La vicepresidenta Victoria Villarruel dejó este martes un nuevo mensaje en medio de su interna con el gobierno de Javier Milei y planteó que “la unidad no exige uniformidad y escuchar al otro no implica renunciar a las convicciones“.
Fue durante la presentación del libro ‘Francisco en la historia: A un año de su muerte’, que se llevó a cabo en el Salón Arturo Illia del Senado.
En su discurso, Villarruel recordó que Francisco ejerció su papado con “humildad, coraje, austeridad y una profunda cercanía hacia quienes más necesitan ser escuchados”.
Y remarcó que el fallecido Papa “llevó al centro de la conciencia universal valores que hoy parecen más necesarios que nunca: la fraternidad, la dignidad de la persona humana, la cultura del encuentro, la defensa de la vida, la paz entre los pueblos y la obligación moral de no abandonar a los más vulnerables”.
Y también resaltó que Francisco deseó para el país la posibilidad del “encuentro por encima de las diferencias”.
La escucharon, entre otros legisladores y funcionarios, el presidente provisional del Senado, el libertario Bartolomé Abdala.
El volumen, editado por la Dirección de Publicaciones del Senado, reúne las palabras expresadas por los senadores durante la sesión del 24 de abril de 2025 que había sido convocada para rendir tributo al Sumo Pontífice tras su fallecimiento.
El discurso
La presidenta del Senado destacó que el libro presentado este martes “deja constancia de algo que Francisco deseó para nuestra patria: la posibilidad de encontrarnos incluso por encima de nuestras diferencias”.
Y recordó que, durante aquella sesión convocada para rendir homenaje a Jorge Bergoglio, “se interrumpieron por unas horas las discusiones terrenales y todos, desde nuestras convicciones más profundas, nos encontramos unidos por el respeto, el dolor y la gratitud”.

“Tal vez esa haya sido, incluso en su despedida, la última enseñanza de Francisco para todos los argentinos: la unidad no exige uniformidad, escuchar al otro no implica renunciar a nuestras convicciones y que la grandeza de una nación se mide también por su capacidad de encontrarse en aquello que la trasciende”, enfatizó.
Y añadió: “Si logramos que ese espíritu de respeto, encuentro y amor por el prójimo sobreviva más allá de ese homenaje, entonces Francisco seguirá acompañando el destino de nuestra patria”.
El faltazo a la misa de Luján
Villarruel había quedado en el centro de la polémica el 21 de abril último cuando se ausentó de la misa en Luján por el aniversario de la muerte de Francisco, una conmemoración a la que asistió la primera plana del Gobierno nacional y el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, entre otros dirigentes de distintos sectores.
En aquella oportunidad, la titular del Senado optó por dirigirse a la Basílica María Auxiliadora del barrio porteño de Almagro, donde Bergoglio había sido bautizado, y declaró luego que no fue a Luján porque allí estaba “lo peor de la casta política”.
El último cruce
En las últimas horas, Villarruel volvió a provocar al Gobierno al saludar a una usuaria de redes sociales con el deseo de una “cascada de éxitos”, en referencia a la causa en la que se investiga al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por su incremento patrimonial.

La vicepresidenta apeló a ese curioso término en el mismo día en que el contratista Matías Tabar declaró ante la Justicia que Adorni le pagó US$245.000 por remodelar la casa del country Indio Cu, en obras que consistieron en pisos, paredes, una pileta y una cascada en el jardín.
En medio de la interna con la Casa Rosada, la vicepresidenta expresó que “escuchar al otro no implica renunciar a las convicciones”

Más historias
Murió Soledad Gallego-Díaz, la primera directora mujer de El País y excorresponsal en la Argentina
Boca vs. Barcelona hoy: hora y cómo ver la transmisión en vivo del partido de la Copa Libertadores
Crisis en hospitales universitarios: en el Roffo, especializado en cáncer, hace un año no funciona el equipo de radioterapia