La presentación la semana pasada de un nuevo modelo de la automotriz Renault, la pick up Niagara, movió el avispero de la industria local en más de un sentido. El más evidente fue que la fábrica de Renault de Córdoba está retomando su actividad tras haber quedado semiparalizada a lo largo de lo que va del año. A fines del año pasado la planta ubicada en el barrio Santa Isabel quedó casi sin modelos para fabricar, por motivos tanto ajenos como propios.
Su socia Nissan decidió en medio de una reestructuración de sus plantas en distintas partes del mundo dejar de fabricar en Argentina. Esa medida, que en principio había sido anunciada para diciembre del año pasado y luego fue adelantada a octubre, se tradujo en el final de producción local tanto de la pick up Nissan Frontier como de su gemela Renault Alaskan. Las dos salían de la misma línea de producción, ubicada en Santa Isabel.
Dos meses después, en diciembre, sobrevino otra decisión por parte de la propia Renault, que también había sido anunciada con antelación pero hasta entonces sin fecha: el fin de la producción de los autos Sandero, Logan y Stepway.
Para entonces habían comenzado los trabajos en el marco de la inversión de 350 millones de dólares para desarrollar la pick up Niagara, cuyo desarrollo fue anunciado hace dos años, en septiembre de 2024 y todavía sigue: el lanzamiento comercial está previsto para noviembre.
Entre aquellos “finales de ciclo” del año pasado y el reinicio de actividad con la Niagara hubo un único modelo que sustentó la actividad de Santa Isabel, el utilitario Kangoo. Hubo un plan de retiros voluntarios y jubilaciones anticipadas para casi 300 operarios y el plantel que quedó, de 1.200 operarios, tuvo a lo largo de este año suspensiones rotativas que involucraron a casi 10% del personal.
Ahora la empresa acaba de firmar un convenio con el Sindicato de Mecánicos (Smata) que además de las cláusulas referidas a incrementos salariales y seguridad laboral, incluye nuevas modalidades de flexibilidad. Se trata del banco de horas, un sistema que ya se viene aplicando en la automotriz líder del país, Toyota Argentina.
¿En qué consiste? En un mecanismo de compensación para evitar suspensiones del lado gremial cuando cae la demanda y sobrecostos del lado empresario cuando hay que producir en horarios por fuera del convenio, como los fines de semana.
Hasta el momento sólo Toyota, que trabaja a tres turnos, viene aplicando este sistema que en su momento negocio de manera directa con Ricardo Pignanelli, el secretario general del gremio Smata. Pero la semana pasada el titular de Renault, Pablo Sibilla, dijo que acordaron un sistema similar para la fábrica de Santa Isabel, donde esperan retornar en algún momento de 2027 a un ritmo de producción de dos turnos.
“Cuando vino a Argentina Thierry Charvet, el director mundial de fabricación de Renault, firmamos un compromiso de renegociar el convenio colectivo, como siempre manteniendo los derechos de los trabajadores pero dándole más competitividad a la fábrica, con algunas cuestiones de mayor flexibilidad”, dijo Sibilla el miércoles, durante una rueda de prensa en el hotel Sofitel Cardales. “Acabamos de cerrar esa primera etapa la semana pasada, estoy muy contento con los avances que hemos logrado y estamos ingresando a una segunda etapa de diálogo para terminar de cerrar un nuevo convenio colectivo hasta diciembre”, agregó el ejecutivo argentino.
Durante los dos días que duró la presentación del modelo, en varias conversaciones formales y también de pasillo se habló de manera insistente de las importaciones de autos chinos y el impacto que están teniendo en la industria automotriz local, que sólo en lo que va del año produjo 17,1% menos que igual período del año anterior.
“En Smata entienden la responsabilidad del proyecto Niágara y buscan que siga siendo Santa Isabel el único sitio donde se fabrique”, remarcó Sibilla. “Yo siempre lo digo, Smata es uno de los sindicatos más serios y más responsable, con una visión de de empresa y de servicio, con visión de futuro de cómo construimos para que se siga invirtiendo en Argentina en los próximos años. Ese es un poco la práctica que estamos discutiendo en Córdoba”.
Todavia no hay comentarios aprobados.