Fiel a su alineamiento incondicional con Donald Trump, el Gobierno argentino archivó su apoyo a Edmundo González Urrutia y a Marina Corina Machado y acepta que el proceso de transición será complejo, sin un llamado a elecciones en lo inmediato.

La posición de Trump sobre los máximos referentes de la oposición en Venezuela tomó por sorpresa a la Casa Rosada, que ahora espera las próximas decisiones para definir su postura.

A poco de conocerse la captura del dictador venezolano, Nicolás Maduro, el presidente, Javier Milei, había sido explícito su respaldo a Edmundo González al sostener que “es el presidente electo y tiene un mensaje por cumplir”.

Pero en la primera conferencia de prensa tras el operativo, Trump dijo que tanto González como Machado no contaban con el apoyo necesario dentro del país para tomar la conducción política.

En Madrid. El presidente Javier Milei junto al líder opositor venezolano Edmundo González Urrutia en Madrid. (X / @EdmundoGU)

Desde ese momento, el Ejecutivo nacional optó por no pronunciarse hasta tanto haya un horizonte más certero sobre cómo será la transición en Caracas.

En los despachos más cercanos a Milei, impera la prudencia dado que la información acerca de las negociaciones que se estarían llevando adelante con la ahora presidenta Delcy Rodríguez no es clara.

Si bien Trump dijo que Estados Unidos se mantendrá en Venezuela hasta ordenar el proceso de transición, el poder sigue en manos del régimen chavista y frente a esta estructura no existe la posibilidad de que se desarrolle un nuevo proceso electoral transparente.

De allí que la incertidumbre en el país, y en la región, se centra en cómo Estados Unidos hará efectivo su control sobre el poder político venezolano para garantizar que el paso hacia una democracia plena no se vea obstaculizado por los resabios del régimen enquistados en todas las esfera de la burocracia venezolana.

En consecuencia, la administración libertaria se ve obligada a mantenerse en pausa hasta tanto se bajen las nuevas coordenadas para el alineamiento con la Casa Blanca.

Trump habló este martes al mediodía, pero sus palabras se enfocaron a la operación militar y en las manifestaciones posteriores y no dejó ninguna señal de acerca de los próximos pasos a nivel político.

La prudencia se advierte en la retracción a la exposición pública que mantienen los principales responsables políticos del gobierno.

Esta decisión de encolumnarse casi sin filtro con los Estados Unidos puso al Gobierno argentino en otra posición incómoda. El Departamento de Justicia de los Estados Unidos admitió que el Cartel de los Soles, con el que se vinculaba a Maduro, no es una organización criminal real. A fines de agosto, el gobierno de Javier Milei había declarado al Cartel de los Soles como una organización terrorista.

Ratificación en la OEA

Mientras puertas adentro se cultiva cautela, en los foros internacionales el país ratificó su apoyo al operativo y al mismo tiempo evitó mencionar a González y Machado.

En este sentido se pronunció, Carlos Cherniak, embajador argentino ante la Organización de Estados Americanos (OEA) durante una reunión de urgencia que se realizó este martes en Washington.

“La Argentina valora la decisión y determinación demostrada por el presidente de Estados Unidos y por su gobierno en las recientes acciones adoptadas en Venezuela”, afirmó el representante nacional.

“Confiamos que estos acontecimientos representen un avance decisivo contra el narcoterrorismo que afecta a la región y, al mismo tiempo, abran una etapa que permita al pueblo venezolano recuperar plenamente la democracia”, añadió.

Sin noticias de Nahuel Gallo

Pero además de todo lo concerniente al alineamiento político, en la Casa Rosada siguen con atención la situación del gendarme argentino, Nahuel Gallo, detenido por el régimen venezolano.

El embajador argentino ante las Naciones Unidas, Francisco Tropepi, exigió la inmediata liberación de Gallo, pero aún no hay ninguna información concreta sobre su paradero. Incluso se especuló con un traslado de centro de detención, pero las autoridades nacionales no tienen una confirmación en ese sentido.

Por otro lado, trascendió que la situación en la Embajada Argentina en Caracas, ahora bajo control de Brasil, es normal y sin mayores inconvenientes en sus adyacencias.

​Fiel a su alineamiento incondicional con Donald Trump, el Gobierno argentino archivó su apoyo a Edmundo González Urrutia y a Marina Corina Machado y acepta que el proceso de transición será complejo, sin un llamado a elecciones en lo inmediato.La posición de Trump sobre los máximos referentes de la oposición en Venezuela tomó por sorpresa a la Casa Rosada, que ahora espera las próximas decisiones para definir su postura. A poco de conocerse la captura del dictador venezolano, Nicolás Maduro, el presidente, Javier Milei, había sido explícito su respaldo a Edmundo González al sostener que “es el presidente electo y tiene un mensaje por cumplir”.Pero en la primera conferencia de prensa tras el operativo, Trump dijo que tanto González como Machado no contaban con el apoyo necesario dentro del país para tomar la conducción política.Desde ese momento, el Ejecutivo nacional optó por no pronunciarse hasta tanto haya un horizonte más certero sobre cómo será la transición en Caracas.En los despachos más cercanos a Milei, impera la prudencia dado que la información acerca de las negociaciones que se estarían llevando adelante con la ahora presidenta Delcy Rodríguez no es clara.Si bien Trump dijo que Estados Unidos se mantendrá en Venezuela hasta ordenar el proceso de transición, el poder sigue en manos del régimen chavista y frente a esta estructura no existe la posibilidad de que se desarrolle un nuevo proceso electoral transparente.De allí que la incertidumbre en el país, y en la región, se centra en cómo Estados Unidos hará efectivo su control sobre el poder político venezolano para garantizar que el paso hacia una democracia plena no se vea obstaculizado por los resabios del régimen enquistados en todas las esfera de la burocracia venezolana.En consecuencia, la administración libertaria se ve obligada a mantenerse en pausa hasta tanto se bajen las nuevas coordenadas para el alineamiento con la Casa Blanca. Trump habló este martes al mediodía, pero sus palabras se enfocaron a la operación militar y en las manifestaciones posteriores y no dejó ninguna señal de acerca de los próximos pasos a nivel político. La prudencia se advierte en la retracción a la exposición pública que mantienen los principales responsables políticos del gobierno. Esta decisión de encolumnarse casi sin filtro con los Estados Unidos puso al Gobierno argentino en otra posición incómoda. El Departamento de Justicia de los Estados Unidos admitió que el Cartel de los Soles, con el que se vinculaba a Maduro, no es una organización criminal real. A fines de agosto, el gobierno de Javier Milei había declarado al Cartel de los Soles como una organización terrorista.Ratificación en la OEAMientras puertas adentro se cultiva cautela, en los foros internacionales el país ratificó su apoyo al operativo y al mismo tiempo evitó mencionar a González y Machado.En este sentido se pronunció, Carlos Cherniak, embajador argentino ante la Organización de Estados Americanos (OEA) durante una reunión de urgencia que se realizó este martes en Washington.“La Argentina valora la decisión y determinación demostrada por el presidente de Estados Unidos y por su gobierno en las recientes acciones adoptadas en Venezuela”, afirmó el representante nacional.“Confiamos que estos acontecimientos representen un avance decisivo contra el narcoterrorismo que afecta a la región y, al mismo tiempo, abran una etapa que permita al pueblo venezolano recuperar plenamente la democracia”, añadió.Sin noticias de Nahuel GalloPero además de todo lo concerniente al alineamiento político, en la Casa Rosada siguen con atención la situación del gendarme argentino, Nahuel Gallo, detenido por el régimen venezolano.El embajador argentino ante las Naciones Unidas, Francisco Tropepi, exigió la inmediata liberación de Gallo, pero aún no hay ninguna información concreta sobre su paradero. Incluso se especuló con un traslado de centro de detención, pero las autoridades nacionales no tienen una confirmación en ese sentido.Por otro lado, trascendió que la situación en la Embajada Argentina en Caracas, ahora bajo control de Brasil, es normal y sin mayores inconvenientes en sus adyacencias.  La Voz

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