WASHINGTON (AP) — La Reserva Federal de Estados Unidos elevó el miércoles su tasa de interés de referencia por primera vez desde 2023, en un esfuerzo por contener una inflación, y el banco central también indicó que otro aumento de tasas podría ocurrir más adelante este año.
El aumento de un cuarto de punto eleva la tasa clave de la Fed a alrededor de 3,9% y, con el tiempo, podría traducirse en mayores costos de endeudamiento por hipotecas, préstamos para automóviles y tarjetas de crédito. En un conjunto de proyecciones trimestrales, la Fed también indicó que el comité encargado de fijar las tasas prevé subirlas hasta 4,1%.
La decisión llega cuando los estadounidenses ya están lidiando con altos costos de alimentos, gasolina y vivienda. La asequibilidad ha asumido un papel protagónico en las próximas elecciones de mitad de mandato, que se realizarán en siete semanas.
En una conferencia de prensa posterior al anuncio, el presidente de la Fed, Kevin Warsh, enfatizó que la economía ha mostrado señales de estar cobrando impulso desde que el banco central decidió mantener las tasas sin cambios a finales de julio. La inflación también se ha mantenido obstinadamente por encima del objetivo de 2% de la Fed y puntualizó que hay pocas señales de que se esté enfriando.
“La pura verdad es que la inflación está demasiado alta y lo ha estado durante demasiado tiempo”, dijo Warsh. “Debemos tener confianza en que la inflación subyacente se está moviendo hacia nuestro objetivo con claridad y a una velocidad suficiente. Hoy el FOMC decidió que este estándar no se ha cumplido”, agregó, en referencia al Comité Federal de Mercado Abierto, un brazo de la Fed encargado de fijar las políticas.
“El tono duro de Warsh sobre la inflación en la conferencia de prensa posterior a la reunión indica que podría estar presionando por tasas más altas en las próximas reuniones”, comentó Preston Caldwell, economista en jefe sobre Estados Unidos en Morningstar.
Warsh también dijo que la reanudación de combates entre Estados Unidos e Irán, que ha elevado los precios de la gasolina, también convenció a los funcionarios de la Fed de respaldar aumentos de tasas.
“No hay forma de esconderse de los focos de tensión en todo el mundo”, indicó.
Warsh señaló que otros bancos centrales están elevando las tasas de interés, en respuesta a la agitación global y a los mayores precios de la gasolina. El Banco Central Europeo elevó su tasa clave la semana pasada, y se espera que el Banco de Japón haga lo mismo el 18 de septiembre.
La Fed se reúne de nuevo a finales de octubre y la mayoría de los economistas esperan que los funcionarios mantengan las tasas sin cambios entonces porque es apenas una semana antes de las elecciones de mitad de mandato. Pero los analistas de Wall Street ahora ven un aumento de tasas para diciembre como una certeza casi total, según los precios de los futuros.
También el miércoles, el rendimiento del bono del Tesoro a 2 años subió de 4,67% a 4,74%, otra señal de que los inversionistas prevén que la Fed eleve las tasas aún más.
Desde que asumió el liderazgo de la Fed en mayo, Warsh ha dicho que la institución está firmemente comprometida a domar la inflación, y que los responsables de políticas se guiarían por los datos para determinar si la inflación avanzaba en la dirección correcta.
El alza de tasas marca un giro para Warsh, quien fue designado por el presidente Donald Trump. Warsh sugirió con frecuencia el año pasado, cuando Trump lo estaba considerando, que la Fed podría reducir su tasa clave, en sintonía con el llamado del mandatario a abaratar los costos de endeudamiento.
Y en abril, cuando la nominación de Warsh estaba siendo evaluada por el Comité Bancario del Senado, Trump dijo en una entrevista televisiva que se sentiría decepcionado si Warsh no recortaba las tasas. Ese mismo día, sin embargo, Warsh declaró ante el comité que no le prometió a Trump que recortaría las tasas y afirmó que como director del banco central sería “un actor independiente”.
Aun así, las repercusiones de la guerra con Irán, que han elevado los precios promedio de la gasolina más de 7% respecto de hace apenas un mes, amenazan con propagarse por la economía y mantener la inflación obstinadamente alta. Un informe de la semana pasada mostró que los precios subyacentes, que excluyen alimentos y energía, se aceleraron un poco en agosto.
Según la medida preferida de la Fed, la inflación fue de 3,7% en julio en comparación con un año antes, por encima de 2,3% en abril de 2025, poco antes de que Trump anunciara aranceles generalizados. La inflación subyacente, que excluye las volátiles categorías de alimentos y energía, fue de 3,3% en julio, el dato más reciente disponible, por encima de 3% poco antes de la guerra con Irán y muy por encima del objetivo de la Fed.
Los responsables de políticas de la Fed respaldaron por unanimidad el aumento de tasas, en comparación con finales de julio, cuando el banco central mantuvo las tasas estables y tres funcionarios disintieron a favor de tasas más altas. Dieciséis de los dieciocho responsables de políticas de la Fed que presentaron proyecciones de crecimiento y tasas de interés anotaron al menos un aumento adicional de tasas este año, con cuatro apoyando dos incrementos más.
El gobierno informó más temprano el miércoles que las ventas minoristas saltaron 1,2% en agosto respecto del mes anterior, una señal de que los consumidores siguen gastando a niveles saludables pese a encuestas de sentimiento que indican que los estadounidenses siguen siendo pesimistas sobre la economía. Un gasto sólido es una señal de que las tasas de interés actuales no están restringiendo la economía y enfriando la inflación.
“Aunque la incertidumbre sigue elevada debido, en parte, a acontecimientos geopolíticos, el gasto interno ha sido resiliente”, indicó la Fed, una probable referencia al gasto sostenido de los consumidores y a la fuerte inversión en centros de datos de IA por parte de grandes empresas tecnológicas.
La inflación no se explica sólo por los precios de la gasolina. La inversión en IA ha impulsado los precios de los chips de computadora y otros equipos electrónicos, sumándose a la inflación general. Los aranceles aún podrían estar elevando algunos costos, como los de los electrodomésticos, que subieron de precio el mes pasado.
Trump criticó duramente al predecesor de Warsh, Jerome Powell, por no recortar las tasas con suficiente rapidez. Su Departamento de Justicia incluso abrió una investigación penal sobre Powell por un testimonio que ofreció al Congreso el año pasado, aunque esa pesquisa finalmente fue anulada.
Cuando se le preguntó el miércoles cómo podría reaccionar Trump al aumento de tasas, Warsh respondió: “No tengo nada para usted sobre una conversación con el presidente”.
Trump volvió a pedir tasas de interés más bajas en una publicación en redes sociales el miércoles, pero no comentó sobre la medida de la Fed. El domingo, Kevin Hassett, el principal asesor económico de Trump, fue consultado en una entrevista con Fox News sobre cómo podría reaccionar Trump ante un alza de tasas.
“Estoy seguro de que no va a estar supercontento con eso, pero defenderá la independencia de Kevin Warsh por encima de todo”, comentó Hassett.
Warsh podría contar con cierta protección por el hecho de que su suegro es Ronald Lauder, amigo de Trump y donante multimillonario a sus campañas.
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