05/09/2026 07:09
Eduardo Castex
Impacto Castex
NACIONALES

El rey de las aves: “No es sano encerrar al que uno quiere”

El rey de las aves: “No es sano encerrar al que uno quiere”

Tito Narosky, prestigioso ornitólogo, de 94 años, dice: "Se compara con la pareja, si quiere irse… dejala ir, no la encierres"Cuenta cómo ve la transformación de la naturaleza.

La niebla matutina esconde los edificios a los costados de la avenida. Conocida como Hipólito Yrigoyen, funciona como la espina dorsal que recorre el sur del Conurbano bonaerense hasta las puertas de la Capital Federal. Y en su epicentro, pasando la estación de trenes de Lanús, hay un pequeño local atiborrado de planchas de aluminio.

Al fondo, en el Palacio del Aluminio, está el escritorio de Samuel “Tito” Narosky, el legendario ornitólogo que a los 94 años sigue trabajando.

Tito fue protagonista del famoso programa “La Aventura del Hombre” y uno de los fundadores de la Asociación Ornitológica del Plata, hoy conocida como Aves Argentinas, donde es presidente honorario.

La espesa bruma de la mañana no deja ver los pájaros, pero aun así él oye su canto.

Hornero. "Mi legado es el nido", dice Tito. Archivo

-¿Cuál es el primer pájaro que canta por la mañana?

-Es el zorzal, el que canta de madrugada.

-¿A qué se debe?

-Habría que preguntarle a él, pero el canto es una llamada sexual. Tal vez quiera ser madrugador antes de que aparezcan otros competidores (ríe). Pero las características son muy propias de cada especie y depende de la evolución.

Picaflor verde. Archivo

-¿Qué particularidades tienen las aves en los centros urbanos?

-Se ha recuperado muchísimo la avifauna en las zonas periurbanas, ahora hay zorzales, calandrias, horneros, tordos, picaflores, benteveos. Cuando yo era chico todos los pibes tenían una honda o un rifle de aire comprimido, esa costumbre cesó. También estaba la de encerrarlos en jaulas, los que se salvaban de la muerte iban presos. A través de mi larga vida he visto evolucionar favorablemente a la población en cuanto a la comprensión de la vida.

-Usted tiene una frase célebre: “El cardenal representa el esplendor de las aves rioplatenses y el dolor de un cautiverio inmerecido”.

-En aquel tiempo era parte de la cultura tener presas a las aves y trabajé muchísimo enfrentando esa costumbre. La explicación era que las querían cerca pero no es sano encerrar al que uno quiere para que no se vaya. Yo lo comparaba con la pareja, si quiere irse… dejala ir, no la encierres.

-El cardenal está en la tapa de su guía.

-Sí, la guía de identificación de aves de Argentina y Uruguay, la primera edición es de 1978.

Cardenal. AFP

-¿Y cómo surge la idea de hacer una guía para identificar aves?

-Cuando empecé a hacer tareas en la actual Aves Argentinas se nos ocurrió hacer un curso de observación de aves, fue de los primeros del país y posiblemente del mundo. Convocamos y hubo una aceptación muy grande en la década de los 70. En ese momento existía una guía de Claes Christian Olrog que estaba agotada. Era sueco y un gran naturalista, una persona muy amplia y generosa pero su guía era casi un jeroglífico, los dibujos eran hechos por él y tampoco dominaba demasiado el idioma. Entonces, me propusieron hacer una y comencé con mi compañero de andanzas, Darío Yzurieta. Salíamos al campo, describíamos y luego comparábamos con su guía o con las pieles de los museos. Al día de hoy, nuestra guía superó los 100 mil ejemplares vendidos y ahora estamos trabajando en una nueva edición.

-¿Con quién trabaja?

-Tengo un grupo de colaboradores pero el autor sigo siendo yo.

-¿Se agregan especies a la nueva edición?

-Todas las que se incorporaron a los catálogos científicos. Ahora hay mucha actividad ornitológica en todas partes del país. Aparecen algunas especies en zonas limítrofes, otras desaparecen.

-¿Le preocupan las extinciones?

-Si son biológicas depende de las especies y la capacidad que tienen de seguir aumentando su número. Si son culturales hago lo que puedo para que eso no suceda. Yo escribí en esta guía: “Para que haya siempre un ave cruzando el cielo y alguien mirándola”. En 1967 un amigo me invitó a dar una charla en un colegio y cuando pregunté qué ave conocían sólo una chica tímida mencionó al ruiseñor, un ave europea. Cincuenta años después voy a Tandil y en una escuela hago la misma pregunta. Allí no sólo los alumnos me conocían, sino que me preguntaban por el Maca Tobiano (ave acuática patagónica).

Macá Tobiano. archivo

-¿Cómo llegó al famoso programa de La Aventura del Hombre?

-Me buscaron.

-¿Y en cuántos programas estuvo?

-Estuve en dos programas, en la Isla Martín García y en Formosa y esta última creo que fue la mejor producción de toda la serie.

-¿Por qué?

-Estaba un discípulo que conocía muchísimo del lugar y la producción aprovechó para encontrar minuciosamente allí la esencia de la naturaleza.

-¿Lo reconocen en la calle?

-En aquellos tiempos no sé, pero ahora sí. Yo no soy mediático, estuve durante un tiempo cuando fue necesario para difundir nuestro ideario, me dediqué a difundir con el programa de televisión, o también en programas de radio. Pero hace poco estuvimos con mi señora en Corrientes en una feria de aves y le digo: “Vamos a salir un poquito”, porque no podía caminar un milímetro sin que me pidan una foto, una firma. Caminábamos y la gente me seguía.

-¿Con qué ave se identifica?

-Yo podría ser el hornero, un trabajador incansable que prepara su nido con un enorme esfuerzo y lo deja para que lo aprovechen otras aves. Mi legado es como el nido del hornero, tengo una enorme satisfacción con lo que hago pero después dejo que mi nido lo utilicen otras aves.

-Para las generaciones futuras.

-Yo pienso en las generaciones futuras, en mis hijos, no sé qué va a pasar. Estamos caminando sobre la cuerda floja, somos una especie de último momento con una cultura explosiva. Estamos metafóricamente asfaltando la Tierra. Argentina es un país grande y poco poblado, la destrucción es menor que en otros países, pero el peligro está. Preferiría no adelantarme a los tiempos, luchar ahora para que el deterioro sea menor.

-Antes de que sea tarde.

-Entre nosotros, no sé si ya es tarde... Pero bueno, hay que seguir luchando.

Comentarios

Debes iniciar sesion o registrarte con una cuenta de lector para comentar.

Todavia no hay comentarios aprobados.