El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, escaló la tensión diplomática con Teherán al amenazar con la imposición de “medidas muy severas” si las autoridades iraníes proceden con el ahorcamiento de personas que participan en la actual ola de protestas que sacude al país.

Durante una entrevista con CBS News, el mandatario fue enfático al declarar que su administración tomará acciones contundentes ante los reportes de que la República Islámica planea iniciar ejecuciones de manifestantes por ahorcamiento.

Un conflicto en escalada

La postura de Trump se produce en un momento de extrema volatilidad. El presidente advirtió este martes que podría cancelar cualquier diálogo con las autoridades iraníes hasta que cesen los asesinatos durante las movilizaciones y aseguró a los ciudadanos en las calles que la “ayuda está en camino”.

Por su parte, el gobierno iraní respondió a las advertencias de Washington. El ministro de Defensa de Irán, el general de brigada Aziz Nasirzadeh, advirtió que su nación responderá “con más decisión a cualquier nuevo acto de agresión”. No obstante, Trump minimizó estas advertencias, recordando acciones previas contra las capacidades nucleares del país persa y sugiriendo que “será mejor que se comporten”.

Cifras alarmantes y crisis humanitaria

La magnitud de la represión generó alarma internacional. Según la organización Human Rights Activists (HRA), se confirmó la muerte de un total de 1.850 personas, incluyendo nueve menores de edad, en los 17 días de protestas antigubernamentales. Asimismo, la agencia de noticias HRANA publicó que la cifra de detenciones ya supera las 16.700.

Las manifestaciones, que comenzaron el pasado día 28, alcanzaron su punto máximo el jueves pasado con una explosión de protestas en casi todo el país. Según fuentes oficiales, estas derivaron en actos de vandalismo contra organismos públicos, bancos y el incendio de 53 mezquitas.

Preocupación en las Naciones Unidas

Ante este escenario, la ONU manifestó su preocupación a través de Stéphane Dujarric, portavoz del secretario general António Guterres.

Aunque el organismo señaló que aún no cuenta con una cifra verificada de fallecidos, Dujarric subrayó en rueda de prensa que es evidente que un “número inaceptable de civiles ha muerto” durante las jornadas de protesta.

​El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, escaló la tensión diplomática con Teherán al amenazar con la imposición de “medidas muy severas” si las autoridades iraníes proceden con el ahorcamiento de personas que participan en la actual ola de protestas que sacude al país. Durante una entrevista con CBS News, el mandatario fue enfático al declarar que su administración tomará acciones contundentes ante los reportes de que la República Islámica planea iniciar ejecuciones de manifestantes por ahorcamiento.Un conflicto en escalada La postura de Trump se produce en un momento de extrema volatilidad. El presidente advirtió este martes que podría cancelar cualquier diálogo con las autoridades iraníes hasta que cesen los asesinatos durante las movilizaciones y aseguró a los ciudadanos en las calles que la “ayuda está en camino”.Por su parte, el gobierno iraní respondió a las advertencias de Washington. El ministro de Defensa de Irán, el general de brigada Aziz Nasirzadeh, advirtió que su nación responderá “con más decisión a cualquier nuevo acto de agresión”. No obstante, Trump minimizó estas advertencias, recordando acciones previas contra las capacidades nucleares del país persa y sugiriendo que “será mejor que se comporten”.Cifras alarmantes y crisis humanitaria La magnitud de la represión generó alarma internacional. Según la organización Human Rights Activists (HRA), se confirmó la muerte de un total de 1.850 personas, incluyendo nueve menores de edad, en los 17 días de protestas antigubernamentales. Asimismo, la agencia de noticias HRANA publicó que la cifra de detenciones ya supera las 16.700.Las manifestaciones, que comenzaron el pasado día 28, alcanzaron su punto máximo el jueves pasado con una explosión de protestas en casi todo el país. Según fuentes oficiales, estas derivaron en actos de vandalismo contra organismos públicos, bancos y el incendio de 53 mezquitas.Preocupación en las Naciones Unidas Ante este escenario, la ONU manifestó su preocupación a través de Stéphane Dujarric, portavoz del secretario general António Guterres. Aunque el organismo señaló que aún no cuenta con una cifra verificada de fallecidos, Dujarric subrayó en rueda de prensa que es evidente que un “número inaceptable de civiles ha muerto” durante las jornadas de protesta.  La Voz

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