En Instituto empezó una nueva etapa… sin nombre propio. Tras la renuncia de Daniel Oldrá, en Alta Córdoba se trabaja contrarreloj, día y noche, para encontrar a su sucesor. Literalmente: los teléfonos no paran, las reuniones se encadenan y las charlas con representantes se multiplican. Pero, a esta hora, la realidad es una sola y contundente: no hay nada firme, aunque el panorama siempre puede cambiar.

La salida de Oldrá fue el desenlace de un ciclo que nunca logró despegar. Los números terminaron de empujar la decisión: 22 partidos dirigidos desde su asunción el 22 de abril de 2025, apenas cuatro triunfos, nueve empates y nueve derrotas, con 16 goles a favor y 28 en contra. Y un dato que pesa como una mochila llena de piedras: de los últimos 17 encuentros, Instituto apenas ganó dos. Demasiado poco para un club que necesita estabilidad y respuestas urgentes.

Bessone y Carranza durante una práctica en La Agustina la semana pasada (Foto: Pedro Castillo / La Voz).

Mientras tanto, el día a día del plantel quedó en manos de la dupla interina conformada por Daniel Jiménez y Bruno Martelotto, que ya condujo su primera práctica en La Agustina este miércoles por la mañana.

Todo indica que ellos también estarán el martes a las 21.15, cuando la Gloria reciba a Lanús por la tercera fecha de la Liga Profesional. Parche necesario, solución provisoria.

En paralelo, la dirigencia se mueve sin descanso. El secretario técnico Jorge Carranza, el director del departamento fútbol Federico Bessone y el presidente Juan Manuel Cavagliatto mantienen charlas permanentes, evaluando perfiles, escuchando propuestas y descartando opciones. Desde la prensa de Buenos Aires se habló de Julio Falcioni, pero puertas adentro del club esa versión fue rápidamente desestimada.

El nombre que sí estuvo arriba de la mesa fue el de Omar De Felippe. Gustó el llamado, convenció la propuesta, pero un problema personal lo dejó fuera de carrera. “Por ahora no va a dirigir en ningún lado”, confiaron desde el Albirrojo.

En Instituto aseguran que ya les ofrecieron más de 60 entrenadores. Una cifra que grafica la magnitud de la búsqueda y también la prudencia. “Vamos a tomarnos el tiempo que haga falta”, repiten en los pasillos, conscientes de que después de los pasos fallidos de Pedro Troglio y Oldrá, el margen de error se achicó al mínimo.

Se trabaja las 24 horas. Se analiza, se consulta, se duda. Pero hoy, la certeza es una sola: el sucesor de Oldrá todavía no aparece en el horizonte. Y en Alta Córdoba, la paciencia empieza a jugar su propio partido.

​En Instituto empezó una nueva etapa… sin nombre propio. Tras la renuncia de Daniel Oldrá, en Alta Córdoba se trabaja contrarreloj, día y noche, para encontrar a su sucesor. Literalmente: los teléfonos no paran, las reuniones se encadenan y las charlas con representantes se multiplican. Pero, a esta hora, la realidad es una sola y contundente: no hay nada firme, aunque el panorama siempre puede cambiar.La salida de Oldrá fue el desenlace de un ciclo que nunca logró despegar. Los números terminaron de empujar la decisión: 22 partidos dirigidos desde su asunción el 22 de abril de 2025, apenas cuatro triunfos, nueve empates y nueve derrotas, con 16 goles a favor y 28 en contra. Y un dato que pesa como una mochila llena de piedras: de los últimos 17 encuentros, Instituto apenas ganó dos. Demasiado poco para un club que necesita estabilidad y respuestas urgentes.Mientras tanto, el día a día del plantel quedó en manos de la dupla interina conformada por Daniel Jiménez y Bruno Martelotto, que ya condujo su primera práctica en La Agustina este miércoles por la mañana. Todo indica que ellos también estarán el martes a las 21.15, cuando la Gloria reciba a Lanús por la tercera fecha de la Liga Profesional. Parche necesario, solución provisoria.En paralelo, la dirigencia se mueve sin descanso. El secretario técnico Jorge Carranza, el director del departamento fútbol Federico Bessone y el presidente Juan Manuel Cavagliatto mantienen charlas permanentes, evaluando perfiles, escuchando propuestas y descartando opciones. Desde la prensa de Buenos Aires se habló de Julio Falcioni, pero puertas adentro del club esa versión fue rápidamente desestimada.El nombre que sí estuvo arriba de la mesa fue el de Omar De Felippe. Gustó el llamado, convenció la propuesta, pero un problema personal lo dejó fuera de carrera. “Por ahora no va a dirigir en ningún lado”, confiaron desde el Albirrojo.En Instituto aseguran que ya les ofrecieron más de 60 entrenadores. Una cifra que grafica la magnitud de la búsqueda y también la prudencia. “Vamos a tomarnos el tiempo que haga falta”, repiten en los pasillos, conscientes de que después de los pasos fallidos de Pedro Troglio y Oldrá, el margen de error se achicó al mínimo.Se trabaja las 24 horas. Se analiza, se consulta, se duda. Pero hoy, la certeza es una sola: el sucesor de Oldrá todavía no aparece en el horizonte. Y en Alta Córdoba, la paciencia empieza a jugar su propio partido.  La Voz

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