La red traía cocaína y marihuana desde la Ciudad de Buenos Aires.

El Tribunal Oral Federal de La Pampa homologó un juicio abreviado con penas de hasta 17 años de prisión para la organización que lideraba el femicida desde la Unidad 4. Purreta no aceptó el acuerdo y va a juicio oral.

Un aceitado mecanismo de «mulas», proveedores externos y sospechas de complicidad penitenciaria quedó ratificado en la sentencia N° 17/2026 del juez Marcos Javier Aguerrido. La Justicia probó que la organización criminal, comandada por el exboxeador Víctor Manuel Purreta, mantuvo su vigencia operativa hasta octubre de 2024, con una logística que conectaba pabellones carcelarios con puntos de venta en el exterior.

La investigación, encabezada por la fiscal Iara Silvestre y el juez Juan José Baric, desnudó una estructura de roles definidos:

– La droga era provista desde la Villa Zavaleta (Barracas, CABA) por la pareja de otro interno que compartía pabellón con Purreta.

– Los estupefacientes entraban a la Unidad 4 ocultos en pertenencias de las visitas o en el mobiliario del sector de ingreso.

– Una vez en la provincia, la red acopiaba y fraccionaba la mercadería para su venta en Santa Rosa, Toay y Uriburu.

Condenas y unificaciones

El acuerdo de juicio abreviado incluyó penas severas por tráfico ilícito de estupefacientes agravado:

Jonathan Paolo P.: Recibió 17 años de prisión, la pena más alta del grupo al unificarse con antecedentes previos.

Walter Luis H.: Condenado a 9 años y 6 meses.

Cristiniano E. C.: Sentenciado a 8 años y 8 meses.

Arrestos domiciliarios: Las imputadas Ana Beatriz L., Ornella Julieta V. y Paola Yanina Ll. recibieron penas de 6 años bajo esta modalidad. Rosana Belén A. fue condenada a 4 años y Macarena Cindi G. a 3 años.

En el caso de otros cuatro implicados, se dictó la suspensión del juicio a prueba (probation), obligándolos a realizar aportes económicos a la cooperadora del Hospital Lucio Molas.

Purreta, otra vez al banquillo

Purreta, que ya purga una pena unificada de 25 años por el femicidio de Andrea López, fue el único de los principales acusados que rechazó el abreviado.

El tribunal volvió a describirlo como un sujeto con rasgos psicopáticos que, a pesar de su encierro, mantenía el control total de la operatoria: fijaba precios, coordinaba con proveedores y daba directivas precisas a sus distribuidores en las calles pampeanas.

Ahora, deberá afrontar un nuevo juicio oral y público por liderar esta red narco.

.eldiariodelapampa

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