La Voz

Comenzó en el Senado una de las sesiones más importantes para el gobierno de Javier Milei. El oficialismo, comandado por Patricia Bullrich, confía en tener más de 40 votos para aprobar este miércoles su proyecto de “modernización” laboral, tras haber concedido una serie de modificaciones al dictamen en beneficio de los gobernadores, la CGT y las cámaras empresarias.

El oficialismo reunió el cuórum cerca de las 11.15 con 38 senadores presentes, uno más que los necesarios. Entre ellos estuvo la peronista Alejandra Vigo (Unidad Federal), la única de los tres cordobeses que aún no dio a conocer cómo votará el proyecto. Tanto Luis Juez como Carmen Álvarez Rivero, que pertenecen al interbloque libertario, se pronunciarán a favor.

La tensión que envolvía al debate se descomprimió luego de que Bullrich anunciara una serie de cambios al texto, como la eliminación del artículo que disminuía el impuesto a las Ganancias para empresas y perjudicaba la recaudación provincial; y la marcha atrás con el fin de la cuota solidaria y la baja de aportes patronales a las obras sociales, dos reformas que apuntaban al corazón de las cajas sindicales.

Con esos cambios, sumados a otros pedidos por bloques dialoguistas (como en el caso del nuevo sistema de indemnizaciones), La Libertad Avanza apeló al pragmatismo y consolidó un nivel de apoyo que le permitiría garantizarse la media sanción con ayuda de la UCR, el PRO y los senadores que representan a los oficialismos de Chubut, Misiones, Neuquén, Salta y Tucumán, dispersados en diferentes bloques.

Arrancó la sesión y el oficialismo se encamina a la aprobación de la reforma laboral. (Comunicación Senado)

Permanece la incógnita sobre el voto de la cordobesa Vigo, quien se mantuvo al margen de las negociaciones con Bullrich y en el más absoluto silencio. En cambio, su compañero del bloque Unidad Federal, Carlos “Camau” Espínola, participó de las tratativas por la letra chica y podría engrosar el lote de votos positivos.

Con la aprobación de la nueva legislación laboral en el Senado, el gobierno de Milei dará el primer paso para una de sus reformas “de segunda generación”, aunque es probable que el oficialismo se quede sin tiempo para completar el trámite en la Cámara de Diputados durante las sesiones extraordinarias, que terminan el 27 de febrero.

Bullrich no descartó que el Poder Ejecutivo extienda la convocatoria un día más, hasta el 28, para poder dictaminar en Diputados el miércoles 18 (dentro de los plazos) y sesionar finalmente el 25. Pero dentro del propio oficialismo descreen de poder alcanzar la sanción en un tiempo tan acotado. Como sea, la aprobación del Senado le bastará al Gobierno para exhibir un triunfo: el avance de “la reforma laboral más importante de los últimos 50 años”.

Los puntos principales

El proyecto que votará el Senado modifica numerosos aspectos del régimen laboral vigente hace décadas, con el supuesto objetivo de generar empleo formal. Entre los principales puntos, reduce el cálculo indemnizatorio, que ya no contemplará ítems como el aguinaldo y las vacaciones.

Las indemnizaciones por despido se financiarán a través de los Fondos de Asistencia Laboral (FAL), donde las grandes empresas aportarán el 1% mensual de la masa salarial, y las MyPymes, el 2,5%. El Poder Ejecutivo podrá ampliar esos porcentajes al 1,5% y 3%, respectivamente, con aval del Congreso. Esos aportes serán descontados de la contribución al sistema previsional, algo que cuestionó la oposición.

En cuanto a la negociación colectiva, prevalecerán los convenios por empresa sobre los convenios por actividad o rama. “Un convenio de ámbito menor, prevalece, dentro de su ámbito de representación personal y territorial, frente a otro convenio de ámbito mayor, anterior o posterior”, dice el texto.

También se afecta la ultraactividad de los convenios colectivos: una vez que vencen, solo subsistirán las cláusulas normativas hasta tanto entre en vigencia una nueva convención colectiva o exista un acuerdo de partes que la prorrogue. El resto de las cláusulas (obligacionales) mantendrán su vigencia sólo por acuerdo de partes.

Arrancó la sesión y el oficialismo se encamina a la aprobación de la reforma laboral. (Comunicación Senado)

Aunque el sindicalismo no consiguió cambios vinculados a la negociación colectiva, sí logró morigerar el fin de la cuota solidaria que se le descuenta de manera compulsiva a los trabajadores. Esta contribución seguirá vigente por dos años, con un tope del 2% de la remuneración, y recién luego de ese plazo se requerirá conformidad del trabajador. En cuanto a los aportes a las cámaras, asociaciones o agrupaciones empresarias, el tope será del 0,5%.

Por otra parte, no se tocará el aporte patronal a las obras sociales: quedará en 6% y no en 5%, como pretendía originalmente el Gobierno. Otro punto a favor de las cajas sindicales.

El proyecto además establece “vacaciones más flexibles” (entre el 1ro de octubre y el 30 de abril del año siguiente, pudiendo acordar fuera de temporada y fraccionar con un mínimo de siete días); y habilita la posibilidad de que empleador y empleado acuerden regímenes voluntarios de banco de horas, de modo de compensar la mayor jornada de algún día con la menor de otro.

Asimismo, se amplía el listado de “servicios esenciales” y de “importancia trascendental”, que en cada caso deberán garantizar siempre una prestación mínima del 75% y 50%, lo que en los hechos significa limitar el derecho a huelga. Las fuerzas de seguridad siempre deberán cubrir el 100% del servicio, sin excepciones: con esta modificación se busca frenar conflictos policiales como el que actualmente atraviesa Rosario.

​Comenzó en el Senado una de las sesiones más importantes para el gobierno de Javier Milei. El oficialismo, comandado por Patricia Bullrich, confía en tener más de 40 votos para aprobar este miércoles su proyecto de “modernización” laboral, tras haber concedido una serie de modificaciones al dictamen en beneficio de los gobernadores, la CGT y las cámaras empresarias.El oficialismo reunió el cuórum cerca de las 11.15 con 38 senadores presentes, uno más que los necesarios. Entre ellos estuvo la peronista Alejandra Vigo (Unidad Federal), la única de los tres cordobeses que aún no dio a conocer cómo votará el proyecto. Tanto Luis Juez como Carmen Álvarez Rivero, que pertenecen al interbloque libertario, se pronunciarán a favor. La tensión que envolvía al debate se descomprimió luego de que Bullrich anunciara una serie de cambios al texto, como la eliminación del artículo que disminuía el impuesto a las Ganancias para empresas y perjudicaba la recaudación provincial; y la marcha atrás con el fin de la cuota solidaria y la baja de aportes patronales a las obras sociales, dos reformas que apuntaban al corazón de las cajas sindicales.Con esos cambios, sumados a otros pedidos por bloques dialoguistas (como en el caso del nuevo sistema de indemnizaciones), La Libertad Avanza apeló al pragmatismo y consolidó un nivel de apoyo que le permitiría garantizarse la media sanción con ayuda de la UCR, el PRO y los senadores que representan a los oficialismos de Chubut, Misiones, Neuquén, Salta y Tucumán, dispersados en diferentes bloques.Permanece la incógnita sobre el voto de la cordobesa Vigo, quien se mantuvo al margen de las negociaciones con Bullrich y en el más absoluto silencio. En cambio, su compañero del bloque Unidad Federal, Carlos “Camau” Espínola, participó de las tratativas por la letra chica y podría engrosar el lote de votos positivos. Con la aprobación de la nueva legislación laboral en el Senado, el gobierno de Milei dará el primer paso para una de sus reformas “de segunda generación”, aunque es probable que el oficialismo se quede sin tiempo para completar el trámite en la Cámara de Diputados durante las sesiones extraordinarias, que terminan el 27 de febrero.Bullrich no descartó que el Poder Ejecutivo extienda la convocatoria un día más, hasta el 28, para poder dictaminar en Diputados el miércoles 18 (dentro de los plazos) y sesionar finalmente el 25. Pero dentro del propio oficialismo descreen de poder alcanzar la sanción en un tiempo tan acotado. Como sea, la aprobación del Senado le bastará al Gobierno para exhibir un triunfo: el avance de “la reforma laboral más importante de los últimos 50 años”. Los puntos principalesEl proyecto que votará el Senado modifica numerosos aspectos del régimen laboral vigente hace décadas, con el supuesto objetivo de generar empleo formal. Entre los principales puntos, reduce el cálculo indemnizatorio, que ya no contemplará ítems como el aguinaldo y las vacaciones. Las indemnizaciones por despido se financiarán a través de los Fondos de Asistencia Laboral (FAL), donde las grandes empresas aportarán el 1% mensual de la masa salarial, y las MyPymes, el 2,5%. El Poder Ejecutivo podrá ampliar esos porcentajes al 1,5% y 3%, respectivamente, con aval del Congreso. Esos aportes serán descontados de la contribución al sistema previsional, algo que cuestionó la oposición.En cuanto a la negociación colectiva, prevalecerán los convenios por empresa sobre los convenios por actividad o rama. “Un convenio de ámbito menor, prevalece, dentro de su ámbito de representación personal y territorial, frente a otro convenio de ámbito mayor, anterior o posterior”, dice el texto. También se afecta la ultraactividad de los convenios colectivos: una vez que vencen, solo subsistirán las cláusulas normativas hasta tanto entre en vigencia una nueva convención colectiva o exista un acuerdo de partes que la prorrogue. El resto de las cláusulas (obligacionales) mantendrán su vigencia sólo por acuerdo de partes. Aunque el sindicalismo no consiguió cambios vinculados a la negociación colectiva, sí logró morigerar el fin de la cuota solidaria que se le descuenta de manera compulsiva a los trabajadores. Esta contribución seguirá vigente por dos años, con un tope del 2% de la remuneración, y recién luego de ese plazo se requerirá conformidad del trabajador. En cuanto a los aportes a las cámaras, asociaciones o agrupaciones empresarias, el tope será del 0,5%. Por otra parte, no se tocará el aporte patronal a las obras sociales: quedará en 6% y no en 5%, como pretendía originalmente el Gobierno. Otro punto a favor de las cajas sindicales. El proyecto además establece “vacaciones más flexibles” (entre el 1ro de octubre y el 30 de abril del año siguiente, pudiendo acordar fuera de temporada y fraccionar con un mínimo de siete días); y habilita la posibilidad de que empleador y empleado acuerden regímenes voluntarios de banco de horas, de modo de compensar la mayor jornada de algún día con la menor de otro.Asimismo, se amplía el listado de “servicios esenciales” y de “importancia trascendental”, que en cada caso deberán garantizar siempre una prestación mínima del 75% y 50%, lo que en los hechos significa limitar el derecho a huelga. Las fuerzas de seguridad siempre deberán cubrir el 100% del servicio, sin excepciones: con esta modificación se busca frenar conflictos policiales como el que actualmente atraviesa Rosario.  ​

About The Author