de una seguidilla exigente que incluye a Rosario Central de Ángel Di María y un viaje a Santiago del Estero para enfrentar a Central Córdoba.Por eso, el miércoles no es solo una ronda más. Es una estación clave en un año que recién empieza, pero que ya exige señales claras. Para Talleres y para Tevez, ganar es mucho más que pasar de fase.  La Voz

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