El Presidente se habría enfurecido por la filtración de la licitación y ordenó cambios en el personal de la Quinta Presidencial, en medio de cuestionamientos por el gasto millonario en alimentos.
La información disponible señala que el presidente Javier Milei habría dispuesto cambios en el personal de la Quinta de Olivos luego de que se conociera la compra de 29 toneladas de carne.
La decisión se produjo después de que trascendiera una licitación del Gobierno nacional para adquirir alimentos destinados a la Casa Rosada y la Quinta Presidencial de Olivos, por un monto cercano a los 500 millones de pesos. El pedido contempla unas 29 toneladas de carne, además de pollo, embutidos y otros productos.
De acuerdo con la información publicada por La Política Online, el malestar del mandatario por la filtración derivó en una reorganización del personal que trabaja en la residencia presidencial. La medida habría incluido el desplazamiento de 12 trabajadores civiles y el reemplazo de cocineros y mozos por personal de las Fuerzas Armadas.
La compra contempla más de 9.400 kilos de carne y aproximadamente 3.600 kilos de pollo para Olivos. Entre los cortes incluidos figuran roast beef, nalga, lomo, ojo de bife, vacío, asado, paleta y distintos embutidos.
La adquisición generó cuestionamientos por el volumen de alimentos y el presupuesto previsto, especialmente en un contexto de caída del consumo de carne vacuna. Sin embargo, la existencia de la licitación no constituye por sí misma una irregularidad administrativa o penal, y cualquier eventual incumplimiento debería establecerse mediante las investigaciones correspondientes.
La situación volvió a poner bajo la lupa los gastos destinados al funcionamiento de las dependencias oficiales y la aplicación del discurso de austeridad sostenido por el Gobierno nacional.

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