A los 87 años, Eddie Brown todavía ocupa el asiento de un tractor en la granja familiar del condado de Bates, en Missouri. Para él, la edad no representa un motivo suficiente para abandonar las tareas del campo. “Mientras pueda seguir adelante, intentaré hacer algo”, dijo al hablar sobre su retiro.
Su rutina tiene un pequeño aliado. Eddie suele llevar una botella de Pepsi consigo y asegura que apenas necesita unos sorbos para mantenerse activo durante la jornada. “Siempre llevo una botella de Pepsi conmigo; nunca bebo mucho”, contó entre risas. “Una botella me dura todo el día. Le doy un sorbo y listo”, dijo según informó Farm Progress.
Pero la verdadera motivación de Eddie está en su familia y en el futuro de la explotación que sus antepasados construyeron hace más de un siglo.
Eddie Brown prepara a sus nietos para asumir nuevas responsabilidades. Foto: captura YouTube @Farm Progress.
Una granja que pasa de generación en generación
Eddie creció en la propiedad familiar y, después de estudiar en la Universidad de Missouri, regresó a la granja en 1961. Desde entonces trabajó junto a su padre y participó durante décadas en el crecimiento de la explotación.
A lo largo de esos años adquirió experiencia en la producción de ganado y en el cultivo de maíz, soja y trigo. Con el tiempo, transmitió esos conocimientos a sus hijos y, más tarde, a sus nietos.
Ahora Brycen James y su hermana mayor, Karli James, asumieron nuevas responsabilidades. Eddie observa con orgullo cómo ambos avanzan dentro de la actividad familiar, según informó Farm Progress.
Eddie le enseña a su familia cómo mantener el campo. Foto: captura YouTube @Farm Progress.
La diferencia entre las generaciones también queda clara frente a la maquinaria. Mientras Eddie utiliza un tractor Oliver de 1949, su nieto Brycen trabaja con un enorme John Deere.
“La generación mayor debe recordar que no se puede esperar que la generación más joven lo sepa todo de repente”, explicó Eddie. “Hay que dejar que se desarrollen y, con el tiempo, aprenderán a hacer las cosas. Los que están aquí me están superando. Yo no sé cómo manejar este equipo; ellos sí”.
Karli cursa su último año en la Universidad Estatal de Oklahoma y tiene previsto regresar a la granja con un título en nutrición animal, con especialización en ganado vacuno.
Eddie tiene 87 años y está planeado su retiro. Foto: captura YouTube @Farm Progress.
“Hemos crecido mucho y todos estamos aprendiendo juntos”, señaló. “Brycen y yo fuimos quienes terminamos haciendo más cosas en la granja. También tenemos una hermana, y ella también nos ayuda”.
El desafío de preparar el futuro
Para Eddie, la continuidad de la granja depende de que las nuevas generaciones tengan tiempo para aprender y asumir sus propias responsabilidades.
“Estoy orgulloso de toda la familia”, afirmó. “Cada uno tiene su papel y lo han hecho muy bien”.
Eddie suele llevar una botella de Pepsi para su jornada de trabajo. Foto: captura YouTube @Farm Progress.
Karli explicó que el proceso familiar tomó cerca de una década y que todavía queda mucho por aprender. “Estamos aprendiendo a resolver las cosas por nuestra cuenta en lugar de recurrir al abuelo o a papá para que nos lo arreglen todo”, dijo, según Farm Progress.
La joven también destacó el ejemplo de su abuelo y de su padre, quienes dedicaron gran parte de sus vidas a la granja.
“Desde que tengo memoria, he visto a mi abuelo disfrutar haciendo esto todos los días”, contó. “Mi padre es igual. Sienten mucho orgullo por lo que hacen, y poder continuar con esa tradición sería realmente asombroso”.
Eddie, por su parte, aconsejó a otros agricultores mayores que preparen la transición con paciencia. “Tengan mucho cuidado”, recalcó. “Hablen con la gente sobre la mejor manera de transmitir la herencia, para no ponerlos en una situación tan difícil. No se logra de la noche a la mañana; se hace con el tiempo. Los tiempos cambian, las cosas cambian, prepárense para cambiar con ellos”.
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