La Voz

El Tesoro de los Estados Unidos, encabezado por Scott Bessent, giró a la Argentina la suma de U$S 808 millones. Esta transferencia de fondos se realizó el pasado jueves mediante la venta de Derechos Especiales de Giro (DEG), la moneda que utiliza el Fondo Monetario Internacional (FMI) para sus transacciones oficiales.

La urgencia de esta operación radica en que Argentina enfrenta un pago de US$ 833 millones en intereses con el organismo multilateral que vence en febrero y debe hacerse efectivo en las próximas horas. A diferencia de los pagos de capital, que pueden unificarse o postergarse para fin de mes, las obligaciones por intereses no admiten postergación, lo que obligó al Ministerio de Economía a asegurar estas divisas de manera inmediata.

Según fuentes oficiales, se trató de una compra habitual de DEG a través del Exchange Stabilization Fund (ESF), un activo del Tesoro norteamericano diseñado para preservar la estabilidad financiera. Para concretar la adquisición, el Gobierno argentino habría utilizado parte de los $ 2,3 billones depositados en su cuenta del Banco Central (BCRA), aprovechando el swap de monedas vigente con los Estados Unidos.

La tercera ayuda en los últimos meses

Este movimiento representa la tercera asistencia financiera que la administración de Donald Trump, a través de Bessent, otorga a la Argentina en los últimos meses. La primera fue el pasado 15 de octubre, cuando el Gobierno recibió DEG porU$S 872 millones para cumplir con el pago del 1 de noviembre. Además, durante la campaña electoral se activaron cerca de U$S 2.500 millones del swap para intervenir en el mercado y pagar al Fondo.

Los dólares ingresan mientras se aguarda la llegada de una misión técnica del FMI en el país para la segunda revisión del programa por U$S 20.000 millones. Del visto bueno del organismo depende un desembolso pendiente de U$S 1.000 millones.

Con el riesgo país operando por debajo de los 500 puntos básicos, el Ministerio de Economía mantiene cautela sobre un retorno inmediato a los mercados de deuda, priorizando por ahora el desendeudamiento y la reducción de la dependencia de Wall Street para dar espacio al crédito al sector privado.

​El Tesoro de los Estados Unidos, encabezado por Scott Bessent, giró a la Argentina la suma de U$S 808 millones. Esta transferencia de fondos se realizó el pasado jueves mediante la venta de Derechos Especiales de Giro (DEG), la moneda que utiliza el Fondo Monetario Internacional (FMI) para sus transacciones oficiales. La urgencia de esta operación radica en que Argentina enfrenta un pago de US$ 833 millones en intereses con el organismo multilateral que vence en febrero y debe hacerse efectivo en las próximas horas. A diferencia de los pagos de capital, que pueden unificarse o postergarse para fin de mes, las obligaciones por intereses no admiten postergación, lo que obligó al Ministerio de Economía a asegurar estas divisas de manera inmediata.Según fuentes oficiales, se trató de una compra habitual de DEG a través del Exchange Stabilization Fund (ESF), un activo del Tesoro norteamericano diseñado para preservar la estabilidad financiera. Para concretar la adquisición, el Gobierno argentino habría utilizado parte de los $ 2,3 billones depositados en su cuenta del Banco Central (BCRA), aprovechando el swap de monedas vigente con los Estados Unidos.La tercera ayuda en los últimos mesesEste movimiento representa la tercera asistencia financiera que la administración de Donald Trump, a través de Bessent, otorga a la Argentina en los últimos meses. La primera fue el pasado 15 de octubre, cuando el Gobierno recibió DEG porU$S 872 millones para cumplir con el pago del 1 de noviembre. Además, durante la campaña electoral se activaron cerca de U$S 2.500 millones del swap para intervenir en el mercado y pagar al Fondo.Los dólares ingresan mientras se aguarda la llegada de una misión técnica del FMI en el país para la segunda revisión del programa por U$S 20.000 millones. Del visto bueno del organismo depende un desembolso pendiente de U$S 1.000 millones.Con el riesgo país operando por debajo de los 500 puntos básicos, el Ministerio de Economía mantiene cautela sobre un retorno inmediato a los mercados de deuda, priorizando por ahora el desendeudamiento y la reducción de la dependencia de Wall Street para dar espacio al crédito al sector privado.  ​

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