Lo que debía ser una noche de celebración para recibir el 2026 se transformó en una de las mayores tragedias recientes en Suiza. Un incendio de proporciones catastróficas arrasó con un popular bar en una estación de esquí, dejando un saldo preliminar de al menos 40 personas fallecidas y más de un centenar de heridos,.

El origen del fuego: una bengala y un techo inflamable

Según los primeros reportes y el testimonio de Diego, familiar del antiguo dueño del establecimiento, el siniestro se habría originado por el uso de “cándelas” o bengalas de celebración. Testigos presenciales indicaron que estas luces fueron acercadas demasiado al techo, lo que prendió fuego un material altamente inflamable cuya composición exacta aún se desconoce debido a remodelaciones recientes bajo nuevas administraciones.

Tres minutos de terror

El relato de los sobrevivientes es estremecedor. Diego detalló que, tras el contacto inicial con el techo, se produjo una explosión que aceleró la propagación de las llamas de manera fulminante. “En menos de tres minutos el local se lo devoraran las llamas”, precisó, basándose en los comentarios de jóvenes que se encontraban en el lugar.

El operativo de emergencia y las víctimas

Al momento del incendio, se estima que el bar, con capacidad para 300 personas, albergaba a unas 200 personas sólo en su subsuelo. A pesar de que los bomberos acudieron con una rapidez notable, llegando apenas dos minutos después del aviso, la velocidad del fuego hizo que la tragedia fuera inevitable. “La gente todavía no había terminado de salir del lugar cuando llegaron los bomberos y la ambulancia”, lamentó Diego en diálogo con Telenoche.

Una comunidad consternada

La estación de esquí de Crans-Montana, usualmente un centro de alegría y encuentro turístico, despertó en medio del dolor y el silencio,. Al ser una comunidad pequeña donde la mayoría de los trabajadores del sector gastronómico se conocen entre sí, el impacto fue profundo. Muchos comercios locales decidieron cerrar sus puertas y se registraron cancelaciones masivas en reservas de restaurantes, ya que los habitantes se encuentran buscando a familiares o amigos que aún no fueron localizados.

La principal hipótesis de los investigadores sigue apuntando a una bengala en una botella como el desencadenante de este suceso que conmocionó al mundo en el inicio del nuevo año.

​Lo que debía ser una noche de celebración para recibir el 2026 se transformó en una de las mayores tragedias recientes en Suiza. Un incendio de proporciones catastróficas arrasó con un popular bar en una estación de esquí, dejando un saldo preliminar de al menos 40 personas fallecidas y más de un centenar de heridos,.El origen del fuego: una bengala y un techo inflamable Según los primeros reportes y el testimonio de Diego, familiar del antiguo dueño del establecimiento, el siniestro se habría originado por el uso de “cándelas” o bengalas de celebración. Testigos presenciales indicaron que estas luces fueron acercadas demasiado al techo, lo que prendió fuego un material altamente inflamable cuya composición exacta aún se desconoce debido a remodelaciones recientes bajo nuevas administraciones.Tres minutos de terror El relato de los sobrevivientes es estremecedor. Diego detalló que, tras el contacto inicial con el techo, se produjo una explosión que aceleró la propagación de las llamas de manera fulminante. “En menos de tres minutos el local se lo devoraran las llamas”, precisó, basándose en los comentarios de jóvenes que se encontraban en el lugar.El operativo de emergencia y las víctimas Al momento del incendio, se estima que el bar, con capacidad para 300 personas, albergaba a unas 200 personas sólo en su subsuelo. A pesar de que los bomberos acudieron con una rapidez notable, llegando apenas dos minutos después del aviso, la velocidad del fuego hizo que la tragedia fuera inevitable. “La gente todavía no había terminado de salir del lugar cuando llegaron los bomberos y la ambulancia”, lamentó Diego en diálogo con Telenoche.Una comunidad consternada La estación de esquí de Crans-Montana, usualmente un centro de alegría y encuentro turístico, despertó en medio del dolor y el silencio,. Al ser una comunidad pequeña donde la mayoría de los trabajadores del sector gastronómico se conocen entre sí, el impacto fue profundo. Muchos comercios locales decidieron cerrar sus puertas y se registraron cancelaciones masivas en reservas de restaurantes, ya que los habitantes se encuentran buscando a familiares o amigos que aún no fueron localizados.La principal hipótesis de los investigadores sigue apuntando a una bengala en una botella como el desencadenante de este suceso que conmocionó al mundo en el inicio del nuevo año.  La Voz

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