Fátima Florez habló con Moria Casán en La mañana de Moria y allí no pudo contener el llanto tras el show que brindó junto a su ex, el presidente Javier Milei.
La artista habló del desgaste físico que implica subir al escenario y contó qué hace para sobrellevar el cansancio y seguir adelante.
“Yo soy fuerte, una mujer aguerrida. Pero también tengo mi sensibilidad muy a flor de piel. Y la verdad es que venía de días de muchos traqueteos. De dormir poco, comer casi nada, andar a las corridas y de mucha presión”, comenzó diciendo.
“Yo tengo mucho canto y baile, es una entrega enorme. Si supieran que uno baja tres kilos por función…”, detalló.
“Uno está tres horas antes sin comer y después tres horas después sin comer, por toda la cuestión de lo que tiene que ver con una entrega arriba del escenario de esta magnitud”, continuó, conmovida.
Así mismo, Fátima habló de la soledad del artista. Si bien el cariño de la gente la abraza y la acompaña, expresó lo que experimenta al bajarse de las tablas. “Después llegás al hotel, por ahí estás solo y uno se emociona”, reveló.
“Ayer no dormí absolutamente nada”, añadió y cerró diciendo: “Yo tengo que estar muy liviana para el show. Cuando estoy liviana me siento que floto, que vuelo, que los abrazo. Yo no puedo comer antes. Y me pasa que después del show quedo con los nervios y la adrenalina y tampoco tengo hambre. Y se empieza también a hacer un círculo enorme. Me hidrato mucho”.
Fátima Florez habló con Moria Casán en La mañana de Moria y allí no pudo contener el llanto tras el show que brindó junto a su ex, el presidente Javier Milei.La artista habló del desgaste físico que implica subir al escenario y contó qué hace para sobrellevar el cansancio y seguir adelante.“Yo soy fuerte, una mujer aguerrida. Pero también tengo mi sensibilidad muy a flor de piel. Y la verdad es que venía de días de muchos traqueteos. De dormir poco, comer casi nada, andar a las corridas y de mucha presión”, comenzó diciendo.“Yo tengo mucho canto y baile, es una entrega enorme. Si supieran que uno baja tres kilos por función…”, detalló.“Uno está tres horas antes sin comer y después tres horas después sin comer, por toda la cuestión de lo que tiene que ver con una entrega arriba del escenario de esta magnitud”, continuó, conmovida.Así mismo, Fátima habló de la soledad del artista. Si bien el cariño de la gente la abraza y la acompaña, expresó lo que experimenta al bajarse de las tablas. “Después llegás al hotel, por ahí estás solo y uno se emociona”, reveló.“Ayer no dormí absolutamente nada”, añadió y cerró diciendo: “Yo tengo que estar muy liviana para el show. Cuando estoy liviana me siento que floto, que vuelo, que los abrazo. Yo no puedo comer antes. Y me pasa que después del show quedo con los nervios y la adrenalina y tampoco tengo hambre. Y se empieza también a hacer un círculo enorme. Me hidrato mucho”. La Voz

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