Esther Cañadas tenía 14 años cuando empezó a vivir fuera de casa. La modelo nacida en Albacete en 1977 contó como era su rutina de alimentación: "Durante años, solo desayuné, comí y cené arroz blanco".
La mujer atravesó buena parte de su adolescencia mientras comenzaba a abrirse camino en una profesión que terminaría llevándola a su época de mayor exposición durante los años 90.
Aquellos primeros años tuvieron poco que ver con la imagen que después acompañaría a las grandes modelos de su generación. Cañadas todavía era una adolescente y debía resolver sola cuestiones tan cotidianas como preparar su propia comida.
Aquellos primeros años tuvieron poco que ver con la imagen que después acompañaría a las grandes modelos de su generación. Foto: IG/esthercanadasofficial
Esther Cañadas, modelo, 49 años: "Durante años, solo desayuné, comí y cené arroz blanco"
“Durante años, solo desayuné, comí y cené arroz blanco”, recordó Esther Cañadas al hablar de una etapa muy temprana de su vida. La segunda parte de la frase explica mejor aquella costumbre: “Era de lo poco que me podía hacer”.
Cañadas había salido de casa con apenas 14 años. A esa edad, mientras otras adolescentes todavía organizaban su vida alrededor de la escuela y la familia, ella ya tenía que adaptarse a estar lejos de su hogar.
La comida era una de esas cuestiones prácticas. No había detrás del arroz blanco un método sofisticado ni una rutina diseñada para convertirse en modelo profesional.
Era una preparación sencilla que podía resolver por su cuenta. Y la repetición terminó haciendo que el mismo plato apareciera en las tres comidas principales del día.
La escena permite mirar sus comienzos desde un lugar bastante distinto al de las fotografías de moda que llegarían después. Antes de consolidar su nombre, tuvo que aprender a manejarse sola siendo todavía muy joven.
Esther Cañadas, modelo, 49 años: "Durante años, solo desayuné, comí y cené arroz blanco".
De vivir fuera de casa a convertirse en una de las modelos de los años 90
Esther Cañadas nació en Albacete en 1977. Su ingreso a la moda ocurrió durante la adolescencia, en una etapa en la que vivir fuera de casa pasó a formar parte de su vida cotidiana.
Su carrera coincidió con una generación especialmente fuerte dentro de la industria. En esos años también trabajaban figuras como Nieves Álvarez, Kate Moss y Christy Turlington.
Los años 90 terminaron convirtiéndose en su etapa dorada. Cañadas consiguió instalarse entre los nombres españoles con mayor presencia dentro de un sector que entonces había convertido a determinadas modelos en auténticas celebridades.
La distancia con aquellos primeros años resultaba evidente. La adolescente que repetía arroz blanco porque era de las pocas comidas que podía hacerse terminó trabajando dentro de una industria marcada por viajes, producciones y grandes pasarelas.
Ese crecimiento tampoco cambia cómo empezó su historia. Antes de alcanzar reconocimiento, hubo una adolescente viviendo lejos de su familia y aprendiendo sobre la marcha cuestiones básicas de la vida cotidiana.
Los primeros años de Esther Cañadas lejos de su casa
Empezar a trabajar a los 14 años también significó para Cañadas atravesar una parte de su adolescencia de una manera diferente. Vivir fuera de casa obligaba a resolver cuestiones que hasta entonces podían depender de la familia. Prepararse algo para comer era apenas una de ellas.
El arroz blanco terminó siendo una solución repetida. Desayuno, comida y cena podían tener exactamente la misma base durante aquellos años. Con el tiempo, su situación profesional cambió por completo. Su nombre quedó ligado a la etapa de mayor exposición de las modelos durante la década de 1990 y a una generación que alcanzó reconocimiento más allá de las pasarelas.
Pero cuando Cañadas vuelve sobre sus comienzos, el recuerdo que aparece es mucho más doméstico: una adolescente lejos de Albacete, intentando arreglarse con aquello que sabía preparar.
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