“Quiero hacer una llamada para avisarle a mi mamá que estoy detenido”, dijo John Crismatc Ocampo Peláez, un ciudadano colombiano de 35 años cuando fue indagado por el juez en lo penal económico Marcelo Aguinsky. Había sido detenido el sábado pasado cuando aterrizó en el aeropuerto internacional de Ezeiza en un avión de Aerolíneas Argentinas que había despegado de la ciudad de Roma y personal de la Dirección General de Aduanas (DGA) descubrió 17,990 kilos de marihuana en la valija que había despachado. El viaje había comenzado en Bangkok, en Tailandia.

Así se desprende de la resolución por la que el juez Aguinsky procesó a Ocampo Peláez con prisión preventiva por el delito de contrabando de estupefacientes y trabó un embargo sobre sus bienes hasta cubrir la suma de $270 millones.

“Si se tiene en cuenta que la sustancia estupefaciente oculta en el equipaje no llegó al destino pretendido por el nombrado, y que aquello obedeció a la intervención oportuna del personal del Departamento de Investigaciones Narcotráfico Metropolitana de la Aduana se permite concluir que el hecho investigado no se consumó por razones ajenas a la voluntad del imputado y, por ello, que aquel hecho quedó en grado de tentativa”, explicó el magistrado en la citada resolución.

Ocampo Peláez, nacido en Puerto Berrio, en el departamento colombiano de Antioquia, el 2 de diciembre de 1990, llegó a Ezeiza en el vuelo AR 1141 de Aerolíneas Argentinas. El avión había despegado del aeropuerto de Fiumicino, Roma. Pero, como se dijo, el viaje hacia Buenos Aires había empezado en la capital de Tailandia, Bangkok.

La marihuana estaba dentro de la valija con la que viajó el sospechoso

La investigación comenzó cuando la valija del pasajero pasó por el escáner N° 2 ubicado en el salón de arribos internacionales del aeropuerto de Ezeiza. Personal del Departamento de Investigaciones Narcotráfico Metropolitana de la Aduana advirtió “imágenes extrañas que se podrían corresponder con la posible existencia de dos bultos de importante volumen”.

Cuando se abrió la maleta, se descubrieron dos bultos termosellados con un nylon transparente. En su interior había cogollos de cannabis sativa. Eran casi 18 kilos de marihuana-.

“La sospecha es que la marihuana secuestrada en poder de Ocampo Peláez tiene como origen Tailandia. Se ordenó un peritaje sobre los estupefacientes que traía el ahora procesado para determinar el potencial toxicológico de Tetrahidrocannabinol (THC). No es habitual el contrabando de marihuana desde Asia hacia la Argentina”, sostuvo un detective que participa de la investigación.

Ocampo Peláez también había arribado con una mochila como equipaje de mano. Hoy, cuando fue indagado por el juez Aguinsky, además de decir que necesitaba hacer una llamada para avisarle a su madre de que estaba detenido, el sospechoso colombiano afirmó: “Yo tomo sertralina [un antidepresivo] 50 miligramos después del desayuno y esa medicación la tiene personal preventor”.

Pocas horas después de la audiencia, el magistrado firmó el procesamiento con prisión preventiva. “El imputado tuvo bajo su dirección, en todo momento, el dominio del suceso hacia una finalidad determinada (importar al país la sustancia estupefaciente en su equipaje), estando a su alcance la posibilidad de decidir sobre la consumación o el desistimiento del delito, lo cual permite concluir que el nombrado ostentó la calidad de autor”, explicó el juez Aguinsky en la resolución.

Los cogollos de marihuana secuestrados por la Aduana

El magistrado también sostuvo: “En principio, conforme a las reglas de la sana crítica racional, con arreglo a las exigencias de este momento del proceso, y de acuerdo con las circunstancias del caso, el modo en el cual se encontró la sustancia estupefaciente incautada y la omisión de declarar la mercadería transportada, permite concluir que se intentó ocultar la existencia de aquella al control del servicio aduanero, ocultamiento que solo puede entenderse motivado en el conocimiento de la existencia de la sustancia estupefaciente que transportaba el imputado, lo cual elimina cualquier posibilidad de que Ocampo Peláez haya desconocido el contenido real de lo que ocultaba. Se evidencia que habría actuado en el caso con el conocimiento y la voluntad realizadora de los elementos de los tipos penales ya mencionados. Por esta razón, la tipicidad de la conducta atribuida al nombrado se encuentra íntegramente configurada, tanto en su faz objetiva como en la subjetiva“.

La valija de Ocampo Peláez donde estaba la marihuana

El juez Aguinsky fundamentó la prisión preventiva en los riesgos procesales de peligro de fuga y entorpecimiento de la investigación.

“Por las particularidades comisivas del suceso investigado, aquel no habría podido tener lugar sin la intervención de otra u otras personas, y sin cierto grado de distribución de roles al efecto, pues de las constancias de la causa no surge de momento a qué persona o personas debía Ocampo Pelaéz entregarles la sustancia estupefaciente secuestrada en autos, quienes luego se encargarían de su comercialización y/o distribución en nuestro país. Algunos de los restantes probables partícipes (en sentido lato) en el hecho, por el momento, no han sido individualizados, ni el aporte de los mismos al evento debidamente esclarecido, situación por la cual se permite estimar fundada la posibilidad que de recuperar su libertad, el imputado podría arbitrar los medios a su alcance para entorpecer la posibilidad del hallazgo de nuevas probanzas relacionadas con el hecho ilícito que se investiga a su respecto u otros similares y con su propia intervención en aquel evento, o bien ponerse de acuerdo con terceros para entorpecer la posibilidad de perseguir penalmente a estos últimos, en razón de las evidencias ya existentes en estos autos, junto a aquellas nuevas pruebas que, eventualmente, se obtengan de las medidas de investigación en curso”, explicó el magistrado.

Fue la primera vez que Ocampo Peláez vino a la Argentina. “El motivo de su viaje fue al solo fin de ingresar la sustancia estupefaciente que posteriormente se comercializaría en el país”, dijo el juez Aguinsky en la citada resolución.

Por el momento, es un misterio por qué una organización quiso vender marihuana de Tailandia en el país.

​Se trata de John Crismatc Ocampo Peláez, un ciudadano colombiano de 35 años; fue procesado con prisión preventiva  

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