La Voz

“No quiero ser maestro ciruela, pero creo que el Gobierno debería leer un poco más las experiencias históricas de estabilización”. Con esa frase, Domingo Cavallo cerró su entrevista de casi una hora con Diego Sehinkman, periodista de TN.

A lo largo de la charla, el exministro de Economía comentó que su ausencia en el debate público se debía a un choque que tuvo con Milei el año pasado. El conflicto se dio, en sus palabras, porque Cavallo opinó que el dólar estaba atrasado y que lo estaban usando para acelerar la baja de la inflación, aunque eso iba a traer consecuencias más adelante.

Sobre el contenido de la charla, el economista apeló a términos usuales en su vocabulario. Dijo cómo se podría aplicar la vieja receta menemista de los 90. También recalcó la urgencia de una “reforma cambiaria, financiera y monetaria” que modificaría el rumbo de Argentina y establecería el pleno funcionamiento del mercado.

Peso, dólar y convertibilidad

Fiel creyente de la flexibilidad absoluta que deberían tener las monedas, Cavallo apeló a la libre convertibilidad, “cuanto antes”, en la economía nacional. “Ahora el dólar flota, pero tiene muchas restricciones”, sostuvo.

Recurrió a la acción de su gestión: volver convertible al peso. Desde su perspectiva, esto haría que ambos billetes entren al sistema financiero y den lugar al crédito, abriendo también la posibilidad de que los bancos puedan prestar dinero a mediano y largo plazo en pos de la estabilidad.

Legalizar y eliminar controles y restricciones para la circulación de la moneda estadounidense es su apuesta. Buscaría que los ciudadanos puedan tomar crédito tanto en pesos como en dólares.

Al mismo tiempo, pretendería que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) intervenga lo menos posible, únicamente para aumentar sus reservas, que “están en un nivel negativo muy bajo”.

Carlos Menem junto a Domingo Cavallo.

El economista también hizo memoria y recordó los primeros tiempos de Milei, cuando el ahora mandatario sostenía en su campaña electoral “el extremo de la dolarización absoluta”.

“Ojalá vuelva a interiorizar el tema para que se dé una reforma cambiaria, financiera y monetaria. Que se puedan hacer transacciones en dólares sin represiones financieras de ninguna naturaleza”, le dijo Cavallo a TN.

Crédito, estanflación e industrialización

El primer diagnóstico del economista fue que Argentina atraviesa un estadío peor y más difícil de resolver que una híper inflación: el de la estanflación. Consiste en periodos de estancamiento e inflación elevados y sostenidos en el tiempo.

Comentó que no termina de descifrar cuál es la política monetaria de este gobierno “porque no están definidas las reglas de juego”.

Marcó como positiva la importancia que le atribuye el Ejecutivo a bajar el gasto público. Sin embargo, reafirmó que se debería hacer una apuesta y empezar a eliminar impuestos, sobre todo los distorsivos (los que alteran el funcionamiento normal de los mercados).

Esto derivaría en cierto déficit al que no habría que tenerle miedo. Para solventar esa situación económica, el exfuncionario apostó a la gestión del crédito, tanto interno como externo, con “razonables tasas de interés, así se pueda financiar el déficit”.

De este modo, destacó la importancia de eliminar Ingresos Brutos porque “encarecen al crédito”.

Sobre las relaciones internacionales, sostuvo que en caso de crisis no hay que esperar a que vengan Trump y los suyos a resolverla. “Tenemos que fortalecer nuestras defensas internas”, insistió.

Propuso que tanto las grandes como las pequeñas y medianas empresas del país sean alentadas a abrirse al mercado y que reciban tantos beneficios como los destinados a las grandes inversiones que incentiva el RIGI.

“La industrialización sostenible en el tiempo y la que realmente ayuda a crecer es la que permite la exportación de bienes industriales”, decretó.

En términos de la libertad financiera, estableció como condición el lograr bajar riesgo país de 500 a 300, como mínimo, para poder establecer la competitividad y la inversión nacionales.

“La receta” macroeconómica

Cavallo destacó que su silencio se debía a que no quería ponerle palos en la rueda ni insultar a la gestión de Milei. Igualmente, a lo largo de la entrevista estableció una serie de recomendaciones para aplicar en materia económica:

Domingo Cavallo propuso y ejecutó la Ley de Convertibilidad.

  • Llevar adelante una reforma cambiaria, financiera y monetaria que acompañe a las drásticas modificaciones que está realizando el Ejecutivo.
  • Establecer cuanto antes la convertibilidad y eliminar restricciones al dólar.
  • No tener miedo de reducir la cantidad de impuestos.
  • Incentivar a las exportaciones. Tomó como ejemplo a su propia gestión: reembolsar a exportadores los impuestos internos que no se puedan eliminar; eliminar restricciones a la actividad; devolverles el IVA instantáneamente.
  • Disminuir la intervención del BCRA.
  • No tenerle miedo al déficit y apostar por el crédito para financiarlo.
  • Apertura de importaciones, que deberían considerar esquemas arancelarios, definiendo qué restricciones cuantitativas se van a eliminar.

​“No quiero ser maestro ciruela, pero creo que el Gobierno debería leer un poco más las experiencias históricas de estabilización”. Con esa frase, Domingo Cavallo cerró su entrevista de casi una hora con Diego Sehinkman, periodista de TN. A lo largo de la charla, el exministro de Economía comentó que su ausencia en el debate público se debía a un choque que tuvo con Milei el año pasado. El conflicto se dio, en sus palabras, porque Cavallo opinó que el dólar estaba atrasado y que lo estaban usando para acelerar la baja de la inflación, aunque eso iba a traer consecuencias más adelante. Sobre el contenido de la charla, el economista apeló a términos usuales en su vocabulario. Dijo cómo se podría aplicar la vieja receta menemista de los 90. También recalcó la urgencia de una “reforma cambiaria, financiera y monetaria” que modificaría el rumbo de Argentina y establecería el pleno funcionamiento del mercado. Peso, dólar y convertibilidad Fiel creyente de la flexibilidad absoluta que deberían tener las monedas, Cavallo apeló a la libre convertibilidad, “cuanto antes”, en la economía nacional. “Ahora el dólar flota, pero tiene muchas restricciones”, sostuvo. Recurrió a la acción de su gestión: volver convertible al peso. Desde su perspectiva, esto haría que ambos billetes entren al sistema financiero y den lugar al crédito, abriendo también la posibilidad de que los bancos puedan prestar dinero a mediano y largo plazo en pos de la estabilidad. Legalizar y eliminar controles y restricciones para la circulación de la moneda estadounidense es su apuesta. Buscaría que los ciudadanos puedan tomar crédito tanto en pesos como en dólares. Al mismo tiempo, pretendería que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) intervenga lo menos posible, únicamente para aumentar sus reservas, que “están en un nivel negativo muy bajo”. El economista también hizo memoria y recordó los primeros tiempos de Milei, cuando el ahora mandatario sostenía en su campaña electoral “el extremo de la dolarización absoluta”. “Ojalá vuelva a interiorizar el tema para que se dé una reforma cambiaria, financiera y monetaria. Que se puedan hacer transacciones en dólares sin represiones financieras de ninguna naturaleza”, le dijo Cavallo a TN. Crédito, estanflación e industrialización El primer diagnóstico del economista fue que Argentina atraviesa un estadío peor y más difícil de resolver que una híper inflación: el de la estanflación. Consiste en periodos de estancamiento e inflación elevados y sostenidos en el tiempo. Comentó que no termina de descifrar cuál es la política monetaria de este gobierno “porque no están definidas las reglas de juego”. Marcó como positiva la importancia que le atribuye el Ejecutivo a bajar el gasto público. Sin embargo, reafirmó que se debería hacer una apuesta y empezar a eliminar impuestos, sobre todo los distorsivos (los que alteran el funcionamiento normal de los mercados). Esto derivaría en cierto déficit al que no habría que tenerle miedo. Para solventar esa situación económica, el exfuncionario apostó a la gestión del crédito, tanto interno como externo, con “razonables tasas de interés, así se pueda financiar el déficit”. De este modo, destacó la importancia de eliminar Ingresos Brutos porque “encarecen al crédito”. Sobre las relaciones internacionales, sostuvo que en caso de crisis no hay que esperar a que vengan Trump y los suyos a resolverla. “Tenemos que fortalecer nuestras defensas internas”, insistió. Propuso que tanto las grandes como las pequeñas y medianas empresas del país sean alentadas a abrirse al mercado y que reciban tantos beneficios como los destinados a las grandes inversiones que incentiva el RIGI. “La industrialización sostenible en el tiempo y la que realmente ayuda a crecer es la que permite la exportación de bienes industriales”, decretó. En términos de la libertad financiera, estableció como condición el lograr bajar riesgo país de 500 a 300, como mínimo, para poder establecer la competitividad y la inversión nacionales. “La receta” macroeconómica Cavallo destacó que su silencio se debía a que no quería ponerle palos en la rueda ni insultar a la gestión de Milei. Igualmente, a lo largo de la entrevista estableció una serie de recomendaciones para aplicar en materia económica: Llevar adelante una reforma cambiaria, financiera y monetaria que acompañe a las drásticas modificaciones que está realizando el Ejecutivo. Establecer cuanto antes la convertibilidad y eliminar restricciones al dólar. No tener miedo de reducir la cantidad de impuestos. Incentivar a las exportaciones. Tomó como ejemplo a su propia gestión: reembolsar a exportadores los impuestos internos que no se puedan eliminar; eliminar restricciones a la actividad; devolverles el IVA instantáneamente. Disminuir la intervención del BCRA. No tenerle miedo al déficit y apostar por el crédito para financiarlo. Apertura de importaciones, que deberían considerar esquemas arancelarios, definiendo qué restricciones cuantitativas se van a eliminar.  ​

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