La Voz

Con una puja política cada vez más reñida entre el oficialismo y la oposición y la salida de dos dirigentes clave en la Legislatura de Córdoba al Ejecutivo provincial, el PJ arma una estrategia legislativa que tendrá en 2026 a Facundo Torres, presidente del bloque de Hacemos, como el espada principal del gobernador Martín Llaryora.

En la previa de un año electoral y con una convocatoria a elecciones seguramente anticipada en 2027, la carrera en la Provincia quedó lanzada el 1° de febrero, cuando Llaryora acusó a la oposición de “obstruir”. Días antes, el juecismo había anunciado que “observó” una compra de drones millonaria.

A esa pelea se subió la UCR, que salió a bancar al Frente Cívico. Y en la misma foto se reunieron en Laboulaye, para la apertura de sesiones, Luis Juez, el diputado libertario Gabriel Bornoroni y el radical Rodrigo de Loredo. Esta pelea se lanzó a comienzos de mes y se replicó ya rápidamente el miércoles pasado en la primera sesión en el recinto en la Unicameral, donde lo que hubo fueron chicanas y cruces de alto tono.

Con la salida de Miguel Siciliano de la Legislatura provincial para asumir como ministro de Vinculación, y de Nadia Fernández como secretaria General de Gestión Penitenciaria y Lucha contra el Narcotráfico, Torres —quien en su rol de vicepresidente de la Unicameral ya venía como uno de los dirigentes de más peso en el bloque— se convirtió en estos días en la espada central de la bancada.

Sin tantos jugadores combativos como Siciliano y Fernández, Torres, en su carácter de presidente del bloque y también del partido, tomó mayor protagonismo legislativo.

Desde un inicio, en el seno de la bancada justicialista comenzaron a barajarse los nombres de otras posibles espadas, las que a lo largo de estos dos años de Gobierno de Llaryora tuvieron menos participación de combate.

En escena, junto con Torres, el oficialismo confía en la figura de Juan Manuel Llamosas, el exintendente de Río Cuarto que asumió en la Legislatura como presidente provisorio, el tercer puesto de importancia en la Provincia.

Llamosas arrancó su labor legislativa en un tono más de escucha en su rol de presidente de la sesión, aunque desde su banca comenzó a marcar terreno, cuando ya levantó la voz para decirle a la oposición que “sólo ponen palos en la rueda y que no aman a Córdoba como el justicialismo”.

Torres, quien llevará la voz del oficialismo, ya comenzó a rearmar una estrategia en la que, además de Llamosas, otros “jugadores” empiecen a responderle a una oposición afilada, con legisladores como el juecista Walter Nostrala y la radical Alejandra Ferrero que apuntan a un tono más combativo.

El legislador Walter Nostrala en el programa Voz y Voto.  (Nicolás Bravo / La Voz)

Victoria

En esa lista de nuevas espadas aparece Victoria Busso, que comenzó a tener más intervenciones, al tiempo que más belicosas.

“Déjense de pelotudear”, lanzó en el recinto cuando Ferrero acusó al PJ de no invertir en agua en Laboulaye. El radical Gustavo Botasso también le respondió al hacer mención al ministro Sergio Busso, padre de la legisladora, por lo que se dio un cruce tenso en la última sesión.

“Decile a tu papá que te informe mejor”, gritó el exintendente de Hernando. Y Busso le retrucó: “No seas tan machirulo”.

Entre las mujeres también aparece Ileana Guaglino, la exconcejal llaryorista que representa a un sector de la juventud del PJ y es una de las apuntadas para suceder a Fernández en la vicepresidencia de la Legislatura de Córdoba.

En esa misma línea aparece expectante Julieta Rinaldi, una de las dirigentes que sus pares ven como un “cuadro político” más asociado a Juan Schiaretti, pero con cintura para surfear debates.

Abraham Galo, un legislador llaryorista, es otro de los que también ingresará en la lista de “espadachines” que saldrán a pelearla al lado de Torres. Es uno de los dirigentes del interior que tiene banca no sólo de Llaryora sino del ministro Siciliano.

Además, se empezarán a sumar a la pelea para acompañar a Torres Leonardo Limia, un hombre de Alejandra Vigo, que en las últimas horas fue el elegido para salir a responderle al juecismo y pedirle que diga cuánto cobran los tribunos de cuentas del Frente Cívico.

“Torres hará que todos jueguen y a lo largo de las sesiones aparecerán otros jugadores; no siempre será él quien salga al cruce, otros pueden salir a marcarle a la oposición que sólo pone palos en la rueda”, confió un legislador justicialista.

Esperando pistas también están Rodrigo Rufeil, el exintendente de La Calera que, desde la salida de Siciliano y Fernández, se ubicó en una banca al lado de Torres.

También Alesandri es otro exintendente en quien Torres confía, no sólo por una cuestión de militancia generacional. Y pese a que llegó a la Legislatura con la lista Creo en Córdoba, asociada a Cristina Fernández, hoy es nuevamente un dirigente que volvió a las reuniones del bloque justicialista.

Lo mismo sucederá con el socialista Matías Chamorro y la legisladora del PRO aliada con el PJ, Karina Bruno. En ambos el oficialismo confía en dar la batalla.

“Es otro armado de una Legislatura con un oficialismo que responderá no sólo en la voz de Torres, sino que él abrirá el juego a más legisladores”, confiaron desde la bancada oficialista que se prepara para una nueva pelea el jueves 19, para la próxima sesión ordinaria.

​Con una puja política cada vez más reñida entre el oficialismo y la oposición y la salida de dos dirigentes clave en la Legislatura de Córdoba al Ejecutivo provincial, el PJ arma una estrategia legislativa que tendrá en 2026 a Facundo Torres, presidente del bloque de Hacemos, como el espada principal del gobernador Martín Llaryora.En la previa de un año electoral y con una convocatoria a elecciones seguramente anticipada en 2027, la carrera en la Provincia quedó lanzada el 1° de febrero, cuando Llaryora acusó a la oposición de “obstruir”. Días antes, el juecismo había anunciado que “observó” una compra de drones millonaria. A esa pelea se subió la UCR, que salió a bancar al Frente Cívico. Y en la misma foto se reunieron en Laboulaye, para la apertura de sesiones, Luis Juez, el diputado libertario Gabriel Bornoroni y el radical Rodrigo de Loredo. Esta pelea se lanzó a comienzos de mes y se replicó ya rápidamente el miércoles pasado en la primera sesión en el recinto en la Unicameral, donde lo que hubo fueron chicanas y cruces de alto tono.Con la salida de Miguel Siciliano de la Legislatura provincial para asumir como ministro de Vinculación, y de Nadia Fernández como secretaria General de Gestión Penitenciaria y Lucha contra el Narcotráfico, Torres —quien en su rol de vicepresidente de la Unicameral ya venía como uno de los dirigentes de más peso en el bloque— se convirtió en estos días en la espada central de la bancada.Sin tantos jugadores combativos como Siciliano y Fernández, Torres, en su carácter de presidente del bloque y también del partido, tomó mayor protagonismo legislativo. Desde un inicio, en el seno de la bancada justicialista comenzaron a barajarse los nombres de otras posibles espadas, las que a lo largo de estos dos años de Gobierno de Llaryora tuvieron menos participación de combate. En escena, junto con Torres, el oficialismo confía en la figura de Juan Manuel Llamosas, el exintendente de Río Cuarto que asumió en la Legislatura como presidente provisorio, el tercer puesto de importancia en la Provincia.Llamosas arrancó su labor legislativa en un tono más de escucha en su rol de presidente de la sesión, aunque desde su banca comenzó a marcar terreno, cuando ya levantó la voz para decirle a la oposición que “sólo ponen palos en la rueda y que no aman a Córdoba como el justicialismo”.Torres, quien llevará la voz del oficialismo, ya comenzó a rearmar una estrategia en la que, además de Llamosas, otros “jugadores” empiecen a responderle a una oposición afilada, con legisladores como el juecista Walter Nostrala y la radical Alejandra Ferrero que apuntan a un tono más combativo. Victoria En esa lista de nuevas espadas aparece Victoria Busso, que comenzó a tener más intervenciones, al tiempo que más belicosas.“Déjense de pelotudear”, lanzó en el recinto cuando Ferrero acusó al PJ de no invertir en agua en Laboulaye. El radical Gustavo Botasso también le respondió al hacer mención al ministro Sergio Busso, padre de la legisladora, por lo que se dio un cruce tenso en la última sesión. “Decile a tu papá que te informe mejor”, gritó el exintendente de Hernando. Y Busso le retrucó: “No seas tan machirulo”.Entre las mujeres también aparece Ileana Guaglino, la exconcejal llaryorista que representa a un sector de la juventud del PJ y es una de las apuntadas para suceder a Fernández en la vicepresidencia de la Legislatura de Córdoba. En esa misma línea aparece expectante Julieta Rinaldi, una de las dirigentes que sus pares ven como un “cuadro político” más asociado a Juan Schiaretti, pero con cintura para surfear debates.Abraham Galo, un legislador llaryorista, es otro de los que también ingresará en la lista de “espadachines” que saldrán a pelearla al lado de Torres. Es uno de los dirigentes del interior que tiene banca no sólo de Llaryora sino del ministro Siciliano. Además, se empezarán a sumar a la pelea para acompañar a Torres Leonardo Limia, un hombre de Alejandra Vigo, que en las últimas horas fue el elegido para salir a responderle al juecismo y pedirle que diga cuánto cobran los tribunos de cuentas del Frente Cívico.“Torres hará que todos jueguen y a lo largo de las sesiones aparecerán otros jugadores; no siempre será él quien salga al cruce, otros pueden salir a marcarle a la oposición que sólo pone palos en la rueda”, confió un legislador justicialista. Esperando pistas también están Rodrigo Rufeil, el exintendente de La Calera que, desde la salida de Siciliano y Fernández, se ubicó en una banca al lado de Torres. También Alesandri es otro exintendente en quien Torres confía, no sólo por una cuestión de militancia generacional. Y pese a que llegó a la Legislatura con la lista Creo en Córdoba, asociada a Cristina Fernández, hoy es nuevamente un dirigente que volvió a las reuniones del bloque justicialista.Lo mismo sucederá con el socialista Matías Chamorro y la legisladora del PRO aliada con el PJ, Karina Bruno. En ambos el oficialismo confía en dar la batalla. “Es otro armado de una Legislatura con un oficialismo que responderá no sólo en la voz de Torres, sino que él abrirá el juego a más legisladores”, confiaron desde la bancada oficialista que se prepara para una nueva pelea el jueves 19, para la próxima sesión ordinaria.  ​

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