La Voz

Mientras la oposición endurecía el tono y empezaba a mostrar señales de reordenamiento político, el intendente de Córdoba capital, Daniel Passerini, eligió ocupar otro lugar en la escena que dejó la apertura de sesiones legislativas en Laboulaye.

Lejos de la confrontación, el jefe comunal salió a respaldar con énfasis el modelo de gestión provincial defendido por el gobernador Martín Llaryora, y a poner en valor una idea la diferencia entre discurso y obras.

Passerini acompañó al gobernador en el inicio del período legislativo 2026 y, en diálogo con la prensa, defendió lo que definió como un “rumbo nítido y decisivo” de la gestión cordobesa.

“Bajar impuestos, sostener la Caja de Jubilaciones, invertir en salud, educación y rutas provinciales, y dar pelea al delito y al narcotráfico no es discurso: es gestión”, afirmó.

El intendente capitalino puso el foco en una narrativa que el oficialismo busca consolidar frente a un contexto nacional adverso: equilibrio fiscal con presencia activa del Estado.

“Córdoba demuestra que se puede gobernar con equilibrio fiscal y sensibilidad social”, sostuvo Passerini, alineándose con uno de los ejes centrales del mensaje de Llaryora, que remarcó la pérdida de recursos nacionales y, al mismo tiempo, la continuidad de servicios y programas esenciales en la provincia.

En ese sentido, el respaldo del intendente no fue solo político. Passerini enumeró prioridades que, según dijo, definen el modelo cordobés: orden, equidad, atención social, estímulo a la producción y seguridad para los vecinos. La lista no es casual. Resume los principales capítulos del discurso del gobernador y busca contraponerse a la acusación opositora de que la gestión se sostiene más en anuncios que en resultados.

Estado presente

“El Estado está presente para acompañar a quienes más sufren los efectos de la crisis económica”, afirmó el jefe municipal, y agregó un punto sensible en la agenda provincial: el cuidado de los jubilados y la defensa de la Caja.

En un escenario donde el ajuste nacional, como dijo Llaryora, impacta con fuerza en áreas sociales, Passerini destacó que “en este gobierno los jubilados se cuidan” y que la lucha contra el narcotráfico se da “sin concesiones”, dos mensajes dirigidos tanto a la ciudadanía como al sistema político.

Las declaraciones del intendente se produjeron en un contexto cargado de tensión política. Minutos antes y después del discurso de Llaryora, la oposición había cuestionado con dureza al gobernador, habló de promesas incumplidas, de un discurso sobreactuado y de un supuesto fin de ciclo.

En ese marco, Passerini optó por no entrar en la polémica directa, pero sí por marcar que el oficialismo planta la gestión como principal argumento.

Durante el acto, desarrollado en el Cine Teatro Sporting de Laboulaye, el gobernador repasó obras y políticas ejecutadas en sus dos primeros años de gestión y realizó anuncios en materia de vivienda, educación, producción, infraestructura y seguridad. Passerini destacó especialmente ese balance y subrayó que, aun siendo la provincia que más recursos perdió por decisiones nacionales, Córdoba sostiene inversión en obra pública, salud y educación.

​Mientras la oposición endurecía el tono y empezaba a mostrar señales de reordenamiento político, el intendente de Córdoba capital, Daniel Passerini, eligió ocupar otro lugar en la escena que dejó la apertura de sesiones legislativas en Laboulaye. Lejos de la confrontación, el jefe comunal salió a respaldar con énfasis el modelo de gestión provincial defendido por el gobernador Martín Llaryora, y a poner en valor una idea la diferencia entre discurso y obras.Passerini acompañó al gobernador en el inicio del período legislativo 2026 y, en diálogo con la prensa, defendió lo que definió como un “rumbo nítido y decisivo” de la gestión cordobesa. “Bajar impuestos, sostener la Caja de Jubilaciones, invertir en salud, educación y rutas provinciales, y dar pelea al delito y al narcotráfico no es discurso: es gestión”, afirmó.El intendente capitalino puso el foco en una narrativa que el oficialismo busca consolidar frente a un contexto nacional adverso: equilibrio fiscal con presencia activa del Estado. “Córdoba demuestra que se puede gobernar con equilibrio fiscal y sensibilidad social”, sostuvo Passerini, alineándose con uno de los ejes centrales del mensaje de Llaryora, que remarcó la pérdida de recursos nacionales y, al mismo tiempo, la continuidad de servicios y programas esenciales en la provincia.En ese sentido, el respaldo del intendente no fue solo político. Passerini enumeró prioridades que, según dijo, definen el modelo cordobés: orden, equidad, atención social, estímulo a la producción y seguridad para los vecinos. La lista no es casual. Resume los principales capítulos del discurso del gobernador y busca contraponerse a la acusación opositora de que la gestión se sostiene más en anuncios que en resultados.Estado presente“El Estado está presente para acompañar a quienes más sufren los efectos de la crisis económica”, afirmó el jefe municipal, y agregó un punto sensible en la agenda provincial: el cuidado de los jubilados y la defensa de la Caja. En un escenario donde el ajuste nacional, como dijo Llaryora, impacta con fuerza en áreas sociales, Passerini destacó que “en este gobierno los jubilados se cuidan” y que la lucha contra el narcotráfico se da “sin concesiones”, dos mensajes dirigidos tanto a la ciudadanía como al sistema político.Las declaraciones del intendente se produjeron en un contexto cargado de tensión política. Minutos antes y después del discurso de Llaryora, la oposición había cuestionado con dureza al gobernador, habló de promesas incumplidas, de un discurso sobreactuado y de un supuesto fin de ciclo. En ese marco, Passerini optó por no entrar en la polémica directa, pero sí por marcar que el oficialismo planta la gestión como principal argumento.Durante el acto, desarrollado en el Cine Teatro Sporting de Laboulaye, el gobernador repasó obras y políticas ejecutadas en sus dos primeros años de gestión y realizó anuncios en materia de vivienda, educación, producción, infraestructura y seguridad. Passerini destacó especialmente ese balance y subrayó que, aun siendo la provincia que más recursos perdió por decisiones nacionales, Córdoba sostiene inversión en obra pública, salud y educación.  ​

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