Al comprar carne en el supermercado es habitual encontrar cortes presentados en bandejas de distintos colores. Negras, amarillas, rojas o blancas se reparten en las góndolas y pueden generar una duda inmediata: ¿el color dice algo sobre la calidad de lo que contienen?
No existe una clasificación sanitaria oficial que establezca que el color de la bandeja determine la calidad, la frescura o el tipo de corte. Esas diferencias pueden responder a criterios comerciales y de presentación de cada supermercado.
El marmoleado son las pequeñas vetas de grasa intramuscular y es una de las características asociadas con la terneza, la jugosidad y el sabor de la carne.
Por eso, una bandeja negra no convierte por sí sola a una carne en premium, de la misma manera que un envase amarillo, rojo o blanco no permite determinar que el producto sea mejor o peor. Los comercios pueden utilizar los colores para diferenciar líneas o presentaciones, pero el envase no reemplaza la información de la etiqueta ni las características visibles de la carne.
Qué significan las bandejas negras, amarillas y rojas
No existe un significado único para los colores que pueda aplicarse a todos los supermercados. Cada comercio puede utilizarlos como parte de su estrategia de presentación y diferenciación de productos.
La bandeja negra, por ejemplo, genera un fuerte contraste con el rojo de la carne y puede utilizarse para destacar determinados cortes. Sin embargo, el color del envase no constituye una certificación de calidad.
Esto significa que dos carnes presentadas en bandejas de colores diferentes no son necesariamente de distinta calidad por ese motivo. Para elegir, resulta más útil observar las características del corte y, especialmente, leer la información de la etiqueta.
Cómo reconocer una carne de buena calidad en el supermercado
Uno de los aspectos que se pueden observar es el marmoleado, es decir, la grasa intramuscular que aparece como pequeñas vetas dentro de la carne. Es una de las características asociadas con la terneza, la jugosidad y el sabor.
También importa el aspecto general del corte. En la carne bovina fresca, el color de la carne y las características de la grasa aportan información que conviene tener en cuenta antes de comprar.
La etiqueta de la carne envasada contiene información clave para el consumidor, como la identificación del producto, el lote, el contenido neto y la fecha correspondiente de duración.
La grasa blanca o cremosa es una de las referencias visuales que se pueden observar. Su tonalidad también puede variar por factores como la edad del animal o su alimentación, por lo que no conviene tomarla de manera aislada como una prueba definitiva de calidad.
Otro punto importante es el envase. El film debe estar correctamente colocado y la bandeja no debería presentar alteraciones que comprometan su cierre. También es fundamental comprobar que el producto se mantenga refrigerado y conservar la cadena de frío hasta llegar a casa.
El color de la bandeja, entonces, puede servir para diferenciar comercialmente un producto o hacerlo más atractivo en la góndola, pero no reemplaza estas señales.
Qué hay que mirar en la etiqueta de la carne envasada
La etiqueta aporta información mucho más importante que el color elegido para presentar el producto. Los alimentos envasados están sujetos a normas de rotulado que establecen datos obligatorios para el consumidor.
Entre la información que debe revisarse aparecen la denominación del alimento, el contenido neto, la identificación de origen, el lote y la fecha correspondiente de duración, además de otros datos exigidos por la normativa.
El número de lote permite identificar una partida determinada del alimento. También es importante prestar atención a las condiciones e instrucciones de conservación indicadas en el envase.
En los productos cárnicos, el rótulo permite además identificar el producto y conocer datos sobre su procedencia y el establecimiento responsable, de acuerdo con las características de cada presentación.
Así, frente a dos bandejas de distinto color, el negro, el rojo o el amarillo no deberían ser el criterio decisivo para comprar. La información del rótulo, el estado del envase, la conservación y las características visibles de la carne ofrecen datos mucho más útiles al momento de elegir.
Todavia no hay comentarios aprobados.