POSADAS.− En una de las mayores sangrías de poder que se tenga memoria en la historia política de Misiones, al menos 16 de los 21 diputados provinciales oficialistas se rebelaron en los últimos días contra Carlos Rovira, el jefe que controló Misiones por casi 25 años.

Rovira participó por última vez como legislador de las sesiones de la Legislatura unicameral el jueves 2 de julio pasado, y luego se fue al exterior, faltando a las últimas dos sesiones antes del receso que arrancó el 20 de julio.

Cuando se fue aún ostentaba el máximo poder, todos le rendían obediencia y tenía la capacidad para imponer la agenda legislativa, al punto tal que la Legislatura, en los últimos años, se convirtió más bien en una escribanía del jefe del oficialismo, según denunciaron los opositores.

En el recinto legislativo solamente se trataban asuntos que a él le interesaban, aún si eran polémicos o generaban rechazo en buena parte de la sociedad, como también se bloqueaban sin miramientos aquellas iniciativas que Rovira no quería que avanzaran.

La Legislatura misionera unicameral (40 diputados) entró en receso el pasado 20 de julio, con una configuración política. Ahora, cuando reanude sesiones el 13 de agosto, ya casi nadie responderá a Carlos Rovira, el hombre que dominó la política por casi 25 años.

Ahora, el 13 de agosto, cuando se reanuden las sesiones ordinarias, a Rovira ya solo le responderán unos pocos diputados que siguen siendo leales: Paula Franco, hija de su amigo de toda la vida y exintendente de Posadas Orlando Franco; y el titular de la Legislatura, Sebastián Macías, entre los más destacados. Después hay otros dos que podrían abandonarlo en cualquier momento.

Todo en el marco de la pelea por el poder que tiene como protagonistas al gobernador Hugo Passalacqua, con adhesiones en ascenso, y a Rovira del otro lado, cada vez más solo.

Rovira en su banca de diputado raso, que asumió en diciembre de 2023 cuando dejó el cargo de Presidente del cuerpo. Los seis diputados que lo rodean (Arabela Soler, Aryhatne Bahr, Jose Luis Pastori, Alejandro Arnhold, Blanca Nuñez y Anazul Centeno) le deben su cargo, pero ya no le responden.

En un punto de inflexión del oficialismo misionero que promete cambiar de raíz la vida institucional, política, social y hasta empresarial de la provincia, según coinciden muchos que observan los cambios. Mientras otra parte de la sociedad, alejada de la política, aún descree que la interna sea cierta.

El passalacquismo, que ahora lanzó un espacio nuevo con nombre propio (“Movimento por lo que se Viene”) formará un nuevo bloque que se formalizará en la Legislatura apenas comiencen las sesiones ordinarias.

“Se terminó la etapa de la imposición, ahora vamos a dialogar, habrá que acordar”, dijo a LA NACION Juan José Szychowski, uno de los diputados que esta semana blanqueó públicamente la rebelión.

Juan José Syzchowski, ex presidente del INYM y diputado por la Renovación, blanqueó la rebelión:

Szychowski además hizo pública una revelación que causó conmoción: Rovira les habría hecho firmar la renuncia a los legisladores cuando asumieron, para asegurar su obediencia y poder gatillar su salida en caso de que no acaten sus directivas.

“Nos hacen firmar un montón de papeles cuando asumimos, y entre ellos puede estar la renuncia”, dijo Syzchowski, quien junto a 14 diputados provinciales del oficialismo presentaron un escrito ratificando que tienen todas las intenciones de cumplir con su mandato y que si hay alguna renuncia firmada por ellos, la van a desconocer.

En rigor, ese escrito fue el acta de formalización de la rebelión contra Rovira y a los legisladores que firmaron ya se agregaron otros dos.

Las declaraciones de Syzchowski llegan después de que versiones divulgadas por el rovirismo aludían a una supuesta presentación de renuncias por parte de todos los diputados que ya no le hacen caso al fundador de la Renovación.

Se trataría de una jugada de las filas roviristas por conservar el poder, que rápidamente los diputados que se pasaron salieron a desmentir.

Se viene el debate por el Presupuesto

Por ejemplo, el gobernador Passalacqua acaba de enviar a la Legislatura el borrador de la Ley de Presupuesto, con un gasto de $5,2 billones de pesos, y por primera vez en más de dos décadas la aprobación no será un mero trámite.

Otra fecha clave que la política misionera está mirando con gran expectativa es el jueves 6 de agosto, cuando se votará en el Senado la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, con un capítulo sensible en Misiones: la eliminación de las restricciones para que los extranjeros adquieran tierra.

Misiones es la provincia argentina con mayor porción de tierras en manos extranjeras (cerca del 14%) y además, el distrito con mayor cantidad de chacras pequeñas, de una extensión promedio de 25 hectáreas.

Propiedades muy vulnerables que en tiempos de crisis de la yerba, té y tabaco, como el actual, empiezan a ser vendidas a productores grandes o empresas con mayores capitales.

Passalacqua y Rovira disputan acá otra batalla de su guerra política: Passalacqua, con gran apoyo de sectores políticos y sociales, quiere que se vote en contra de la iniciativa y, de paso, marcar diferencias ideológicas con el gobierno libertario.

Rovira quiere que sus senadores apoyen a la Casa Rosada y jugar esa carta de negociación con los libertarios como último recurso de una salida negociada o como forma de ponerle palos en la rueda a Passalacqua. Otra jugada que parece con pocas chances de prosperar.

Los dos senadores misioneros por el oficialismo, Carlos Arce y Sonia Rojas Decut, que ganaron notoriedad cuando cambiaron su voto en Ficha Limpia a último momento el año pasado, ya dieron muestras de que seguirán a la corriente: pasarse al passalacquismo.

Rojas Decut ya avisó que romperá con Rovira y formará un bloque unipersonal. Mientras que Carlos Arce, exvicegobernador y una de las figuras más obedientes del rovirismo, por ahora juega a las escondidas y sufre enorme presión entre seguir leal a su jefe o darse vuelta.

​Al menos 16 de los 21 legisladores oficialistas ya no responden al jefe político de Misiones, antes del reinicio legislativo del segundo semestre  

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