La Liga Profesional de Fútbol (LPF) oficializó su nuevo Régimen de Control Económico Financiero para 2026. El reglamento será obligatorio para todos los clubes que participen en la Primera División del fútbol argentino. Su objetivo es garantizar la estabilidad financiera de las instituciones, asegurar el fair play económico y aportar información estratégica para la toma de decisiones.

Para supervisar el cumplimiento, se consolidó la Unidad de Control Económico Financiero (UCEF). Este organismo podrá estar integrado por empresas especializadas o profesionales independientes que garanticen la confidencialidad de los datos. Entre sus funciones figuran el seguimiento de los compromisos asumidos por los clubes y la revisión exhaustiva de sus registros contables y documentación. También podrá realizar visitas a las sedes sociales para entrevistarse con directivos y personal, a fin de reconfirmar condiciones contractuales.

En materia impositiva, los clubes deberán mantener actualizados sus registros ante los organismos estatales. Será obligatorio presentar constancias de inscripción en la AFIP, certificados de exención en el Impuesto a las Ganancias e inscripciones en Ingresos Brutos. Además, cada mes deberán enviar los comprobantes de pago de aportes previsionales e impuestos, como el Formulario 931 y los pagos a UTEDYC. El incumplimiento de estas entregas mensuales implicará sanciones económicas directas.

La rendición de cuentas anual y trimestral será otro pilar del nuevo régimen. Los clubes deberán presentar sus estados contables auditados en un plazo máximo de 120 días tras el cierre del ejercicio, certificados por profesionales independientes.

También se exigirá la presentación anual de presupuestos económicos y financieros, junto con informes trimestrales de ejecución para monitorear posibles desvíos. La LPF recomienda unificar la fecha de cierre de ejercicio al 31 de diciembre para simplificar el sistema.

El reglamento fija normas estrictas para los contratos de jugadores y cuerpos técnicos. Los acuerdos deberán contemplar la totalidad de las remuneraciones fijas de la temporada y sus fechas de pago, que no podrán exceder el día 10 del mes siguiente.

Queda prohibido el pago de cualquier contraprestación que no esté registrada ante la AFA e informada a la LPF. Los clubes deberán mantener actualizado el listado de su plantel en el sistema digital SIC.

La inexistencia de deudas con los protagonistas del espectáculo será una prioridad. Cada club deberá acreditar, el día 15 de cada mes, que pagó la totalidad de los salarios y remuneraciones fijas devengadas dos meses atrás.

El concepto de “remuneración fija” incluye salario básico, primas de contratación, ayudas para vivienda y cesión de derechos de imagen. Si se utilizan cheques como medio de pago, deberán emitirse a la orden del jugador y su vencimiento no podrá superar los 45 días del mes devengado.

A pesar de la rigurosidad, se permitirá la renegociación de deudas bajo condiciones específicas. Los clubes podrán firmar adendas con sus jugadores para modificar plazos de pago, siempre que se informen a la UCEF antes del vencimiento original.

Si estas renegociaciones se presentan fuera de término, la falta de pago se considerará incumplimiento legal. En ningún caso los nuevos plazos podrán extenderse más allá de diez días después de terminada la temporada.

El sistema de sanciones será progresivo y contemplará desde apercibimientos hasta castigos deportivos graves. La Unidad Disciplinaria impondrá multas que oscilarán entre el valor de 5 y 10.000 entradas generales.

Otras medidas incluyen jugar a puertas cerradas, pérdida de localía o inhabilitación del estadio. Los clubes podrán optar por un pago voluntario con reducción del 50% si aceptan la infracción dentro de las 72 horas de notificados.

Los incumplimientos financieros reiterados impactarán en la tabla de posiciones. A partir de la cuarta falta por impago de salarios en un periodo de reincidencia, se aplicará la quita de un punto por cada nueva infracción.

Además, si un club termina la temporada con deudas salariales pendientes de diciembre, no podrá incorporar jugadores en el siguiente mercado de pases. Estas sanciones serán inmediatas y afectarán títulos, descensos y clasificaciones internacionales.

Finalmente, el reglamento asegura que las sanciones económicas sean de cobro efectivo. La LPF podrá debitar automáticamente los montos de las multas de los ingresos que los clubes perciban por derechos de televisión o patrocinios.

Las resoluciones disciplinarias no podrán suspenderse una vez agotadas las vías internas, y las apelaciones ante el TAS no frenarán la ejecución de las penas. Este marco normativo busca blindar la integridad de la competición y fomentar una cultura de cumplimiento en el fútbol argentino.

​La Liga Profesional de Fútbol (LPF) oficializó su nuevo Régimen de Control Económico Financiero para 2026. El reglamento será obligatorio para todos los clubes que participen en la Primera División del fútbol argentino. Su objetivo es garantizar la estabilidad financiera de las instituciones, asegurar el fair play económico y aportar información estratégica para la toma de decisiones.Para supervisar el cumplimiento, se consolidó la Unidad de Control Económico Financiero (UCEF). Este organismo podrá estar integrado por empresas especializadas o profesionales independientes que garanticen la confidencialidad de los datos. Entre sus funciones figuran el seguimiento de los compromisos asumidos por los clubes y la revisión exhaustiva de sus registros contables y documentación. También podrá realizar visitas a las sedes sociales para entrevistarse con directivos y personal, a fin de reconfirmar condiciones contractuales.En materia impositiva, los clubes deberán mantener actualizados sus registros ante los organismos estatales. Será obligatorio presentar constancias de inscripción en la AFIP, certificados de exención en el Impuesto a las Ganancias e inscripciones en Ingresos Brutos. Además, cada mes deberán enviar los comprobantes de pago de aportes previsionales e impuestos, como el Formulario 931 y los pagos a UTEDYC. El incumplimiento de estas entregas mensuales implicará sanciones económicas directas.La rendición de cuentas anual y trimestral será otro pilar del nuevo régimen. Los clubes deberán presentar sus estados contables auditados en un plazo máximo de 120 días tras el cierre del ejercicio, certificados por profesionales independientes. También se exigirá la presentación anual de presupuestos económicos y financieros, junto con informes trimestrales de ejecución para monitorear posibles desvíos. La LPF recomienda unificar la fecha de cierre de ejercicio al 31 de diciembre para simplificar el sistema.El reglamento fija normas estrictas para los contratos de jugadores y cuerpos técnicos. Los acuerdos deberán contemplar la totalidad de las remuneraciones fijas de la temporada y sus fechas de pago, que no podrán exceder el día 10 del mes siguiente. Queda prohibido el pago de cualquier contraprestación que no esté registrada ante la AFA e informada a la LPF. Los clubes deberán mantener actualizado el listado de su plantel en el sistema digital SIC.La inexistencia de deudas con los protagonistas del espectáculo será una prioridad. Cada club deberá acreditar, el día 15 de cada mes, que pagó la totalidad de los salarios y remuneraciones fijas devengadas dos meses atrás. El concepto de “remuneración fija” incluye salario básico, primas de contratación, ayudas para vivienda y cesión de derechos de imagen. Si se utilizan cheques como medio de pago, deberán emitirse a la orden del jugador y su vencimiento no podrá superar los 45 días del mes devengado.A pesar de la rigurosidad, se permitirá la renegociación de deudas bajo condiciones específicas. Los clubes podrán firmar adendas con sus jugadores para modificar plazos de pago, siempre que se informen a la UCEF antes del vencimiento original. Si estas renegociaciones se presentan fuera de término, la falta de pago se considerará incumplimiento legal. En ningún caso los nuevos plazos podrán extenderse más allá de diez días después de terminada la temporada.El sistema de sanciones será progresivo y contemplará desde apercibimientos hasta castigos deportivos graves. La Unidad Disciplinaria impondrá multas que oscilarán entre el valor de 5 y 10.000 entradas generales. Otras medidas incluyen jugar a puertas cerradas, pérdida de localía o inhabilitación del estadio. Los clubes podrán optar por un pago voluntario con reducción del 50% si aceptan la infracción dentro de las 72 horas de notificados.Los incumplimientos financieros reiterados impactarán en la tabla de posiciones. A partir de la cuarta falta por impago de salarios en un periodo de reincidencia, se aplicará la quita de un punto por cada nueva infracción. Además, si un club termina la temporada con deudas salariales pendientes de diciembre, no podrá incorporar jugadores en el siguiente mercado de pases. Estas sanciones serán inmediatas y afectarán títulos, descensos y clasificaciones internacionales.Finalmente, el reglamento asegura que las sanciones económicas sean de cobro efectivo. La LPF podrá debitar automáticamente los montos de las multas de los ingresos que los clubes perciban por derechos de televisión o patrocinios. Las resoluciones disciplinarias no podrán suspenderse una vez agotadas las vías internas, y las apelaciones ante el TAS no frenarán la ejecución de las penas. Este marco normativo busca blindar la integridad de la competición y fomentar una cultura de cumplimiento en el fútbol argentino.  La Voz

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