El presidente chino, Xi Jinping, denunció este sábado en la cumbre de los BRICS en India que la guerra de Oriente Medio desatada por los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán no sirve los intereses comunes del planeta.
El conflicto de Oriente Medio es uno de los grandes temas de esta cumbre de dos días en Nueva Delhi, en la que participan los líderes de China, India, Rusia e Irán, pero no el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, que está en plena campaña por su reelección y mandó como jefe de delegación a su canciller, Mauro Vieira.
La guerra en Oriente Medio tomó un cariz nuevo el viernes, cuando los rebeldes hutíes de Yemen, una organización proiraní y hostil a Israel, se apoderó del estratégico estrecho de Bab el Mandeb, que conecta el Índico con el mar Rojo.
Un revés para Arabia Saudita, rival de estos rebeldes y que ahora se encuentra acorralada, ya que Irán tiene casi bloqueado el estrecho de Ormuz, al otro lado de la península arábiga. Pero también un desarrollo delicado para los intereses asiáticos, ya que por Bab el Mandeb pasan los cargueros camino de Europa.
En este contexto, el presidente chino declaró en la cumbre, según declaraciones transmitidas por la agencia estatal Xinhua, que "a medida que sigue evolucionando la situación en Oriente Medio y el Golfo, la guerra allí ha causado graves pérdidas a los pueblos de la región".
El conflicto, prosiguió Xi Jinping, "no sirve los intereses comunes de la comunidad internacional".
Poco después, los 11 miembros del foro emitieron una declaración conjunta en la que pidieron "la máxima prudencia" en Oriente Medio y "evitar acciones que puedan agravar más la situación".
Igualmente condenaron los "ataques deliberados a infraestructuras civiles y a instalaciones nucleares pacíficas, bajo plena salvaguarda del Organismo Internacional de la Energía Atómica".
- "No necesitamos un policía" -
Ante el cuello de botella formado en Ormuz, la anfitriona India optó, con permiso de Estados Unidos, por comprar petróleo ruso, haciendo caso omiso de las presiones occidentales.
En la cita de Nueva Delhi se encuentra el presidente Vladimir Putin, al que el primer ministro indio, Narendra Modi, recibió con un abrazo el viernes.
El presidente iraní Masud Pezeshkian aprovechó el foro para lanzar otro dardo a Estados Unidos, con quien sigue el pulso por ver el estatus futuro del estrecho de Ormuz, donde Teherán quiere cobrar derechos en concepto de "servicios marítimos", algo que no ocurría antes de la guerra.
"No necesitamos un policía en la región: la integridad territorial y la seguridad regional solo podrán ser garantizadas por sus principales actores y por los países que la integran", dijo Pezeshkian, cuyo países atacó reiteradamente bases norteamericanas en las monarquías del Golfo, en represalia por la ofensiva israelo-estadounidense iniciada.
Modi abogó al abrir la cumbre este sábado por un sistema en el que "cada país tiene su voz y su parte". El bloque de 11 miembros, que representan un 40% del PIB mundial y más del 25% del comercio planetario, quiere agrandar su influencia en cuestiones como la seguridad energética.
En Nueva Delhi se encuentran igualmente el presidente emiratí, Mohamed bin Zayed Al Nahyan, que se reunió con Pezeshkian, y el egipcio Abdel Fattah al Sisi. Se espera además al canciller saudí, el príncipe Faisal bin Farhan.
Seis meses después del inicio de las hostilidades, el práctico bloqueo del estrecho de Ormuz, unido al conflicto de Yemen, sigue tensionando los precios del petróleo. Esta semana, volvieron a superar el umbral simbólico de los 100 dólares por barril.
- Comercio y hegemonía china -
La reunión también podría servir para debatir sobre el dominio económico de China, que inunda a sus socios de los BRICS, empezando por India, con sus ingentes exportaciones.
Xi Jinping dijo a propósito que los países deben "rechazar toda forma de proteccionismo" y "apoyar el sistema comercial multilateral, poniendo en el centro a la Organización Mundial del Comercio".
La visita del líder chino es de por sí un acontecimiento, ya que no viajaba a India desde 2019. En 2020, ambos países protagonizaron un enfrentamiento militar en su disputada frontera en el Himalaya.
Desde entonces, Nueva Delhi y Pekín han ido restableciendo lentamente sus relaciones y Xi y Modi pudieron reunirse este sábado.
El foro de los BRICS se creó en 2009 para reunir a las principales economías emergentes -Brasil, Rusia, India y China, a las que pronto se sumó Sudáfrica- al margen de las instituciones dominadas por Estados Unidos y las potencias occidentales, como el G7.
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