Juan Román Riquelme eligió bajar el tono frente a las recientes declaraciones de Sebastián Villa, quien había asegurado que su relación con el actual presidente de Boca Juniors “no quedó bien” tras su salida del club. Lejos de la confrontación directa, el máximo dirigente xeneize respondió con afecto, aunque también con frases de fuerte contenido simbólico.
“Lo quiero mucho, le tengo cariño”, afirmó Riquelme en una entrevista con AZZ Stream, en referencia al delantero colombiano.
Las palabras de Riquelme llegaron luego de que Villa manifestara públicamente su intención de jugar en River Plate, además de remarcar que Boca “ya es pasado” en su carrera. El atacante también había aclarado que no guarda rencor hacia el ídolo azul y oro: “Si me toca darle la mano, no tengo problema. No soy rencoroso”.
La diferencia en el tratamiento del caso judicial
Uno de los puntos más sensibles que abordó Riquelme fue el tratamiento mediático y social de la denuncia por violencia de género que involucró a Villa durante su etapa en Boca.
“Cuando estaba con nosotros se pedía a los gritos que averiguaran quién manejaba el tema de violencia de género en Boca. ¿Vos escuchás que pidan lo mismo en Independiente Rivadavia? ¿Mendoza es otro país o es Argentina?”, lanzó Román, marcando una clara diferencia en la exposición pública del caso.
Cómo fue la salida de Villa de Boca
Riquelme también dio detalles sobre el conflicto contractual que derivó en la salida del colombiano. “Un día se fue a Colombia y volvió a los 40 días”, recordó, y agregó: “Al segundo o tercer día de entrenamiento decidió que no tenía más trabajo”.
La referencia apunta al permiso que Boca le otorgó a Villa para viajar a su país, el cual excedió como forma de protesta tras no concretarse su transferencia al Brujas de Bélgica. Luego de su regreso, el futbolista se consideró en libertad de acción pese a tener contrato vigente y terminó emigrando al Beroe Stara Zagora, de Bulgaria.
El acompañamiento y los “códigos” de Román
Al referirse al acompañamiento que recibió el jugador durante el proceso judicial, Riquelme fue tajante y dejó entrever cuestiones que prefiere no hacer públicas.
“Con mi amigo —por Miguel Ángel Russo— vivimos juntos este tema. Los dos le tenemos cariño, pero él se llevó muchas cosas a la tumba y yo también me las voy a llevar”, expresó.
El presidente xeneize defendió su manera de manejar estas situaciones y remarcó la importancia de los valores personales.
Con una frase cargada de ironía y estilo propio, Román cerró su postura: “Así me enseñaron a vivir en Don Torcuato. En mi casa siempre me dijeron que hay que ser agradecido. Eso sí. Muy agradecido”.
Juan Román Riquelme eligió bajar el tono frente a las recientes declaraciones de Sebastián Villa, quien había asegurado que su relación con el actual presidente de Boca Juniors “no quedó bien” tras su salida del club. Lejos de la confrontación directa, el máximo dirigente xeneize respondió con afecto, aunque también con frases de fuerte contenido simbólico.“Lo quiero mucho, le tengo cariño”, afirmó Riquelme en una entrevista con AZZ Stream, en referencia al delantero colombiano.Las palabras de Riquelme llegaron luego de que Villa manifestara públicamente su intención de jugar en River Plate, además de remarcar que Boca “ya es pasado” en su carrera. El atacante también había aclarado que no guarda rencor hacia el ídolo azul y oro: “Si me toca darle la mano, no tengo problema. No soy rencoroso”.La diferencia en el tratamiento del caso judicialUno de los puntos más sensibles que abordó Riquelme fue el tratamiento mediático y social de la denuncia por violencia de género que involucró a Villa durante su etapa en Boca.“Cuando estaba con nosotros se pedía a los gritos que averiguaran quién manejaba el tema de violencia de género en Boca. ¿Vos escuchás que pidan lo mismo en Independiente Rivadavia? ¿Mendoza es otro país o es Argentina?”, lanzó Román, marcando una clara diferencia en la exposición pública del caso.Cómo fue la salida de Villa de BocaRiquelme también dio detalles sobre el conflicto contractual que derivó en la salida del colombiano. “Un día se fue a Colombia y volvió a los 40 días”, recordó, y agregó: “Al segundo o tercer día de entrenamiento decidió que no tenía más trabajo”.La referencia apunta al permiso que Boca le otorgó a Villa para viajar a su país, el cual excedió como forma de protesta tras no concretarse su transferencia al Brujas de Bélgica. Luego de su regreso, el futbolista se consideró en libertad de acción pese a tener contrato vigente y terminó emigrando al Beroe Stara Zagora, de Bulgaria.El acompañamiento y los “códigos” de RománAl referirse al acompañamiento que recibió el jugador durante el proceso judicial, Riquelme fue tajante y dejó entrever cuestiones que prefiere no hacer públicas.“Con mi amigo —por Miguel Ángel Russo— vivimos juntos este tema. Los dos le tenemos cariño, pero él se llevó muchas cosas a la tumba y yo también me las voy a llevar”, expresó.El presidente xeneize defendió su manera de manejar estas situaciones y remarcó la importancia de los valores personales.Con una frase cargada de ironía y estilo propio, Román cerró su postura: “Así me enseñaron a vivir en Don Torcuato. En mi casa siempre me dijeron que hay que ser agradecido. Eso sí. Muy agradecido”. La Voz

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