El Gobierno ratificó su estrategia financiera de "vivir con lo nuestro", pero abrió nuevamente la puerta para volver a los mercados internacionales de deuda. La idea es seguir apostando a reducir los costos para financiarse en el mercado doméstico y con ayuda multilateral, sin descartar la posibilidad de endeudarse en moneda extranjera por un total de hasta US$ 33.700 millones.
El plan financiero quedó plasmado en el Presupuesto 2027, donde se prevé un superávit primario del 1,3% del PBI (antes del pago de intereses de deuda), algo que el mercado ve difícil de lograr. Allí, las autoridades también reconocen que "la mejora de las condiciones domésticas convive con un entorno internacional más exigente para una eventual reapertura plena del mercado externo".
En ese marco, el proyecto de ley prevé un endeudamiento total de $ 279 billones en 2026 y $ 324 billones en 2027, un aumento del 15,8%. Por el lado de los pesos, el financiamiento provendría de títulos BONCER, BONCAP y LECAP, y la emisión de bonos en dólares BONAR por $ 19,1 billones, una suma equivalente a unos US$ 12.000 millones al tipo de cambio de fin de año ($ 1.600).
Según el proyecto de ley enviado al Congreso el martes por la noche, el equipo de Luis Caputo continuará priorizando la extensión de plazos de la deuda en pesos, la mejora del perfil temporal de vencimientos y la diversificación de la base inversora, avanzando progresivamente hacia un financiamiento con tasas reales sostenibles, para enfrentar los vencimientos de deuda en un año electoral.
Por el lado del financiamiento en dólares, el artículo 42 del Presupuesto establece que "el 18% del monto total destinado a la emisión de títulos públicos podrá colocarse en moneda y bajo jurisdicción extranjera". Ese límite equivale a unos US$ 33.700 millones, según estimaciones de PxQ, y representa más de la mitad de la deuda con el Fondo Monetario.
La cláusula en cuestión no significa que la Argentina vaya a emitir esa cantidad de deuda, sino que, en caso de ser aprobado el proyecto, se autoriza para hacerlo por hasta ese tope. Si colocara ese volumen en el exterior, el gobierno podría más que refinanciar la deuda. Según el programa financiero, vencen US$ 24.900 millones en 2027, más de la mitad con los acreedores privados.
"Asumen una emisión bruta de Bonares de $ 19 billones, lo que equivaldría a alrededor de US$ 11.000 millones (recordar que en el Programa Financiero 2027 que presentó Caputo hace algunas semanas se asumía emisión de Bonares de US$ 5.000 millones en todo el año). El cuadro de fuentes de financiamiento no incluye explícitamente emisión de Globales (bonos en dólares que cotizan en el exterior), pese a que el proyecto de ley habilita a emitir bajo legislación internacional", dijo 1816.
Para volver a los mercados, el Gobierno necesita un mayor alineamiento de los planetas. El riesgo país subió el martes a 508, retomando niveles de fines de agosto, y las tasas de interés de los bonos del Tesoro de Estados Unidos superaron el 5%, alcanzando niveles no vistos desde 2007 y encareciendo más el costo para financiarse en el exterior para países como la Argentina.
"La persistencia del conflicto entre Estados Unidos e Irán, las tensiones en los mercados energéticos y el aumento de los rendimientos de los títulos del Tesoro estadounidense incrementaron la volatilidad financiera global y elevaron el costo potencial de nuevas emisiones soberanas. En estas condiciones, la estrategia de regreso a los mercados internacionales requiere una administración prudente de los tiempos y de los costos relativos", señala el Presupuesto.
Y agrega: "Mientras el financiamiento multilateral, los préstamos de bancos con garantías de organismos multilaterales, las operaciones de préstamos bilaterales y el mercado doméstico en dólares, entre otras, ofrezcan condiciones más competitivas, el Gobierno dispone de incentivos para preservar la opción de una emisión internacional hasta que la compresión del riesgo soberano y de las tasas externas permita acceder a condiciones financieras más favorables".
"El capítulo de financiamiento es consistente con lo que se había planteado en el programa financiero. En moneda extranjera, se reconoce que el contexto internacional vuelve más costosa una reapertura plena del mercado externo y plantea utilizar antes financiamiento multilateral, préstamos bancarios garantizados por organismos, créditos bilaterales y el mercado doméstico en dólares. La emisión internacional queda planteada como una opción para cuando el riesgo soberano y las tasas externas permitan mejores condiciones", señaló Pedro Martínez, economista jefe de PXQ.
NE
Todavia no hay comentarios aprobados.