En Colorado, Sherri Tippie, de 71 años, es una famosa conservacionista. Aparece en el documental The Beaver Believers, que destaca el papel que tienen las represas construidas por castores para la conservación del agua. Además, ha sido entrevistada por revistas como TIME y numerosos programas de televisión. Pero en 1985, cuando comenzó su tarea a favor de estos animales, trabajaba como estilista.
La historia de Tippie con los castores comienza en 1985. Un artículo de la National Wildlife Federation (NWF) recuerda que ese año, ella vio, en la televisión, un reportaje sobre un castor que talaba árboles en un campo de golf en Aurora, Colorado. Residente de la cercana Denver, sintió horror al saber que las actividades del castor le habían valido la pena de muerte.
“Pensé: Tiene que haber algún lugar donde reubicar a ese pobre castor", recuerda Entonces, comenzó a buscar un hogar para el animal. No tenía experiencia alguna como conservacionista, pero pronto logró su objetivo: "Capturamos a la familia completa y los reubicamos a todos".
Desde que creó la asociación sin fines de lucro Wildlife 2000, logró reubicar a un millar de castores en todo Colorado. "La gente cree que estas poblaciones están creciendo exponencialmente, cuando en realidad solo están recuperando su territorio natural", explica la bióloga Sharon Brown, directora de Beavers: Wetlands and Wildlife.
Castores: hacedores de represas naturales
Se estima que hay entre 6 y 12 millones de castores en Estados Unidos, lo que representa una notable recuperación tras haber sido víctimas de la caza y estar al borde de la extinción.
Los castores son los roedores más grandes de América del Norte. Foto: Public Domain Picture.
Los castores son los roedores más grandes de América del Norte y pasan una cuarta parte de su vida en el agua. Vegetarianos voraces, devoran hasta cinco libras de corteza de árbol, hojas y tallos por día. Construyen verdaderas fortalezas a lo largo de los arroyos utilizando solo palos, troncos, barro y escombros que obtienen del río. Las entradas subacuáticas a estas madrigueras mantienen alejados a los depredadores.
También construyen elaboradas presas con barro, piedras, ramas y troncos. Los estanques y canales resultantes les proporcionan un paso seguro a las fuentes de alimento. Rápidos y eficaces, suelen derribar varios árboles en una sola noche para abastecer sus proyectos de construcción. Estos diques provocan conflictos con las poblaciones, pero también podrían contribuir a proteger el ambiente.
Por eso, durante décadas, Tippie ha recibido solicitudes de gobiernos locales y propietarios de tierras para retirar de forma segura a los castores de los arroyos y acequias de riego.
Tippie está preocupada por el cambio climático, tras haber presenciado incendios y sequías de primera mano. Foto: Tippie, Facebook.
Un artículo del Sentinel Colorado explica que “en lugar de matar a estas criaturas laboriosas pero molestas, Tippie atrapa familias enteras de castores, las mantiene en el patio de su casa en Denver durante varios días y luego las deposita sanas y salvas donde los propietarios o los gobiernos desean, generalmente en las zonas montañosas del estado”.
Tippie ha dedicado su vida a la caza con trampas y hablado extensamente sobre trucos y técnicas para atrapar castores. Según el Sentinel, su casa está repleta de material profesional para la caza de castores, que incluye fotos de la infraestructura de riego que ha instalado para estos animales.
Tippie está preocupada por el cambio climático, tras haber presenciado incendios y sequías de primera mano. Pero en Beaver Believers adopta de manera intencional un tono optimista al presentar a los castores como una solución natural a un problema de gran magnitud.
Sin embargo, también afirma que se siente frustrada con las nuevas normas del Departamento de Parques y Vida Silvestre de Colorado. La agencia, encargada de la protección de la fauna, ha creado trámites burocráticos que le impiden cazar castores durante la corta temporada de verano. En 2025 solo atrapó uno.
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