Las enormes palas de los aerogeneradores tienen una vida útil limitada y su composición dificulta en muchas ocasiones el reciclaje. En Tennessee, Estados Unidos, una empresa encontró una alternativa para evitar que estos componentes terminen como residuos contaminantes y consiguió recuperar la fibra de vidrio que contienen para fabricar nuevos materiales.
Carbon Rivers desarrolló un proceso de pirólisis que permite separar los distintos componentes de las palas una vez que llegan al final de su vida útil. La compañía, con sede en Tennessee, ya recicló más de 100 toneladas de estos elementos y trabaja en una instalación con capacidad para procesar miles de palas cada año.
Por qué las palas son difíciles de reciclar
Gracias a los avances de la ciencia, entre el 85% y el 90% de la masa de una turbina eólica puede reciclarse de forma comercial. El principal desafío se encuentra en los materiales compuestos que forman las palas, entre ellos la fibra de vidrio y la fibra de carbono.
Estos componentes están diseñados para resistir condiciones exigentes y permanecen unidos mediante resinas y otros materiales orgánicos. Por esa razón, su recuperación requiere procesos específicos.
Un informe del Departamento de Energía de Estados Unidos de 2025 identificó las palas, los generadores y las cubiertas de las góndolas entre los componentes con mayores dificultades para el reciclaje.
Las enormes palas de los aerogeneradores tienen una vida útil limitada. Foto: REUTERS/Agustin Marcarian.
El método desarrollado en Tennessee
Carbon Rivers utiliza pirólisis, un proceso que aplica calor intenso en ausencia de oxígeno para descomponer la resina y otros materiales que mantienen unida la pala.
Una vez que esos componentes se eliminan, queda la fibra de vidrio, que puede someterse a un proceso de limpieza para volver a utilizarla. La compañía informó una pureza del 99,9% en la fibra recuperada.
El material puede convertirse en nuevos productos compuestos, materiales para la construcción, piezas para automóviles y filamentos destinados a la impresión 3D. La tecnología también puede adaptarse a residuos provenientes de las industrias automotriz, naval y de la construcción.
Entre el 85% y el 90% de la masa de una turbina eólica ya puede reciclarse. Foto: EFE/Valdrin Xhemaj.
Un proyecto que busca crecer
La iniciativa contó con el apoyo del Departamento de Energía y de la Universidad de Tennessee en Knoxville. Para 2022, Carbon Rivers ya había reciclado más de 100 toneladas de palas de aerogeneradores, según información del DOE.
La empresa también avanzó con el desarrollo de una instalación de mayor escala, con capacidad para procesar miles de palas por año.
Una empresa desarrolló un método que permite recuperar hasta el 99,9% de la fibra de vidrio de las palas eólicas. Foto: AP Photo/LM Otero, File.
El Departamento de Energía estima que la infraestructura disponible puede procesar alrededor del 90% de la masa de las turbinas eólicas que quedan fuera de servicio. El 10% restante requiere nuevas alternativas.
Entre las soluciones a largo plazo, la agencia también contempla diseños de palas y materiales que faciliten su reciclaje. El desafío para la industria eólica no solo consiste en producir energía con una fuente renovable, sino también en encontrar un destino para sus componentes cuando termina su vida útil.
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