Como explica el proctólogo Lucas Quelín, las hemorroides son venas normales que tenemos todos. “Sucede que con el paso del tiempo pueden producir síntomas y molestias que lleven a lo que se llama enfermedad hemorroidal, el término correcto para definirlas”.

También indica que todo lo que vamos haciendo en el transcurso de nuestra vida va impactando en las distintas estructuras que les dan sostén a estas venas. Y ejemplifica: no va a ser lo mismo una persona que siempre realizó actividad física, tuvo buenos hábitos alimenticios y por lo tanto reguló la forma que evacúa, que una que no hizo nada de eso. «Por lo tanto, los buenos hábitos en la salud digestiva son fundamentales», sostiene.

—¿Cuáles son los síntomas de las hemorroides?

—Los síntomas son variados, puede ser que se tenga sangrado, inflamación o se sienta como un bultito (que entra y sale o que está todo el tiempo en forma externa, es decir hacia afuera). En las mujeres mayores va a diferir, por ejemplo, si tuvieron embarazos o si tuvieron partos vaginales. Y cómo llegan a la menopausia también es clave.

—¿Por qué?

—Porque el cese de la protección estrogénica o de la modificación hormonal que se produce en la menopausia impacta en la salud digestiva, en el suelo pélvico y en la calidad muscular. Entonces si en la perimenopausia sienten dificultad para evacuar y necesitan hacer fuerza, es indispensable trabajar el suelo pélvico. De lo contrario, termina repercutiendo a nivel hemorroidal.

Los tratamientos

El especialista en coloproctología y cirugía general, señala que en la vida adulta muchas personas se acostumbran al estreñimiento.

«Es muy común que se vaya restringiendo el consumo de líquido para evitar levantarse de noche al baño. También se van reemplazando comidas porque quizás viven solos o en lugares donde no siempre se hace una alimentación completa con proteínas, fibras e hidratos», afirma Quelín. Y resalta la importancia de la actividad física para evitar la constipación y facilitar el retorno venoso.

—Además del estreñimiento y el sedentarismo, ¿qué más puede provocar hemorroides?

—El mate, si bien actúa como un laxante para mantener la función digestiva, puede ser que muchas veces inflame el intestino, las hemorroides o el ano. Por supuesto que no estamos hablando de cuando uno se toma dos o tres mates, sino de personas que toman dos termos o tres termos por día.

—¿Cómo se pueden tratar las hemorroides?

—Estar atentos a los síntomas y siempre ante eso consultar con un profesional. Después, como buenos hábitos: aumentar el consumo de agua, consumir fibra y aunque sea hacer una caminata de 20 o 30 minutos, dos o tres veces por semana. Si uno tiene buenos hábitos digestivos y se mantiene lo más saludable posible, el ano va a estar agradecido. Van de la mano.

—¿Cuándo se acude a la medicación?

—Lo fundamental es mejorar los hábitos y el estilo de vida. La medicación farmacológica que disminuye la fragilidad capilar de las venas hemorroidales la usamos como una medida más. O sea, no hay que santificar la medicación como si fuese lo único, sino trabajar sobre la salud mental. Porque no hay tratamientos que sean absolutos: podemos estar bien un gran tiempo, de repente algo nos desacomoda (como por ejemplo un viaje) y nos inflamamos nuevamente.

—¿Cómo influye la salud mental en las hemorroides?

—Inflamando, siempre inflamando. El estrés y la depresión terminan generando inflamación a nivel hemorroidal.

—¿Sirven las pomadas o cremas para las hemorroides?

—Las pomadas ya demostraron que no tienen evidencia significativa de tratamiento a largo plazo. Son como un alivio sintomático para el momento, no son tratamientos. Tratamos de que no se usen porque genera mucha humedad, picazón y más desequilibrio que alivio.

hemorroides

—¿En qué casos se decide realizar una operación?

—La operación es una decisión terapéutica consensuada siempre con el paciente. Cuando los síntomas, a pesar de haber utilizado todas las herramientas que había, no mejoran, ese es el mejor escenario. Pero si no se mejoran los hábitos, van a seguir apareciendo las hemorroides. Porque cuando uno las opera saca las que están prolapsadas o enfermas, pero las venas normales quedan y se van a volver a enfermar.

El plan alimentario

La licenciada en nutrición Mara García, jefa del área Clínica Patológica de la Universidad de Flores (UFLO) coincide con Quelín en la importancia del consumo de agua y fibra como prevención o tratamiento de las hemorroides.

Cuenta que antiguamente a la fibra se la clasificaba en soluble o insoluble, pero hoy se la denomina como fermentable o no fermentable: «Generalmente la fibra fermentable se encuentra en la cebolla, el puerro, las batatas, algunas legumbres, la manzana, los cítricos, la zanahoria y la calabaza. También en las semillas de chía, en el lino y en la linaza».

En cuanto a la fibra no fermentable, la nutricionista del Hospital Dr. Pedro Moguillansky, de Cipolletti, explica que genera un proceso de barrido en el colon y la encontramos en los productos integrales o salvados. Por ejemplo, en el pan de salvado, de centeno, en la harina integral o de legumbres, en los frutos secos, en las hojas verdes crudas y en la cáscara de muchas frutas.

Por otro lado, cuenta que por la mañana nuestro organismo funciona mejor y por eso sugiere luego de desayunar sentarse en el baño para tratar de evacuar.

Recomiendan no pasar mucho tiempo sentado en el inodoro con el celular. Foto Shutterstock.

«Cuando comenzamos las actividades del día, nuestro intestino tiene mayor capacidad de movilizarse. Y es el desayuno el que le indica al cuerpo que empezamos a estar activos. Eso hace que nuestro organismo comience a funcionar y hay mayor motilidad cuando empezamos a comer», indica.

Y agrega: «La gente que no desayuna moviliza el intestino más tarde porque no hay estímulo. Por lo tanto, no desayunar, es un factor de riesgo de hemorroides«.

—¿Hay algo que se pueda comer a la noche para facilitar la evacuación al otro día por la mañana?

—Yo siempre recomiendo, sobre todo para los pacientes que tienen hemorroides y una gran producción de gases, priorizar las verduras y frutas cocidas a la noche. Porque si comen mucha cantidad de cosas crudas, al otro día no van a tener hambre en el desayuno porque el organismo va a estar tratando de “acomodarlas”.

—¿Y al momento del desayuno?

—Algo que genera mucho estímulo en el movimiento intestinal es ingresar al tubo digestivo algo frío y después algo caliente o viceversa. Entonces, a la mañana se puede tomar un mate cocido y después un jugo de naranja o comer un yogur. Eso hace que la persona tenga el deseo de sentarse y evacúe regularmente; y por ende, previene las hemorroides. O si las tiene no generan tanto malestar.

—Cuando hay malestar, ¿sirven los baños de asiento con malva o apoyarse una bolsa con hielo en la zona?

—Los baños de asientos se pueden utilizar como co-ayudantes porque la malva tiene propiedades antiinflamatorias. Y el hielo puede generar alivio, pero solo eso. No las va a curar.

—Así como hablamos del mate, ¿hay algún otro alimento que no se recomiende en caso de tener hemorroides?

—El té y el café. Y evitar el consumo elevado de carnes rojas porque tienden a constipar. Antiguamente había mucho mito en relación a los picantes, pero hoy se sabe que no hay nada científicamente comprobado.

—Por último, ¿hay alguna recomendación en especial para adultos mayores?

—La digestión es un acto completo, por lo tanto, su primer proceso es la masticación. Si la fibra se mastica bien, va a llegar mejor y le va a dar menos trabajo al intestino. Entonces, como los adultos mayores suelen tener falta de pieza dentaria, uno a veces indica que el alimento esté procesado, licuado o picado. Por ejemplo, la naranja en jugo y la manzana rallada o en puré.

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