Brian González tenía 15 años cuando empezó a estudiar chino mandarín, sin familiares vinculados con Asia ni un proyecto concreto de emigrar. Su único contacto cercano con esa cultura era un supermercado chino de San Vicente, el lugar donde nació.
Tres años después ganó un concurso de idioma, obtuvo una beca universitaria y, a los 18, viajó por primera vez en avión rumbo a China. Hoy vive en Pekín y habla mandarín con fluidez. Además, trabaja como panelista en la televisión china y administra tres empresas.
Su llegada a China estuvo precedida por tres años de estudio del idioma. Según relató, fue su madre quien buscó información para que pudiera profundizar su formación: consultó con el tintorero del pueblo, de origen japonés, quien le recomendó comunicarse con la Embajada de China para conocer las opciones disponibles.
Brian estudió la licenciatura en filología china. (Foto: Instagram @brian_gonz)
Así llegó a la Beijing International Studies University (BISU), una institución especializada en lenguas cuyo primer director fue traductor de Mao Zedong. Allí estudió la licenciatura en filología china, una carrera centrada en el idioma, la literatura tradicional y los proverbios. Después hizo una maestría en Comercio Exterior y Economía.
Cómo es la vida cotidiana y el trabajo en China
Para explicar la manera en que se relacionan los chinos, González citó una frase del exembajador argentino Diego Guelar: “Los chinos son latinos pero tímidos”. Según su descripción, existe un fuerte vínculo con la familia y una marcada vida social, aunque los encuentros suelen darse en espacios privados, como las salas de karaoke conocidas como KTV.
El empresario también habló sobre la comunidad china en Argentina. Explicó que gran parte de sus integrantes proviene de Fuzhou, en la provincia de Fujian, una región históricamente vinculada al comercio marítimo y a la emigración.
Comparó ese proceso con la emigración gallega en España y señaló que las familias de Fujian tienen una fuerte orientación hacia la educación, con jornadas escolares extensas y una elevada carga de tareas.
El joven trabaja como panelista en la televisión china y administra tres empresas. (Foto: Instagram @brian_gonz)
Esa cultura de trabajo también convive con cambios generacionales. En diálogo con EmpreAr, González explicó que las nuevas generaciones chinas continúan teniendo una gran dedicación laboral, pero exigen mejores remuneraciones y buscan un mayor equilibrio entre el empleo y la vida personal.
A la vez, destacó el funcionamiento permanente de los servicios de mensajería y comercio electrónico: contó que llegó a pedir arena y alimento para su gato a las 3 de la madrugada y recibió el pedido. Tiene tres empresas registradas: una de marketing digital en Pekín y otras dos dedicadas al comercio exterior, ubicadas en Yiwu, en Zhejiang, y Hong Kong.
González contó que le resulta difícil explicar en la televisión china un fenómeno argentino que contrasta con el escenario local, ya que las autoridades de ese país enfrentan el problema opuesto: la deflación. Recordó que cuando llegó en 2009 un peso argentino equivalía a dos yuanes, mientras que actualmente un yuan equivale a 200 pesos argentinos.
Compras online, tecnología y el cambio demográfico
El comercio electrónico fue otro de los aspectos que destacó. Aplicaciones como Taobao, del grupo Alibaba, y Pinduoduo concentran buena parte de las compras masivas y permiten recibir productos en un promedio de 48 horas. “La ropa y el consumo es muy barato. Te llega en dos días”, resumió al describir una de las características del mercado chino.
En las redes sociales, explicó, existen controles estrictos para determinados contenidos: quienes hablan sobre salud o medicina deben acreditar sus títulos profesionales. Y frente al envejecimiento de la población, China apuesta por la automatización, la inteligencia artificial y la robótica para compensar la reducción de la mano de obra activa.
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