Braian Mormont recibió el alta médica este martes cerca del mediodía. El multicampeón piquense dejó el nosocomio de Colonia Caroya, donde permanecía internado tras el grave accidente sufrido en el Campo de Doma de Jesús María, y continuará ahora con su recuperación de manera ambulatoria. A pesar del duro golpe, su mensaje fue claro y contundente: “Voy a Volver a Jesus Maria”.

El experimentado domador de nuestra ciudad había llegado en condiciones ideales a la máxima cita de la jineteada latinoamericana. Competía en la categoría en la que mejor se desempeña, con un rendimiento en constante crecimiento y una trayectoria que lo posicionaba como firme candidato al podio del campeonato.

Desde nuestra redacción, el sábado ya lo habíamos definido con un título que hoy cobra más sentido que nunca: “Mentalidad de Campeón y Desempeño Profesional”. Y no fue casual. Braian encaró cada monta con una estrategia inteligente, cuidada al extremo, sabiendo cuándo sumar sin arriesgar de más y cuándo ir por los puntos que podían marcar la diferencia en la tabla general.

En la primera jornada, con el predio cubierto de barro, le tocó montar a El Gato, de la caballada de Paco López, un flete que ya conocía de Nueva Galia, donde había ganado. Le permitió al bagual encarar por donde quiso, sin apurarlo, evitando resbalones y logrando una suma clave en las tarjetas del jurado.

El sábado por la noche fue el turno del reservado El Libanero, de Pringles, un pingo con antecedentes de caídas. Braian lo sacó con decisión del palenque, lo afirmó fuerte para que saliera explosivo, pero al notar que no arrancaba como esperaba, soltó las riendas para permitirle avanzar y no quedarse plantado en la pista. Tras las dos jornadas, quedó a solo 7 puntos del primero y a 3 del tercero. Estaba en zona de definición, con el campeonato al alcance.

El domingo 11 llegó el momento decisivo. Al salir del palo La Chilindrina, yegua de la tropilla Los Callejeros, propiedad de Miguel Ojeda, Braian sabía que era “vidriosa” y con tendencia a caerse. Aun así, la largó con toda la fe, confiando en su nobleza. La yegua amagó una caída, él soltó rienda para dejarla ir, pero al llegar a los carteles no encontró salida y se produjo el vuelco. Braian tomó la grupa para caer juntos y, casi por instinto, su mentalidad de jinete lo llevó a intentar seguir sobre el lomo. Sin embargo, la lesión en la zona pélvica fue gravísima.

De no haberse dado este imponderable, la actuación tenía nivel de campeonato y lo hubiera ubicado entre los tres primeros puestos. Hoy, lejos de la pista, queda la certeza de su entrega y una promesa que retumba con fuerza en el ambiente gaucho. En un audio que emocionó a todos, Braian lo dejó claro, con el alma y la palabra: “Voy a Volver a Jesus Maria”.

F: Latidos Noticias

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