Médicos en Francia salvaron la vida de un bebé al realizar una terapia in utero inédita, en la etapa final del embarazo. Buscaban reducir un tumor vascular de Kasabach-Merritt que rodeaba el cuello del feto, evitando así el colapso de las vías respiratorias y una hemorragia catastrófica antes del parto

Tres meses después de la intervención el bebé, llamado Issa, está prosperando, alimentándose y creciendo bien, mostrándose alerta y sonriente, según declaraciones de su madre citadas por France24.

Terapia in utero inédita: el caso en Francia

El caso comenzó en una maternidad de Mulhouse, Francia, donde los profesionales identificaron el tumor vascular conocido como síndrome de Kasabach-Merritt en una fase avanzada del embarazo y concluyeron que la masa podría comprimir las vías respiratorias del bebé durante o antes del parto.

Se sabe que este síndrome provoca hemorragias que ponen en riesgo la vida. En el caso de Issa, la tasa de crecimiento del tumor y su ubicación alrededor del cuello generaron preocupación de que la planificación estándar para el nacimiento fuera insuficiente para evitar el compromiso de las vías respiratorias.

Los especialistas advirtieron que la combinación del riesgo de obstrucción respiratoria y la coagulopatía podría resultar en complicaciones fatales sin una terapia prenatal inmediata y dirigida.

Los profesionales administraron la medicación a través de la madre durante la etapa final del embarazo. (Imagen ilustrativa / Pexels)

El Centro de Referencia de Anomalías Vasculares Superficiales de Lyon, dirigido por el profesor Laurent Guibaud, propuso un tratamiento prenatal con medicación administrada por vía oral a la madre, con el objetivo de que cruzara la barrera placentaria y actuara sobre el feto.

“Es la primera vez que se utiliza este tratamiento de forma prenatal para tratar un tumor vascular de este tipo”, afirmó el profesor Guibaud. El objetivo de este tratamiento, el primero en su clase, era retrasar el crecimiento del tumor vascular y mitigar el agotamiento de las plaquetas, previniendo así una hemorragia catastrófica y reduciendo la probabilidad de que la masa aplastara las vías respiratorias.

Los médicos consideraron este enfoque como “la única forma de salvar a este bebé”, dada la detección tardía y los peligros respiratorios y hematológicos combinados.

Cómo fue el nacimiento de Issa

Para el momento del nacimiento, la estrategia ya había alterado el cuadro clínico. Issa nació por cesárea el 14 de noviembre de 2025 en Estrasburgo, después de que las imágenes y los exámenes indicaran que el tumor se había reducido lo suficiente como para evitar la asfixia, según informó el medio 20 Minutes.

Las evaluaciones postnatales describieron la malformación como estabilizada, un cambio notable respecto a la masa en rápida expansión que inicialmente había envuelto la base de la cara del feto.

Con la crisis respiratoria inmediata evitada y los problemas de coagulación abordados cerca del momento del parto, Issa pasó a cuidados neonatales de rutina y al posterior seguimiento ambulatorio.

​Médicos en Francia salvaron la vida de un bebé al realizar una terapia in utero inédita, en la etapa final del embarazo. Buscaban reducir un tumor vascular de Kasabach-Merritt que rodeaba el cuello del feto, evitando así el colapso de las vías respiratorias y una hemorragia catastrófica antes del partoTres meses después de la intervención el bebé, llamado Issa, está prosperando, alimentándose y creciendo bien, mostrándose alerta y sonriente, según declaraciones de su madre citadas por France24.Terapia in utero inédita: el caso en FranciaEl caso comenzó en una maternidad de Mulhouse, Francia, donde los profesionales identificaron el tumor vascular conocido como síndrome de Kasabach-Merritt en una fase avanzada del embarazo y concluyeron que la masa podría comprimir las vías respiratorias del bebé durante o antes del parto.Se sabe que este síndrome provoca hemorragias que ponen en riesgo la vida. En el caso de Issa, la tasa de crecimiento del tumor y su ubicación alrededor del cuello generaron preocupación de que la planificación estándar para el nacimiento fuera insuficiente para evitar el compromiso de las vías respiratorias. Los especialistas advirtieron que la combinación del riesgo de obstrucción respiratoria y la coagulopatía podría resultar en complicaciones fatales sin una terapia prenatal inmediata y dirigida.El Centro de Referencia de Anomalías Vasculares Superficiales de Lyon, dirigido por el profesor Laurent Guibaud, propuso un tratamiento prenatal con medicación administrada por vía oral a la madre, con el objetivo de que cruzara la barrera placentaria y actuara sobre el feto. “Es la primera vez que se utiliza este tratamiento de forma prenatal para tratar un tumor vascular de este tipo”, afirmó el profesor Guibaud. El objetivo de este tratamiento, el primero en su clase, era retrasar el crecimiento del tumor vascular y mitigar el agotamiento de las plaquetas, previniendo así una hemorragia catastrófica y reduciendo la probabilidad de que la masa aplastara las vías respiratorias. Los médicos consideraron este enfoque como “la única forma de salvar a este bebé”, dada la detección tardía y los peligros respiratorios y hematológicos combinados.Cómo fue el nacimiento de IssaPara el momento del nacimiento, la estrategia ya había alterado el cuadro clínico. Issa nació por cesárea el 14 de noviembre de 2025 en Estrasburgo, después de que las imágenes y los exámenes indicaran que el tumor se había reducido lo suficiente como para evitar la asfixia, según informó el medio 20 Minutes.Las evaluaciones postnatales describieron la malformación como estabilizada, un cambio notable respecto a la masa en rápida expansión que inicialmente había envuelto la base de la cara del feto. Con la crisis respiratoria inmediata evitada y los problemas de coagulación abordados cerca del momento del parto, Issa pasó a cuidados neonatales de rutina y al posterior seguimiento ambulatorio.  La Voz

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