El empate 1-1 entre Irlanda e Israel de este domingo por la Nations League estuvo marcado por el conflicto y por un entramado político que dejó el aspecto deportivo en segundo plano. El encuentro disputado en Bačka Topola, Serbia, fue el cierre de dos semanas de tensión, atravesadas por pedidos de boicot, protestas y fuertes cruces entre ambas delegaciones. El entrenador de los irlandeses, Heimir Hallgrímsson, reclamó a la UEFA que los mantenga separados en futuras competiciones.
“Obviamente hay un gran apoyo a Palestina en Irlanda. No hay muchos países que apoyen a Palestina tanto como Irlanda. No le desearía a ninguna selección nacional pasar por lo que hemos pasado estas dos semanas, así que quizá la UEFA simplemente tenga que intervenir y hacer algo”, manifestó Hallgrímsson.
El primer enfrentamiento de la serie de la Liga de Naciones se disputó el domingo 27 de septiembre en Hungría, donde el seleccionado israelí hizo de local, y cayó por 3-0. El encuentro contó sin público visitante debido a que la Federación Irlandesa decidió no vender entradas, por lo que el aforo en el estadio fue prácticamente escaso.
Los jugadores irlandeses decidieron no saludar a sus pares israelíes. Foto: EFE/EPA/ANDREJ CUKIC
El elenco irlandés decidió no saludar a sus rivales durante el protocolo previo al partido, incluso durante el sorteo entre los capitanes. Además, durante el himno israelí, los futbolistas irlandeses agacharon la cabeza a modo de protesta y en reconocimiento a las víctimas del conflicto en Gaza. Los jugadores también portaron un brazalete negro como símbolo de duelo, al igual que sus pares de Israel, quienes lo utilizaron en memoria de las víctimas de los ataques del 7 de octubre de 2023, cuando un comando de Hamás invadió territorio israelí.
🇮🇪⚽ Los jugadores de Irlanda agacharon la cabeza durante el himno de Israel y evitaron el tradicional saludo previo al partido de Nations League. Además, portaron brazaletes negros en reconocimiento a las víctimas del conflicto en Gaza. #NationsLeague #TodoPuebla pic.twitter.com/W9lhZeZ4qC
— Todo Puebla (@TodoPuebla) September 29, 2026
Ya en la semana previa al partido, el director técnico del conjunto irlandés, Heimir Hallgrímsson, había realizado fuertes declaraciones sobre el contexto que rodeaba al encuentro. “Estamos jugando contra el genocidio”, expresó el entrenador al referirse a Israel.
Heimir Hallgrimsson, DT de Irlanda. Foto: AP Photo/Denes Erdos
Rápidamente, la Federación Israelí de Fútbol salió al cruce con un durísimo comunicado en sus redes sociales repudiando al entrenador. "Hemos contribuido al mundo y a la humanidad en innumerables campos, ganando un impresionante número de Premios Nobel en el camino. Desafortunadamente, aún no hemos encontrado una cura para la estupidez, la ignorancia y la hipocresía exhibidas por el entrenador del equipo de Irlanda. No estamos jugando con la ignorancia, la hipocresía y la estupidez, estamos jugando contra el entrenador que las encarna".
We have contributed to the world and humanity in countless fields, earning an impressive number of Nobel Prizes along the way. Unfortunately, we have not yet found a cure for stupidity, ignorance and hypocrisy displayed by @IrelandFootball team coach. We’re not playing with…
— ISRAEL FA (@ISRAELFA) September 21, 2026
La situación escaló aún más en los días posteriores, cuando el plantel irlandés realizó una votación en respuesta a los pedidos de boicot impulsados por distintos sectores sociales de su país. Finalmente, los jugadores decidieron disputar la serie, ya que no presentarse podía acarrear duras consecuencias deportivas, como la quita de puntos o incluso la expulsión de la competencia. Además, una sanción de ese tipo podía afectar la participación de Irlanda como una de las anfitrionas de la Eurocopa 2028, que organizará junto a Gran Bretaña.
El partido de ida no tuvo mayores inconvenientes, más allá de las medidas tomadas por los futbolistas durante el acto protocolar. La vuelta se disputó el domingo en la ciudad serbia de Bačka Topola, a puertas cerradas por decisión irlandesa. Nuevamente, ambos equipos portaron brazaletes negros y no hubo saludo entre los jugadores.
@UEFA has approved the Israel Football Association’s request for the national team to wear black armbands in tonight’s match against @IrelandFootball in memory of those murdered in the October 7 massacre.
— ISRAEL FA (@ISRAELFA) October 4, 2026
May their memory be a blessing. pic.twitter.com/nWyl32B4oP
A diferencia del primero, el segundo encuentro se jugó bajo tensión. Al término del primer tiempo, en la entrada al túnel de vestuarios, la situación estuvo a punto de terminar en una agarrada entre los futbolistas de ambos conjuntos. Estuvo latente en cada acción, en cada fricción, en cada caída o en cada falta, sin ni siquiera un gesto de disculpa por alguna entrada o golpe o una ayuda para levantar al rival, como sí ocurre en muchos de los momentos de cada partido.
Israel e Irlanda, a los empujones. Foto: REUTERS
En lo deportivo, en el juego, Irlanda se adelantó primero en el marcador, con un penal confirmado por el VAR y transformado por Troy Parrott, delantero del Betis, en el minuto 39, pero Israel empató en el inicio de la segunda parte. Al minuto y 20 segundos de volver del vestuario, Dor Peretz aprovechó un rebote, se quedó solo y batió a Kelleher para el 1-1.
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