Kicillof dio el paso más contundente hacia 2027: nacionalizó su armado político y se posicionó como uno de los dirigentes que buscarán disputar la Presidencia frente a Milei. Ante una multitud en Avellaneda, lanzó su proyecto nacional y respaldó a Cristina Kirchner.
Axel Kicillof dio uno de los pasos políticos más claros de cara a las elecciones presidenciales de 2027. En un multitudinario acto del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), realizado en Avellaneda, el gobernador bonaerense confirmó su intención de construir una alternativa nacional y dejó una frase que rápidamente tomó fuerza política: “Cuenten conmigo para que el año que viene la Argentina tenga una alternativa”.
Kicillof no eligió romper con Cristina Fernández de Kirchner para comenzar ese camino. Por el contrario, dedicó parte de su discurso a reivindicar los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner y aseguró que la expresidenta está “injustamente presa”, en un claro gesto político hacia quien tuvo un papel central en su crecimiento dentro del kirchnerismo.
Kicillof fue ministro de Economía durante la segunda presidencia de Cristina Kirchner, desde 2013 hasta diciembre de 2015. Años después construyó su propio liderazgo político hasta llegar a la Gobernación bonaerense y ahora comienza a proyectar ese armado hacia todo el país.
Durante su discurso sostuvo que durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner los argentinos “vivían mejor” y mencionó, entre otros puntos, el trabajo, las universidades, la ciencia y los derechos. En ese contexto vinculó la situación judicial de la expresidenta con un intento, según su interpretación, de “callarnos, disciplinarnos y condicionarnos”.
El mensaje tuvo una doble lectura. Mientras respaldó públicamente a Cristina frente a su situación judicial, Kicillof también marcó diferencias respecto de cómo considera que debe construirse una nueva alternativa electoral.
“No me interesa una construcción a control remoto”, sostuvo, al tiempo que rechazó los acuerdos entre cúpulas y las negociaciones realizadas “a espaldas de la sociedad”. Para el gobernador bonaerense, la nueva mayoría debe construirse desde abajo y extenderse más allá de las fronteras tradicionales del justicialismo.
En ese sentido lanzó otra definición de peso: “Con el peronismo solo no nos va a alcanzar”. Su propuesta apunta a incorporar sectores políticos y sociales que hasta ahora no formaron parte del espacio, con el objetivo de construir una alternativa nacional frente al gobierno de Javier Milei.
Kicillof también cuestionó el rumbo económico del Gobierno nacional y planteó que la oposición no puede limitarse a esperar que los problemas económicos desgasten por sí solos a Milei. “No podemos confiar en que el fracaso de Milei genere por sí solo una alternativa. No cuenten conmigo para esperar sentado”, afirmó.
El acto de Avellaneda marcó además el salto del Movimiento Derecho al Futuro desde una construcción principalmente bonaerense hacia un armado de alcance nacional. Frente a una militancia que en distintos momentos coreó “Axel presidente”, Kicillof dejó en claro su intención de ocupar un lugar central en la discusión electoral que se avecina.
Así, el gobernador bonaerense comenzó a mostrar sus cartas para 2027: proyectó su espacio a nivel nacional, convocó a ampliar la base política del peronismo y, al mismo tiempo, evitó una ruptura abierta con Cristina Kirchner, reivindicando su gestión y defendiendo públicamente a la expresidenta frente a su situación judicial.

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