Las polémicas explotaron en los 32avos de final en el Mundial 2026. Del desenlace del partido entre Portugal y Croacia, a la sorpresiva decisión de la FIFA de anular la expulsión de Folarin Balogun, el delantero y goleador de Estados Unidos que, tras la revocación, jugará el lunes, con Bélgica, en Seattle, por los 8avos de final. Una medida que provocó alivio en el seleccionador Mauricio Pochettino, agradecimiento de parte del presidente Donald Trump, pero también disgusto en la Real Federación Belga de Fútbol (RFBF), que emitió un comunicado en el que enseña la disconformidad.

De la frustración y la irritación al alivio. El semblante de Pochettino se modificó en las últimas 96 horas, entre la tarjeta roja que recibió Balogun, en el juego con Bosnia y Herzegovina, y el indulto que recibió el artillero de parte de la FIFA. La repercusión de la medida fue uno de los ejes de la conferencia de prensa que brindó el domingo Pochettino, que el miércoles se manifestó disgustado por la expulsión que determinó el árbitro brasileño Raphael Claus, que revisó la acción tras el llamado del VAR, que estuvo a cargo del venezolano Juan Soto.

Mauricio Pochettino defendió la medida que tomó la FIFA ante la sanción de Florian Balogun; mantuvo como respaldo los mismos conceptos que después del partido ante Bosnia y Herzegovina

“Mi reacción es como la de todos. Amo este deporte y confío en su integridad ética. Celebramos la decisión. El 99% de la gente está de acuerdo en que fue una tarjeta roja injusta…”, apuntó Pochettino ante los medios en Seattle, y respondió a la consulta sobre las palabras de desacuerdo del seleccionador belga, Rudi García, sobre el caso: “Conozco y quiero a Rudi. Es un gran entrenador y persona. Fuimos castigados lo suficiente contra Bosnia al tener que jugar con 10 hombres durante 30 minutos”. En la charla, sostuvo que no estuvo involucrado en el proceso que terminó con la suspensión de la sanción de Balogun. “Me enteré hoy antes del entrenamiento”, afirmó y también mencionó que no conocía del mensaje que emitió Trump, porque corrió desde la práctica a la rueda de medios y que en el camino comió un burrito y un café con leche.

El presidente de Estados Unidos, Trump, dio las gracias a la FIFA por no aplicar la sanción. “¡Gracias a la FIFA por hacer lo correcto y revertir una gran injusticia!”, escribió en su plataforma Truth Social, poco después de que la FIFA anunciara la suspensión del castigo a Balogun que, con Bosnia y Herzegovina, marcó su tercer gol en la Copa del Mundo y protagonizó la expulsión por un pisotón sobre el tobillo de Tarik Muharemovic. La agencia AP informó que desde la Casa Blanca se llamó al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para pedir que el organismo revisara la tarjeta roja.

La FIFA explicó cómo resolvió la anulación de la tarjeta roja a Balogun. “De conformidad con el artículo 27 del Código Disciplinario de la FIFA, la ejecución de la suspensión de partidos queda suspendida durante un período de prueba de un año. Si Folarin Balogun comete otra infracción de naturaleza y gravedad similares durante el período de prueba, se revocará la suspensión y se aplicará la sanción, sin perjuicio de cualquier sanción adicional que se imponga por la nueva infracción”, expresa el comunicado, que afianza que el organismo tiene la facultad discrecional de suspender total o parcialmente la aplicación de una sanción disciplinaria.

Las dos Federaciones enseñaron sus sensaciones, tras conocerse el dictamen de la FIFA. “Aceptamos la decisión del Comité Disciplinario y nos complace que Folarin Balogun pueda jugar mañana”, expresó escuetamente la Federación de Fútbol de los Estados Unidos, mientras que la RBFA fue contundente con su posición: “La Real Federación Belga de Fútbol (RBFA) está asombrada por la decisión de la FIFA de declarar al jugador estadounidense suspendido Folarin Balogun apto para jugar en el partido entre Estados Unidos y Bélgica, el lunes 6 de julio, a las 17:00 [hora local]. La FIFA fundamenta su decisión en el artículo 27 del Código Disciplinario de la FIFA. Esta disposición establece que el Comité Disciplinario de la FIFA puede decidir suspender la ejecución de una sanción disciplinaria impuesta previamente.

Sin embargo, el artículo 66.4 del mismo Código Disciplinario de la FIFA se establece claramente que una tarjeta roja (expulsión) conlleva automáticamente la suspensión para el siguiente partido, como ha ocurrido con todas las tarjetas rojas emitidas anteriormente durante esta Copa Mundial de la FIFA. Además, e independientemente de lo anterior, la decisión contradice directamente las disposiciones del Reglamento de Competición de la Copa Mundial de la FIFA 2026, tal como establece en el artículo 10.5: ‘Si un jugador o miembro del cuerpo técnico es expulsado como consecuencia de una tarjeta roja directa o indirecta (segunda amonestación), quedará automáticamente suspendido del siguiente partido de su equipo. Además, se podrán imponer sanciones adicionales’.

El carácter automático de dicha suspensión también se reafirmó explícitamente en la Circular N°16 de la Copa Mundial de la FIFA 2026, que se distribuyó a todas las asociaciones miembro participantes el 12 de mayo de 2026. Esta misma regla se reitera en cada reunión de coordinación de partidos de la Copa Mundial de la FIFA 2026 antes de cada encuentro y se incluye en todas las presentaciones de los talleres de la Copa Mundial de la FIFA 2026.

Con el fin de salvaguardar los derechos legítimos de todos los equipos participantes y proteger los principios fundamentales del juego limpio en nuestro deporte, tanto en esta Copa Mundial de la FIFA como en futuras ediciones del torneo, la RBFA está estudiando todas las opciones posibles”.

El árbitro brasileño Raphael Claus expulsa a Folarin Balogun (derecha); 96 horas después, la FIFA revocó la sanción al goleador, que jugará el lunes ante Bélgica

En San Francisco, el miércoles, Pochettino no ocultó su disconformidad. “Para mí nunca es una tarjeta roja. Después de ver en la televisión la jugada, nunca hubo intención de pisar al rival. Es una acción normal en el fútbol, un accidente. Nunca es intencionado. Por esa razón para mí nunca es sancionable con tarjeta roja”, se lamentó Pochettino que, conocedor del reglamento, entendía que ante los Diablos Rojos no podría alinear a un jugador determinante como resulta Balogun para los Estados Unidos: “Debería ser posible apelar la tarjeta roja”, disparó el entrenador, que reveló el sentimiento que invadía al delantero, tras el triunfo sobre Bosnia y Herzegovina: “Esta muy decepcionado y triste. No podemos hacer nada para cambiar ese sentimiento”.

La FIFA actuó y sorprendió con su decisión, también sumó una polémica a un Mundial que enseñó medidas contradictorias frente a un mismo escenario, como la expulsión a Miguel Almirón (Paraguay) por la Ley Prestiani y no actuó con la misma firmeza y ante una igual situación con Jude Bellingham (Inglaterra). El veredicto abrirá una ventana para futuros reclamos.

​El seleccionador de Estados Unidos consideró que impedir jugar al delantero 30 minutos con Bosnia y Herzegovina, era un castigo suficiente  

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