Belgrano atraviesa horas clave en su intento por concretar el regreso de Emiliano “Bala” Rigoni, uno de los futbolistas más queridos por el pueblo celeste y un nombre propio que ilusiona de cara a la próxima temporada. En un día señalado como decisivo dentro de las negociaciones, se supo que las charlas continúan, aunque todavía existe una diferencia importante que impide cerrar el acuerdo.
El principal escollo pasa por la duración del contrato. Rigoni, de 32 años, pretende firmar un vínculo por dos temporadas, mientras que la propuesta formal presentada por Belgrano contempla solo un año. Esa distancia obligará a la dirigencia a reformular la oferta si quiere sostener con fuerza la chance de repatriar al atacante surgido en Alberdi, que siempre manifestó un afecto especial por el club que lo lanzó al fútbol profesional.
El contexto del mercado no es sencillo para el Pirata. Si bien Rigoni quedó libre tras finalizar su vínculo con São Paulo, su situación despertó el interés de clubes importantes del fútbol brasileño como Gremio y Red Bull Bragantino, instituciones que cuentan con mayor poder económico y que podrían realizar ofrecimientos superiores en lo salarial. Esa competencia eleva la complejidad de la negociación y obliga a Belgrano a moverse con inteligencia y rapidez.
Sin embargo, en Alberdi confían en un factor que no figura en los números, pero que pesa al momento de tomar decisiones: el valor emocional del regreso. Para Rigoni, volver a Belgrano no sería una transferencia más. Se trataría de un retorno cargado de sentido, en el club donde debutó, se consolidó y dio el salto al exterior, y donde su nombre todavía genera identificación y expectativa en los hinchas.
Desde el entorno del jugador reconocen que la chance de volver al Pirata siempre tendrá un valor agregado, más allá de que las propuestas del exterior puedan resultar más tentadoras desde lo económico. En ese marco, Belgrano evalúa ajustar su postura contractual para acercar posiciones y no quedar fuera de la carrera.
El día fue decisivo, pero no definitivo. Las negociaciones siguen abiertas y las próximas horas serán determinantes para saber si el “Bala” puede volver a vestir la camiseta celeste o si su futuro continuará lejos de Córdoba. En Alberdi, mientras tanto, la ilusión permanece intacta.
Belgrano atraviesa horas clave en su intento por concretar el regreso de Emiliano “Bala” Rigoni, uno de los futbolistas más queridos por el pueblo celeste y un nombre propio que ilusiona de cara a la próxima temporada. En un día señalado como decisivo dentro de las negociaciones, se supo que las charlas continúan, aunque todavía existe una diferencia importante que impide cerrar el acuerdo.El principal escollo pasa por la duración del contrato. Rigoni, de 32 años, pretende firmar un vínculo por dos temporadas, mientras que la propuesta formal presentada por Belgrano contempla solo un año. Esa distancia obligará a la dirigencia a reformular la oferta si quiere sostener con fuerza la chance de repatriar al atacante surgido en Alberdi, que siempre manifestó un afecto especial por el club que lo lanzó al fútbol profesional.El contexto del mercado no es sencillo para el Pirata. Si bien Rigoni quedó libre tras finalizar su vínculo con São Paulo, su situación despertó el interés de clubes importantes del fútbol brasileño como Gremio y Red Bull Bragantino, instituciones que cuentan con mayor poder económico y que podrían realizar ofrecimientos superiores en lo salarial. Esa competencia eleva la complejidad de la negociación y obliga a Belgrano a moverse con inteligencia y rapidez.Sin embargo, en Alberdi confían en un factor que no figura en los números, pero que pesa al momento de tomar decisiones: el valor emocional del regreso. Para Rigoni, volver a Belgrano no sería una transferencia más. Se trataría de un retorno cargado de sentido, en el club donde debutó, se consolidó y dio el salto al exterior, y donde su nombre todavía genera identificación y expectativa en los hinchas.Desde el entorno del jugador reconocen que la chance de volver al Pirata siempre tendrá un valor agregado, más allá de que las propuestas del exterior puedan resultar más tentadoras desde lo económico. En ese marco, Belgrano evalúa ajustar su postura contractual para acercar posiciones y no quedar fuera de la carrera.El día fue decisivo, pero no definitivo. Las negociaciones siguen abiertas y las próximas horas serán determinantes para saber si el “Bala” puede volver a vestir la camiseta celeste o si su futuro continuará lejos de Córdoba. En Alberdi, mientras tanto, la ilusión permanece intacta. La Voz

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