La Administración de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos, TSA por sus siglas en inglés, evalúa flexibilizar una de las reglas más conocidas de los controles aeroportuarios. La agencia analiza la posibilidad de que los pasajeros inscritos en TSA PreCheck puedan llevar botellas de agua de mayor tamaño a través de los controles de seguridad en determinados aeropuertos.
La posibilidad fue planteada el jueves por John Pistole, exdirector de la TSA, según informó The New York Times. La propia agencia confirmó que continúa estudiando alternativas para mejorar la seguridad y facilitar la experiencia de los pasajeros a partir de los avances tecnológicos.
Por ahora, no existe una fecha confirmada para la aplicación del posible cambio. Pistole consideró poco probable que una nueva política entre en vigor antes de las fiestas de fin de año. Tampoco se informó qué aeropuertos podrían formar parte de una primera etapa.
"La TSA seguirá explorando oportunidades para mejorar la seguridad y la experiencia de viaje del público", declaró la agencia en un comunicado enviado por correo electrónico el jueves. "A medida que la tecnología evoluciona, los protocolos de seguridad multicapa de la TSA también lo harán, incluyendo beneficios para nuestros viajeros más confiables".
La regla que podría cambiar
En la actualidad, la TSA mantiene la llamada regla 3 1 1 para los líquidos, aerosoles y geles que los pasajeros llevan en el equipaje de mano. La mayoría de los envases no puede superar las 3,4 onzas, unos 100 mililitros, y debe entrar en una bolsa transparente de un cuarto de galón.
La TSA evalúa flexibilizar una de las reglas más conocidas de los controles aeroportuarios. Foto: AP Photo/Mark Schiefelbein, File.
La restricción tiene su origen en un intento de atentado frustrado en 2006, según informó The New York Times. Las autoridades británicas desbarataron un plan para utilizar explosivos líquidos dentro de botellas de bebidas con el objetivo de hacer explotar aviones que viajaban entre Reino Unido y Estados Unidos y Canadá.
La TSA prohibió inicialmente todos los líquidos en el equipaje de mano en agosto de 2006. Después, la política se flexibilizó y dio paso a la regla 3 1 1 que continúa vigente.
Do you remember what you were doing 25 years ago? In the moments before the world stopped & watched as horrifying events unfolded.
— TSA (@TSA) September 11, 2026
Today, as we share the timeline of September 11th, 2001, take a moment to reflect, share your own stories, & honor the memory of those we lost. pic.twitter.com/qf4ysqTOKo
El papel de la nueva tecnología
El posible cambio para los pasajeros de PreCheck forma parte de una serie de modificaciones que la TSA analiza o implementa a partir de nuevos sistemas de detección.
Los equipos de tomografía computarizada permiten obtener imágenes más detalladas del contenido del equipaje y ayudan a identificar posibles amenazas. Sin embargo, no todos los aeropuertos cuentan con esta tecnología y su disponibilidad no implica por sí sola que los pasajeros puedan transportar líquidos de mayor tamaño.
La TSA ya introdujo otras modificaciones recientes. La agencia eliminó el requisito general de quitarse los zapatos durante el control de seguridad, mientras que también puso en marcha un programa que permite a determinados miembros de PreCheck sin pasaje atravesar los controles en 13 aeropuertos para acceder a las zonas de embarque.
La TSA evalúa permitir la entrada de un producto sin revisar. Foto: Shelby Tauber/Bloomberg.
Por el momento, los viajeros deben continuar respetando la regla 3 1 1. Si la TSA finalmente aprueba una excepción para pasajeros de PreCheck en determinados aeropuertos, la medida representaría uno de los cambios más importantes en las restricciones sobre líquidos desde su implementación.
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