Vélez no pudo con Newell’s y, en realidad, no puede desde hace un buen rato: llega a los octavos de final del torneo Apertura en un momento incómodo. Jugaba bárbaro y se desinfló con el transcurrir de los partidos.

Empató 1-1 con Newell’s y casi lo pierde: lo salvó el VAR. Suma tres empates seguidos en el torneo local; en el medio logró un triunfo contra Gimnasia y Tiro, por la Copa Argentina. Ahora, espera a Gimnasia, este domingo, a las 18, en Liniers. Justo, el Lobo de Guillermo Barros Schelotto. Al menos, no va a jugar Nicolás, su hijo, así que no habrá cruce familiar: la figura de Gimnasia está suspendida.

Vélez va, busca, intenta. Pero falla. En otros rubros, porque le falta frescura y tiene un exceso de juventud.

El empate del Colo Ramírez, que marcó otro, anulado por offside

Dilan Godoy nació en José C. Paz, tiene 20 años y es un delantero que mete miedo. Se trata de uno de los principales exponentes de lo que se conoce como La Fábrica, las divisiones inferiores de Vélez. Tal vez, el mejor exponente en ese rubro de la actualidad en el fútbol argentino.

Es explosivo, va por adentro, por afuera. Hábil, pícaro y con facilidad para llegar al área rival. En esta temporada actuó en 13 partidos: Guillermo Barros Schelotto, el entrenador, lo lleva de a poco. Once partidos en el torneo Apertura, dos en la Copa Argentina, certamen en el que convirtió dos goles. Uno frente a Deportivo Armenio (4-1) y otro contra Gimnasia y Tiro (2-0).

Sin embargo, no tiene fortuna frente al arco.

En el triunfo por 1 a 0 sobre Central Córdoba, erró una situación imposible. Sobre el final del primer tiempo, en un gran contraataque de Vélez, Godoy falló un gol pocas veces visto: tras abrir la pelota hacia Valdes, fue al punto penal y le pegó de zurda con el arquero vencido, pero le dio tan mal que el balón se fue cruzado y mordido, muy desviado.

Ahora, chocó con una reacción espectacular de Josue Reinatti, el arquero de Newell’s, de apenas 22 años, que cada día se siente más seguro. Desde el césped, al buscar rechazar un centro envenenado de Quirós desde el sector izquierdo, sacó una pelota con destino de gol de Godoy. La pirueta del delantero viajaba a la red, pero Reinatti se extendió desde el pasto y sacó la pelota al córner.

Antes y después, Vélez hizo el gasto del partido. Hasta que encontró con un centro con clase del chileno Valdés (cada día juega mejor) la apertura del marcador. El cabezazo de Florián Monzón fue una delicia.

Otro pibe de la cantera de Vélez, Simón Escobar

Por otro lado, hace tiempo que Vélez perdió consistencia. Entre las protestas del Mellizo (en una, se cruzó con Frank Kudelka, el entrenador de Newell’s, por la autoría de un lateral), la formación perdió frescura con el paso del tiempo. Y el equipo rosarino lo aprovechó, con una definición de Ramírez, tras un pase de Mazzantti. El VAR debió convalidarlo, al límite del offside.

En Vélez, además, hizo su presentación Simón Escobar, con 16 años, 9 meses y 17 días: se transformó en el tercer jugador más joven en debutar en la historia del Fortín. Se encuentra por detrás de Gianluca Prestianni (16 años, 3 meses y 24 días) y Alex Verón (16 años, 9 meses y 15 días).

Fue el 3 titular de la selección Sub 17 siendo un año menor. Se trata de un lateral que pisa la pelota, gambetea, conduce y gana duelos.

Para no perder la costumbre, en el tramo final entraron Matías Arias, de 18 y Alex Verón, de 17. Más allá de la juventud, Vélez entró en un pequeño declive, a tal punto que pudo perder el partido. Una arremetida de Ramírez, otra vez, selló el 2-1, anulado por posición adelantada. Al final, el VAR salvó a Vélez.

​En Liniers, el Fortín empató 1-1 con el conjunto rosarino; el domingo enfrenta al Lobo  

About The Author