La Iglesia expulsó al sacerdote Ariel Príncipi tras acusaciones de abuso sexual contra menores
El Tribunal Canónico de Córdoba resolvió expulsar de la Iglesia Católica al sacerdote Ariel Príncipi, quien se desempeñó durante varios años en Huinca Renancó y afrontaba acusaciones por presuntos abusos sexuales contra menores.
La decisión se conoció esta semana y fue confirmada por el obispo de la Diócesis de Río Cuarto. El religioso ya se encontraba suspendido de sus funciones y residía en Buenos Aires. Con la nueva resolución, quedó apartado definitivamente y sin vínculo formal con la Iglesia Católica.
Príncipi, oriundo de Laboulaye, ejerció durante varios años como sacerdote en la parroquia Nuestra Señora del Carmen de Huinca Renancó y también atendió las comunidades religiosas de Ranqueles y Pincén.
Posteriormente desarrolló actividades pastorales en las parroquias de La Carlota y Ucacha. En esa región surgieron algunas de las denuncias que dieron lugar a actuaciones en la Justicia.
La resolución del Tribunal Canónico representa la máxima sanción eclesiástica y se enmarca en las políticas de “tolerancia cero” frente a los abusos sexuales dentro de la Iglesia, profundizadas durante el pontificado del papa Francisco.

Todavia no hay comentarios aprobados.