El US Open 2026 ya tiene la final masculina que definirá este domingo al campeón en el Arthur Ashe Stadium: Alexander Zverev contra Ben Shelton. El alemán, número dos del mundo y máximo favorito en Nueva York, buscará el segundo Grand Slam de su carrera y de una temporada extraordinaria en la que ya conquistó Roland Garros y fue finalista de Wimbledon. Del otro lado estará el estadounidense de 23 años, que jugará por primera vez una definición de Major y cargará además con una ilusión que excede lo personal: devolverle a su país un título grande en singles masculino después de más de dos décadas de espera.
Zverev fue el primero en sacar el pasaje. Derrotó al ruso Karen Khachanov por 6-3, 7-6 (9-7) y 7-6 (8-6), en dos horas y 56 minutos, y alcanzó la quinta final de Grand Slam de su carrera y la tercera consecutiva de esta temporada. El alemán se quedó con un primer set en el que logró imponer su revés cruzado y evitar el peligroso drive de su rival y después sobrevivió a dos tie breaks cargados de tensión.
En el último, incluso, Khachanov dispuso de dos set points para estirar el partido, pero volvió a fallar en uno de esos momentos importantes que tantas veces condicionaron su carrera y Zverev no lo perdonó. Alzó los brazos, sonrió hacia su box y empezó a pensar en una nueva oportunidad de levantar un trofeo grande.
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El triunfo ratificó el extraordinario 2026 del alemán. Después de comenzar el año con una dura caída frente a Carlos Alcaraz en las semifinales del Abierto de Australia, dio un salto que lo llevó a meterse entre los cuatro mejores en los cuatro Grand Slams de la temporada. Así ingresó en una selecta lista que integran, entre otros, Rod Laver, Tony Roche, Ivan Lendl, Roger Federer, Rafael Nadal, Novak Djokovic, Andy Murray y Jannik Sinner.
Y Zverev fue todavía más lejos. En París consiguió finalmente su primer Grand Slam, en Wimbledon perdió la definición y ahora tendrá una nueva oportunidad en Flushing Meadows. Será la quinta final de Major de su carrera: antes había perdido las del US Open 2020, Roland Garros 2024 y Wimbledon 2026, además de la conquista de Roland Garros de esta temporada.
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Unas horas más tarde, Shelton completó el cuadro. En un duelo ciento por ciento estadounidense, remontó ante Frances Tiafoe y se impuso por 4-6, 6-3, 6-3 y 7-5 en tres horas y 17 minutos. Después de perder el primer parcial, el número 9 del mundo encontró respuestas y empezó a construir la victoria a partir de su arma principal: el saque.
Shelton conectó 20 aces, puso en juego el 75 por ciento de sus primeros servicios y ganó 66 de los 86 puntos que disputó con ellos, con un 77 por ciento de efectividad. Una plataforma desde la que pudo empezar a atacar cada vez más a Tiafoe y tomar el control del duelo.
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Pero el zurdo no vivió únicamente de su servicio. Terminó con 47 winners contra 27 de Tiafoe y convirtió cinco de las 11 oportunidades de quiebre que generó, mientras que su rival apenas aprovechó dos de siete. También hizo diferencia desde la devolución: ganó 47 puntos sobre el saque de su compatriota contra 33 de Tiafoe y terminó con una ventaja considerable en el total, 128 contra 107.
Para Shelton significó derribar una barrera que hasta ahora se le había resistido. Ya había sido semifinalista del US Open en 2023 y del Abierto de Australia en 2025, pero nunca había llegado al último partido de un Grand Slam. Esta vez lo consiguió después de un recorrido que tuvo su gran golpe en los cuartos de final, cuando eliminó a Carlos Alcaraz en cinco sets.
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El domingo habrá, entonces, dos historias diferentes frente a frente. Zverev disputará su quinta final de Grand Slam y Shelton la primera. El alemán intentará confirmar que 2026 es definitivamente el año que cambió su carrera y conseguir su segundo grande. El estadounidense buscará cerrar el torneo de su vida y terminar con una larguísima espera del tenis de su país, que no tiene un campeón masculino de Grand Slam desde que Andy Roddick se consagró precisamente en Flushing Meadows en 2003.
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