El triunfo era necesario para el presente de Belgrano, para que su gente pudiera irse festejando los tres puntos y la vuelta a ganar en condición de local.

El 1 a 0 ante Banfield quedó algo corto, pero no por eso pierde la importancia de volver a hacerse fuerte en casa y seguir escalando en la tabla de la Zona B del Apertura de la LPF.

Debió ser mayor la ventaja, es seguro, porque fue el que propuso, quiso e intentó a lo largo de casi todo el partido. Su rival fue un invitado al aguante y a la resistencia, que se rompió con el golazo del “Chino” Zelarayán a los 8 del complemento.

Franco Vázquez, figura de Belgrano ante Banfield. (Prensa Belgrano).

Manejo y control

La pelota fue propiedad del Pirata a lo largo de toda la etapa inicial. Fue el momento en el que la movilidad de Sánchez, las pinceladas de Vázquez y las apariciones por la banda de Benítez resultaron un problema para el visitante.

No le resultó sencillo romper el cerrojo del equipo de Troglio, que metió dos líneas de cuatro cerca de su área y se dedicó a pegar como única herramienta de control sobre el dueño de casa.

Fue el tramo del partido en el que no tuvo precisión en la puntada final para marcar un gol que mereció y del que estuvo más de una vez cerca. Pero el arquero Sanguinetti, o una mala definición, se lo impidieron.

El Pirata logró una gran victoria 1-0 ante Banfield. (Prensa Belgrano).

Corrección y cambio

En el segundo tiempo, el equipo hizo un cambio de nombre: Ramiro Hernandes por Maldonado, pero también realizó una serie de movimientos que fueron clave para romper el cero. Benítez pasó a jugar de lateral por la derecha; Morales se ubicó como central junto a Licha López; Rigoni quedó por la banda derecha; y el juvenil ingresado se paró por la izquierda. El Chino se movió también por ese sector y el Mudo se juntó con él para generar juego.

Cuando la pelota pasó por Sánchez, siempre fue bien entregada. Cuando el Mudo jugó, mostró su brillo. Y cuando le quedó al Chino, la clavó desde fuera del área para romper un empate que era injusto para el Pirata.

El Pirata logró una gran victoria 1-0 ante Banfield. (Prensa Belgrano).

Repliegue y aguante

Después de que el Mudo “le lustrara el botín” al Chino tras el 1 a 0, la pelota empezó a dividirse más y Banfield avanzó unos metros sobre el equipo del Ruso. El local se retrasó y le costó generar contras claras.

El “piberío” ya estaba en cancha y no pudo con la fiereza de los defensores visitantes. Fue el momento del despliegue de Sánchez, de las pinceladas de magia del Mudo y del sacrificio multiplicado de Benítez.

Todo el equipo aumentó el compromiso por no perder una pelota y, de repente, el triunfo se fue construyendo en base al gol de Zelarayán y al esfuerzo parejo de todos.

Belgrano vs. Banfield, este sábado en el Gigante de Alberdi. (Nicolás Bravo / La Voz)

Hay con qué

La gente se fue cantando por el triunfo, pero sobre todo porque el equipo mostró desde el campo que hay con qué hacerse fuerte. Porque, si hay que meter, la defensa no deja dudas de que lo hará; si hay que distribuir, Sánchez es el volante que se fue a buscar; y cuando se trata de jugar, el Mudo y el Chino dicen presente.

Además, cuando se necesita sangre joven, están a disposición Hernandes, Gutiérrez, Gonzalo Zelarayán y los que aún no han jugado, pero esperan su oportunidad dentro del plantel.

La fiesta se extendió por las calles de Alberdi y es merecida, porque Belgrano ganó con justicia, con un gol de uno de sus ídolos y con la magia de otro que volvió para darle lo que le queda al club de su corazón.

​El triunfo era necesario para el presente de Belgrano, para que su gente pudiera irse festejando los tres puntos y la vuelta a ganar en condición de local. El 1 a 0 ante Banfield quedó algo corto, pero no por eso pierde la importancia de volver a hacerse fuerte en casa y seguir escalando en la tabla de la Zona B del Apertura de la LPF.Debió ser mayor la ventaja, es seguro, porque fue el que propuso, quiso e intentó a lo largo de casi todo el partido. Su rival fue un invitado al aguante y a la resistencia, que se rompió con el golazo del “Chino” Zelarayán a los 8 del complemento.Manejo y controlLa pelota fue propiedad del Pirata a lo largo de toda la etapa inicial. Fue el momento en el que la movilidad de Sánchez, las pinceladas de Vázquez y las apariciones por la banda de Benítez resultaron un problema para el visitante.No le resultó sencillo romper el cerrojo del equipo de Troglio, que metió dos líneas de cuatro cerca de su área y se dedicó a pegar como única herramienta de control sobre el dueño de casa.Fue el tramo del partido en el que no tuvo precisión en la puntada final para marcar un gol que mereció y del que estuvo más de una vez cerca. Pero el arquero Sanguinetti, o una mala definición, se lo impidieron.Corrección y cambioEn el segundo tiempo, el equipo hizo un cambio de nombre: Ramiro Hernandes por Maldonado, pero también realizó una serie de movimientos que fueron clave para romper el cero. Benítez pasó a jugar de lateral por la derecha; Morales se ubicó como central junto a Licha López; Rigoni quedó por la banda derecha; y el juvenil ingresado se paró por la izquierda. El Chino se movió también por ese sector y el Mudo se juntó con él para generar juego.Cuando la pelota pasó por Sánchez, siempre fue bien entregada. Cuando el Mudo jugó, mostró su brillo. Y cuando le quedó al Chino, la clavó desde fuera del área para romper un empate que era injusto para el Pirata.Repliegue y aguanteDespués de que el Mudo “le lustrara el botín” al Chino tras el 1 a 0, la pelota empezó a dividirse más y Banfield avanzó unos metros sobre el equipo del Ruso. El local se retrasó y le costó generar contras claras.El “piberío” ya estaba en cancha y no pudo con la fiereza de los defensores visitantes. Fue el momento del despliegue de Sánchez, de las pinceladas de magia del Mudo y del sacrificio multiplicado de Benítez.Todo el equipo aumentó el compromiso por no perder una pelota y, de repente, el triunfo se fue construyendo en base al gol de Zelarayán y al esfuerzo parejo de todos.Hay con quéLa gente se fue cantando por el triunfo, pero sobre todo porque el equipo mostró desde el campo que hay con qué hacerse fuerte. Porque, si hay que meter, la defensa no deja dudas de que lo hará; si hay que distribuir, Sánchez es el volante que se fue a buscar; y cuando se trata de jugar, el Mudo y el Chino dicen presente.Además, cuando se necesita sangre joven, están a disposición Hernandes, Gutiérrez, Gonzalo Zelarayán y los que aún no han jugado, pero esperan su oportunidad dentro del plantel.La fiesta se extendió por las calles de Alberdi y es merecida, porque Belgrano ganó con justicia, con un gol de uno de sus ídolos y con la magia de otro que volvió para darle lo que le queda al club de su corazón.  La Voz

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