El paso de River por la B Nacional sigue generando polémica y relecturas. Esta vez, quien volvió a poner el foco en aquella definición fue Claudio Fileppi, ex volante de Instituto, que recordó la recta final del campeonato y dejó una fuerte acusación vinculada a incentivos económicos.
A casi 15 años de aquel desenlace que marcó el regreso de River a Primera División, el Ascenso argentino vuelve a quedar bajo la lupa. Instituto, dirigido por Darío Franco y con un joven Paulo Dybala como una de sus figuras, llegó a la última fecha en zona de ascenso directo, apenas por detrás del equipo conducido por Matías Almeyda.
Con el destino en sus manos y una mínima ventaja sobre Quilmes y Rosario Central, la Gloria debía sellar el ascenso como local ante Ferro, un rival que no se jugaba nada. Sin embargo, lo que parecía una fiesta terminó en golpe: derrota 3-0 en Alta Córdoba.
“Si ganábamos ascendíamos y perdimos 3-0 de local. Increíble ese partido”, recordó Fileppi, quien luego dejó entrever sospechas que todavía resuenan. “A Ferro le puso plata todo el mundo. Se corrió la vida contra nosotros. Merecíamos ascender por el torneo que hicimos”, afirmó en diálogo con Bolavip.
Mientras tanto, River vencía a Almirante Brown con un gol muy discutido y Quilmes aprovechaba su oportunidad para quedarse con el segundo ascenso directo.
Fileppi insistió con su mirada sobre aquel final: “La verdad que se ve que hubo mucha guita de varios clubes. Los chicos se jugaron la vida ese día contra Instituto y nos ganaron”.

El golpe anímico y la Promoción con San Lorenzo
El ex defensor también se refirió al impacto psicológico que tuvo esa derrota en el plantel y cómo condicionó lo que vino después, en la Promoción frente a San Lorenzo.
“Nosotros entramos confiados, pensando ‘listo, hoy ascendemos’. De local nos hacíamos fuertes en Córdoba. Pero perder 3-0 así fue durísimo. Después fuimos a la Promoción, pero psicológicamente estábamos destrozados. Era muy difícil”, explicó.

Incluso, reconoció que el equipo no había sido armado para pelear el ascenso: “En realidad habíamos armado un plantel para mantenernos en mitad de tabla. Y cuando pasó lo que pasó, fue como decir ‘bueno, hasta acá llegamos’”.
Una definición que, casi quince años después, sigue dejando heridas abiertas y acusaciones que vuelven a poner al Ascenso argentino en el centro de la polémica.
El paso de River por la B Nacional sigue generando polémica y relecturas. Esta vez, quien volvió a poner el foco en aquella definición fue Claudio Fileppi, ex volante de Instituto, que recordó la recta final del campeonato y dejó una fuerte acusación vinculada a incentivos económicos.A casi 15 años de aquel desenlace que marcó el regreso de River a Primera División, el Ascenso argentino vuelve a quedar bajo la lupa. Instituto, dirigido por Darío Franco y con un joven Paulo Dybala como una de sus figuras, llegó a la última fecha en zona de ascenso directo, apenas por detrás del equipo conducido por Matías Almeyda.Con el destino en sus manos y una mínima ventaja sobre Quilmes y Rosario Central, la Gloria debía sellar el ascenso como local ante Ferro, un rival que no se jugaba nada. Sin embargo, lo que parecía una fiesta terminó en golpe: derrota 3-0 en Alta Córdoba.“Si ganábamos ascendíamos y perdimos 3-0 de local. Increíble ese partido”, recordó Fileppi, quien luego dejó entrever sospechas que todavía resuenan. “A Ferro le puso plata todo el mundo. Se corrió la vida contra nosotros. Merecíamos ascender por el torneo que hicimos”, afirmó en diálogo con Bolavip.Mientras tanto, River vencía a Almirante Brown con un gol muy discutido y Quilmes aprovechaba su oportunidad para quedarse con el segundo ascenso directo.Fileppi insistió con su mirada sobre aquel final: “La verdad que se ve que hubo mucha guita de varios clubes. Los chicos se jugaron la vida ese día contra Instituto y nos ganaron”.El golpe anímico y la Promoción con San LorenzoEl ex defensor también se refirió al impacto psicológico que tuvo esa derrota en el plantel y cómo condicionó lo que vino después, en la Promoción frente a San Lorenzo.“Nosotros entramos confiados, pensando ‘listo, hoy ascendemos’. De local nos hacíamos fuertes en Córdoba. Pero perder 3-0 así fue durísimo. Después fuimos a la Promoción, pero psicológicamente estábamos destrozados. Era muy difícil”, explicó.Incluso, reconoció que el equipo no había sido armado para pelear el ascenso: “En realidad habíamos armado un plantel para mantenernos en mitad de tabla. Y cuando pasó lo que pasó, fue como decir ‘bueno, hasta acá llegamos’”.Una definición que, casi quince años después, sigue dejando heridas abiertas y acusaciones que vuelven a poner al Ascenso argentino en el centro de la polémica. La Voz

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