Con un gran marco y en una noche bajo la lluvia, el ritual de las y los hinchas de Talleres (ese antes, durante y después del partido ante Platense por la tercera fecha del Torneo Apertura) volvió a decir presente.

En la previa se conmemoró al expresidente Amadeo Nuccetelli por un nuevo aniversario de su fallecimiento.

Además, la gente se hizo sentir con la vuelta de Diego Valoyes al banco de suplentes. El colombiano fue uno de los más aplaudidos, junto al juvenil Giovanni Baroni y a Ronaldo Martínez. Pero el estadio explotó cuando la “Pantera” ingresó a los 21 minutos del segundo tiempo.

La noche comenzó al ritmo de “vamos Talleres que tenemos que ganar, que esta banda no te deja de alentar”. En el primer tiempo, el hincha siguió de cerca a Andrés Gariano, árbitro del encuentro, con silbidos y quejas por varias faltas y por el penal que cobró a favor del Calamar tras la revisión del VAR.

Con una mezcla de impaciencia y aliento, se cerró la primera etapa. La sorpresa llegó en el inicio del complemento, cuando una fuerte lluvia cayó sobre los hinchas de la “T”, que buscaron refugio como pudieron. Minutos después, la locura se desató con el grito de gol del empate, que encendió la fiesta albiazul bajo la tormenta.

Todo era alegría hasta los 37 minutos del segundo tiempo, cuando Platense convirtió el 2-1 que generó la bronca de los albiazules.

La gente de la “T” se retiró del estadio empapada, molesta por algunas actuaciones del equipo y a la espera de que Talleres revierta la situación el próximo miércoles en la Copa Argentina, cuando enfrente a Argentino de Merlo.

​Con un gran marco y en una noche bajo la lluvia, el ritual de las y los hinchas de Talleres (ese antes, durante y después del partido ante Platense por la tercera fecha del Torneo Apertura) volvió a decir presente.En la previa se conmemoró al expresidente Amadeo Nuccetelli por un nuevo aniversario de su fallecimiento. View this post on Instagram Además, la gente se hizo sentir con la vuelta de Diego Valoyes al banco de suplentes. El colombiano fue uno de los más aplaudidos, junto al juvenil Giovanni Baroni y a Ronaldo Martínez. Pero el estadio explotó cuando la “Pantera” ingresó a los 21 minutos del segundo tiempo.La noche comenzó al ritmo de “vamos Talleres que tenemos que ganar, que esta banda no te deja de alentar”. En el primer tiempo, el hincha siguió de cerca a Andrés Gariano, árbitro del encuentro, con silbidos y quejas por varias faltas y por el penal que cobró a favor del Calamar tras la revisión del VAR.Con una mezcla de impaciencia y aliento, se cerró la primera etapa. La sorpresa llegó en el inicio del complemento, cuando una fuerte lluvia cayó sobre los hinchas de la “T”, que buscaron refugio como pudieron. Minutos después, la locura se desató con el grito de gol del empate, que encendió la fiesta albiazul bajo la tormenta.Todo era alegría hasta los 37 minutos del segundo tiempo, cuando Platense convirtió el 2-1 que generó la bronca de los albiazules.La gente de la “T” se retiró del estadio empapada, molesta por algunas actuaciones del equipo y a la espera de que Talleres revierta la situación el próximo miércoles en la Copa Argentina, cuando enfrente a Argentino de Merlo.  La Voz

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