El anuncio de Marixa Balli sobre el cierre de su local en Flores, en medio de la crisis que atraviesa el sector textil, abrió un debate que rápidamente escaló a la polémica mediática.

La vedette había vinculado su decisión con el contexto económico y con declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, quien admitió no comprar ropa en el país.

A partir de allí, Esteban Mirol, periodista, salió al cruce con fuertes acusaciones.

Los mensajes que Esteban Mirol le envió a Ángel de Brito en contra de Marixa Balli. (Fotos: Captura de pantalla)

El descargo de Esteban Mirol en LAM

El periodista comenzó su réplica con mensajes privados a Ángel de Brito, que luego fueron leídos al aire en LAM (América TV).

“Estoy caliente como una pava. Qué caradura Marixa Balli hablando del tema indumentaria”, escribió Mirol. Y fue más allá: “Hacele una nota en la casa y que muestre el vestuario. Debe oler a free shop y a Miami”.

Ya en el piso, Mirol profundizó sus críticas y puso el foco en los precios y la informalidad del sector.

“Hoy estuve buscando un calzoncillo. Me dicen quince lucas un calzoncillo. En la aplicación me venden cuatro a quince lucas. Nos están cagando”, afirmó, en una comparación directa entre el mercado local y las compras online o en el exterior.

Los mensajes que Esteban Mirol le envió a Ángel de Brito en contra de Marixa Balli. (Fotos: Captura de pantalla)

Acusaciones sobre La Salada y la informalidad

El punto más álgido llegó cuando Mirol vinculó a Balli con La Salada y el comercio informal. “Que hable alguien que tenía un quiosco en La Salada, donde no se pagan impuestos, donde el 90% le compra a talleres clandestinos”, lanzó.

También cuestionó a los comerciantes de Flores y del predio: “Compraban ropa por dos pesos a familias bolivianas que fabricaban encerrados y la vendían a veinte”.

Para Mirol, el problema de fondo no es únicamente la política económica. “No cierran por Caputo, cierran por incompetentes. Se cansaron de maltratar a los consumidores pobres”, sentenció, y cerró con una frase contundente: “La gente está podrida de lo que está pasando en el comercio”.

La respuesta de Marixa Balli: “Nunca tuve relación”

La reacción de Marixa Balli no tardó en llegar. En diálogo con A la Barbarossa (Telefe), la vedette negó de lleno las acusaciones y cuestionó el conocimiento de Mirol sobre el rubro. “Nunca tuve relación. Creo que no conoce La Salada, nunca vino al predio. Ahí se pagan impuestos, son todos monotributistas o IVA inscripto”, aseguró.

Balli también deslizó que el enojo del periodista podría tener un trasfondo personal. “Me invitó a salir, pero no es mi tipo”, dijo, y recordó un cruce reciente en MasterChef: “Fingí demencia total”.

En su descargo, la exvedette remarcó que fue investigada durante años. “Hace años que no estoy en La Salada. El tiempo que estuve fui recontra investigada, tres años. Con la cantidad de delincuentes que hay, me investigaron a mí”, sostuvo, visiblemente molesta. Y agregó: “Me levantaba a las tres o cuatro de la mañana para laburar. Acá, laburar y ser decente es un problema”.

Para cerrar, pidió que el debate se dé con datos y sin ataques personales. “Que no me meta en un título que no tengo nada que ver. Que vaya a ver si en Flores la gente está en negro”, reclamó.

​El anuncio de Marixa Balli sobre el cierre de su local en Flores, en medio de la crisis que atraviesa el sector textil, abrió un debate que rápidamente escaló a la polémica mediática. La vedette había vinculado su decisión con el contexto económico y con declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, quien admitió no comprar ropa en el país. A partir de allí, Esteban Mirol, periodista, salió al cruce con fuertes acusaciones.El descargo de Esteban Mirol en LAMEl periodista comenzó su réplica con mensajes privados a Ángel de Brito, que luego fueron leídos al aire en LAM (América TV). “Estoy caliente como una pava. Qué caradura Marixa Balli hablando del tema indumentaria”, escribió Mirol. Y fue más allá: “Hacele una nota en la casa y que muestre el vestuario. Debe oler a free shop y a Miami”.Ya en el piso, Mirol profundizó sus críticas y puso el foco en los precios y la informalidad del sector. “Hoy estuve buscando un calzoncillo. Me dicen quince lucas un calzoncillo. En la aplicación me venden cuatro a quince lucas. Nos están cagando”, afirmó, en una comparación directa entre el mercado local y las compras online o en el exterior.Acusaciones sobre La Salada y la informalidadEl punto más álgido llegó cuando Mirol vinculó a Balli con La Salada y el comercio informal. “Que hable alguien que tenía un quiosco en La Salada, donde no se pagan impuestos, donde el 90% le compra a talleres clandestinos”, lanzó. También cuestionó a los comerciantes de Flores y del predio: “Compraban ropa por dos pesos a familias bolivianas que fabricaban encerrados y la vendían a veinte”.Esteban Mirol cruzó a Marixa Balli por sus declaraciones sobre la industria textil y terminó peleado con Laura Ubfal.#LAM pic.twitter.com/w8BDTDfqEl— emi (@eeemiliano) February 5, 2026Para Mirol, el problema de fondo no es únicamente la política económica. “No cierran por Caputo, cierran por incompetentes. Se cansaron de maltratar a los consumidores pobres”, sentenció, y cerró con una frase contundente: “La gente está podrida de lo que está pasando en el comercio”.La respuesta de Marixa Balli: “Nunca tuve relación”La reacción de Marixa Balli no tardó en llegar. En diálogo con A la Barbarossa (Telefe), la vedette negó de lleno las acusaciones y cuestionó el conocimiento de Mirol sobre el rubro. “Nunca tuve relación. Creo que no conoce La Salada, nunca vino al predio. Ahí se pagan impuestos, son todos monotributistas o IVA inscripto”, aseguró.Balli también deslizó que el enojo del periodista podría tener un trasfondo personal. “Me invitó a salir, pero no es mi tipo”, dijo, y recordó un cruce reciente en MasterChef: “Fingí demencia total”.En su descargo, la exvedette remarcó que fue investigada durante años. “Hace años que no estoy en La Salada. El tiempo que estuve fui recontra investigada, tres años. Con la cantidad de delincuentes que hay, me investigaron a mí”, sostuvo, visiblemente molesta. Y agregó: “Me levantaba a las tres o cuatro de la mañana para laburar. Acá, laburar y ser decente es un problema”.Para cerrar, pidió que el debate se dé con datos y sin ataques personales. “Que no me meta en un título que no tengo nada que ver. Que vaya a ver si en Flores la gente está en negro”, reclamó.  La Voz

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