La Voz

El conflicto por el cierre definitivo de la planta de neumáticos Fate escaló este jueves con un corte total en la autopista Panamericana, protagonizado por los empleados despedidos, en medio de un paro nacional por la reforma laboral.

Mientras la tensión se concentra en el acceso norte de Buenos Aires, informes técnicos del sector industrial advierten que la desaparición de la histórica firma podría arrastrar a unas 2.500 fuentes de trabajo adicionales en la red de proveedores pyme.

La protesta comenzó a las 7.30 en el cruce de la calle Uruguay, a la altura de Virreyes, en el límite entre San Fernando y San Isidro. Los manifestantes bloquearon el tránsito mano a Capital Federal, generando importantes demoras en la circulación.

Gendarmería Nacional desplegó un operativo de seguridad en la zona, logrando liberar parcialmente dos carriles una hora después del inicio del bloqueo. Los efectivos formaron una barrera con equipos antidisturbios para impedir el avance de la columna sobre la traza principal.

Tensión y reclamos gremiales

Junto a los 920 trabajadores desvinculados de la fábrica de neumáticos, se sumaron a la manifestación representantes de otras empresas en conflicto, como Georgalos y Lustramax, además de docentes de Suteba y agrupaciones de izquierda.

“Los que nos quedamos en la calle vamos a tener que comer de la basura, no podemos tolerar este atropello”, declaró uno de los delegados durante el corte. Los reclamos apuntaron también contra el proyecto de reforma laboral impulsado por el gobierno de Javier Milei, que se debate en la Cámara de Diputados.

Trabajadores de la fábrica Fate cortan la Autopista Panamericana ramal Tigre en defensa de sus puestos de trabajo. (Foto: Antonio Becerra / Clarín).

En paralelo a la protesta en la autopista, la situación en la planta de la calle Blanco Encalada al 3300 se mantiene tensa. El Juzgado de Garantías 4 emitió una orden de desalojo y restitución del inmueble a sus titulares, lo que redujo la presencia de trabajadores dentro del predio fabril.

Impacto en la cadena de valor

Más allá del conflicto gremial, el cierre de la compañía de Javier Madanes Quintanilla genera preocupación por su impacto estructural.

Según relevamientos de la Unión Industrial Argentina (UIA) y el Centro de Estudios para la Producción XXI (CEP), la industria del neumático posee un multiplicador de empleo de entre 2,1 y 2,8.

Esto implica que por cada puesto directo en la línea de montaje, se sostienen casi tres trabajos en la cadena de valor. Bajo esta estimación, la caída del “gigante del caucho” pone en peligro la continuidad de aproximadamente 2.500 empleos indirectos en pymes metalúrgicas, logísticas y de ingeniería.

Muchas de estas empresas proveedoras basaban la totalidad de su negocio en la demanda de Fate y carecen de capacidad de reconversión inmediata. La UIA ya había alertado en noviembre de 2024 sobre un desplome interanual del 22,2% en el sector del caucho, anticipando el estrangulamiento financiero de los proveedores.

Empleados de la fábrica Fate protestan frente a la planta de San Fernando luego de su cierre repentino. (Gentileza Clarín)

Crónica de un final anunciado

La crisis de la fabricante no es un fenómeno reciente. La empresa había solicitado su primer procedimiento preventivo de crisis en 2019 y repitió el mecanismo legal en 2024, alegando imposibilidad de competir contra el ingreso de productos importados.

El deterioro productivo fue drástico: en 2019 la planta fabricaba cinco millones de neumáticos anuales, pero llegó al momento de su cierre operando al 30% de su capacidad instalada, con apenas 1,5 millones de unidades al año.

Este declive fue acompañado por un “goteo” constante de despidos previos al cierre definitivo. En el lapso entre los dos procesos de crisis, ya se habían perdido unos 1.000 puestos de trabajo, lo que debilitó progresivamente a los proveedores que acompañaron la reducción de volumen.

El panorama del sector autopartista

El caso de Fate se inserta en un contexto complejo para toda la industria automotriz y de reposición. Desde la Asociación de Fabricantes Argentinos de Componentes (AFAC) señalaron que en los últimos 15 años cerraron 58 autopartistas, reduciendo el universo a unas 420 empresas activas.

Fuentes del sector indicaron que, si bien el caso de Fate conmueve por su magnitud y simbolismo tras ocho décadas de actividad, refleja una tendencia donde las empresas de reposición bajan su producción local para volcarse a la importación.

El desenlace de este conflicto marcará un precedente clave para el futuro inmediato de la industria nacional y la estabilidad de su red de proveedores pyme.

​El conflicto por el cierre definitivo de la planta de neumáticos Fate escaló este jueves con un corte total en la autopista Panamericana, protagonizado por los empleados despedidos, en medio de un paro nacional por la reforma laboral. Mientras la tensión se concentra en el acceso norte de Buenos Aires, informes técnicos del sector industrial advierten que la desaparición de la histórica firma podría arrastrar a unas 2.500 fuentes de trabajo adicionales en la red de proveedores pyme.La protesta comenzó a las 7.30 en el cruce de la calle Uruguay, a la altura de Virreyes, en el límite entre San Fernando y San Isidro. Los manifestantes bloquearon el tránsito mano a Capital Federal, generando importantes demoras en la circulación.Gendarmería Nacional desplegó un operativo de seguridad en la zona, logrando liberar parcialmente dos carriles una hora después del inicio del bloqueo. Los efectivos formaron una barrera con equipos antidisturbios para impedir el avance de la columna sobre la traza principal.Tensión y reclamos gremialesJunto a los 920 trabajadores desvinculados de la fábrica de neumáticos, se sumaron a la manifestación representantes de otras empresas en conflicto, como Georgalos y Lustramax, además de docentes de Suteba y agrupaciones de izquierda.“Los que nos quedamos en la calle vamos a tener que comer de la basura, no podemos tolerar este atropello”, declaró uno de los delegados durante el corte. Los reclamos apuntaron también contra el proyecto de reforma laboral impulsado por el gobierno de Javier Milei, que se debate en la Cámara de Diputados.En paralelo a la protesta en la autopista, la situación en la planta de la calle Blanco Encalada al 3300 se mantiene tensa. El Juzgado de Garantías 4 emitió una orden de desalojo y restitución del inmueble a sus titulares, lo que redujo la presencia de trabajadores dentro del predio fabril.Impacto en la cadena de valorMás allá del conflicto gremial, el cierre de la compañía de Javier Madanes Quintanilla genera preocupación por su impacto estructural.Según relevamientos de la Unión Industrial Argentina (UIA) y el Centro de Estudios para la Producción XXI (CEP), la industria del neumático posee un multiplicador de empleo de entre 2,1 y 2,8.Esto implica que por cada puesto directo en la línea de montaje, se sostienen casi tres trabajos en la cadena de valor. Bajo esta estimación, la caída del “gigante del caucho” pone en peligro la continuidad de aproximadamente 2.500 empleos indirectos en pymes metalúrgicas, logísticas y de ingeniería.Muchas de estas empresas proveedoras basaban la totalidad de su negocio en la demanda de Fate y carecen de capacidad de reconversión inmediata. La UIA ya había alertado en noviembre de 2024 sobre un desplome interanual del 22,2% en el sector del caucho, anticipando el estrangulamiento financiero de los proveedores.Crónica de un final anunciadoLa crisis de la fabricante no es un fenómeno reciente. La empresa había solicitado su primer procedimiento preventivo de crisis en 2019 y repitió el mecanismo legal en 2024, alegando imposibilidad de competir contra el ingreso de productos importados.El deterioro productivo fue drástico: en 2019 la planta fabricaba cinco millones de neumáticos anuales, pero llegó al momento de su cierre operando al 30% de su capacidad instalada, con apenas 1,5 millones de unidades al año.Este declive fue acompañado por un “goteo” constante de despidos previos al cierre definitivo. En el lapso entre los dos procesos de crisis, ya se habían perdido unos 1.000 puestos de trabajo, lo que debilitó progresivamente a los proveedores que acompañaron la reducción de volumen.El panorama del sector autopartistaEl caso de Fate se inserta en un contexto complejo para toda la industria automotriz y de reposición. Desde la Asociación de Fabricantes Argentinos de Componentes (AFAC) señalaron que en los últimos 15 años cerraron 58 autopartistas, reduciendo el universo a unas 420 empresas activas.Fuentes del sector indicaron que, si bien el caso de Fate conmueve por su magnitud y simbolismo tras ocho décadas de actividad, refleja una tendencia donde las empresas de reposición bajan su producción local para volcarse a la importación.El desenlace de este conflicto marcará un precedente clave para el futuro inmediato de la industria nacional y la estabilidad de su red de proveedores pyme.  ​

About The Author