EL hecho ocurrió el pasado 15 de marzo y hay dos jóvenes formalizados.

A través de una nota, la familia de la víctima reclamó la expulsión del DT por negligencia y falta de custodia. La Comisión Directiva del club tomó la decisión a fines de la semana pasada.

Tras la denuncia de abuso sexual simple y producción de material de abuso infantil contra un menor de edad, hecho ocurrido en marzo en el interior de una combi que trasladaba al plantel de las divisiones juveniles del Club Social y Deportivo Winifreda, la familia de la víctima solicitó se removiera del cargo al entrenador a cargo de esa delegación.

La semana pasada se concretó la declaración de la víctima en Cámara Gesell, un paso procesal determinante para la causa penal que se tramita en Santa Rosa. De manera simultánea, en el plano institucional, la comisión directiva del club recibió un pedido formal y de máxima urgencia por parte de la familia del damnificado exigiendo la expulsión inmediata, definitiva e irrevocable del entrenador Sebastián Lorini, quien se encontraba a cargo del contingente al momento de los hechos.

Lorini se desempeñaba hasta el momento como director técnico de la Reserva (Tercera División) y de la Cuarta División de fútbol de la institución. Según la presentación efectuada por los familiares el pasado 5 de junio, el entrenador incurrió en un «incumplimiento flagrante, grave y negligente con su deber de cuidado, vigilancia activa y protección» de los deportistas a su cargo, en su mayoría menores de edad.

El escrito detalla que la inacción del adulto responsable facilitó la comisión del delito dentro del utilitario, violando normativas fundamentales como la Ley Nacional N.º 26.061 de Protección Integral de la Infancia (Artículos 3 y 9, relativos al interés superior del niño y su integridad sexual), el Artículo 1.756 del Código Civil y Comercial de la Nación, que regula la responsabilidad directa y la obligación de custodia delegada sobre los menores de edad, y la Convención sobre los Derechos del Niño (con rango constitucional), que obliga a los clubes a adoptar medidas máximas de protección frente al descuido o trato negligente.

«El club no puede ni debe cobijar en sus filas a personal que, por acción u omisión, ponga en riesgo la vida y la integridad sexual de los niños y adolescentes que las familias confían a la institución», sentenció con dureza la familia en la nota presentada ante las autoridades del «Depo». 

La decisión de expulsar al entrenador fue tomada por la Comisión directiva el pasado viernes 12, una semana después de realizado el pedido.

El hecho

El episodio se registró el pasado domingo 15 de marzo, durante el viaje de regreso de la delegación juvenil desde Santa Rosa hacia Winifreda, luego de disputar una fecha futbolística en la capital pampeana. En el vehículo utilitario (una combi municipal) viajaban alrededor de 15 adolescentes, acompañados por el chofer y dos profesores, entre ellos Lorini.

De acuerdo con la investigación coordinada por la Unidad Funcional de Género, Niñez y Adolescencia de la Policía de La Pampa, el ataque se perpetró mientras un menor de 14 años se encontraba durmiendo en uno de los asientos del transporte. Aprovechando esa situación de vulnerabilidad, un joven de 18 años realizó un acto de abuso sexual en su contra, mientras que otro futbolista, de 16 años, filmó la secuencia con su teléfono celular.

Posteriormente, el registro audiovisual no solo fue enviado de manera extorsiva al propio menor afectado, sino que comenzó a ser difundido en grupos privados de mensajería, lo que alertó a las familias y desató el escándalo en la localidad.

La causa penal tuvo su primera audiencia de formalización en el Centro Judicial de Santa Rosa bajo la presidencia del juez Carlos Chapalcaz, con la intervención de la fiscala de Género Cecilia Molinari y el defensor oficial Juan José Hermúa.

Actualmente, los dos implicados se encuentran imputados bajo diferentes figuras legales. El joven de 18 años enfrenta cargos por el delito de «abuso sexual simple» mientras que el menor de 16 años fue formalizado bajo la acusación de «Producción y distribución de material de abuso sexual infantil» debido a la filmación y viralización del video.

Como medidas de protección a la víctima, el magistrado pampeano les impuso a ambos sospechosos la prohibición absoluta de contacto y acercamiento con el damnificado, al tiempo que ordenó el secuestro y la correspondiente apertura pericial de los teléfonos celulares secuestrados en los procedimientos.

Por su parte, las autoridades del Club Deportivo Winifreda ratificaron de forma preventiva que el chico de 14 años continuará formando parte de la institución y asistiendo a los entrenamientos habituales en su condición de víctima, garantizándole el acompañamiento institucional necesario.

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