"¡Cuiden a la nena!", gritó Hernán Mariano Catarraso (51), quien acababa de ser herido de bala y se hallaba sentado sobre el asfalto. Otros padres y los vecinos ayudaron a cuidar a su hija, todavía medio dormida en el asiento de atrás de su auto. Fue de un momento a otro en el que vio cómo apuntaban a una maestra y decidió dar la voz de alto.
Este viernes por la tarde, Catarraso ya se encontraba en su casa recuperándose de las lesiones sufridas durante el asalto y tiroteo ocurrido el jueves por la mañana a metros de una escuela en El Palomar.
Según la propia víctima, le dispararon tres tiros, pero solo uno ingresó por el ombligo y salió por el costado. Fue trasladado de urgencia al Hospital Posadas y luego a una clínica de su obra social, desde donde finalmente le dieron el alta.
"Se bajaron del auto con el arma en la mano, apuntándole a una maestra jardinera que estaba estacionando su auto. Él también estaba estacionado para llevar a la nena al colegio. Al ver que ya se le venían apuntando a la maestra, dio la voz de alto y le tiraron los tiros. Solo uno alcanzó a darle", explicó a Clarín un familiar del comisario retirado.
Los investigadores están utilizando las imágenes de las cámaras de seguridad y el estremecedor relato de los testigos para reconstruir el recorrido de la banda. Pero todavía no está claro si eran tres los delincuentes -dos que bajaron de un Toyota Yaris gris y uno que manejaba- o si también había un auto de apoyo con más delincuentes haciendo soporte.
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Asalto, tiros y pánico frente a un colegio en El Palomar.
"Nosotros llegábamos a la mañana y frenaron dos autos, empezaron a bajar personas que estaban con los autos estacionados. Y ahí empezaron los disparos, los ladrones se subieron a los autos y se fueron. Eran dos autos. Otra camioneta que frenó más atrás a la altura de mi auto. Apenas abrieron la puerta me apuntaron por la ventanilla y enseguida empezaron los disparos", contó una de las víctimas del hecho.
El derrotero de esta banda había empezado el miércoles, cuando robó un Peugeot 208 gris. Después, los investigadores la vincularon con el robo del Toyota Yaris que utilizaron para cometer el asalto cerca de la escuela Emaús de El Palomar. Y luego de ese hecho se apoderaron de un Peugeot 308 blanco.
Este último robo ocurrió a las 7.14, unos minutos después de que balearon a Catarraso. En esta ocasión, el auto era conducido por una mujer que iba con sus dos hijos y fue interceptada por el Yaris gris en la esquina Enrique Fermi y Sargento Cabral, a varias cuadras de la escuela.
La víctima alcanzó a dar marcha atrás para intentar evadirlos, pero uno de los asaltantes que bajó del lado del acompañante del Yaris le apuntó, la obligó a bajar junto a sus hijos para y se llevó su vehículo.
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Robo de un auto de la misma banda que baleó a un comisario retirado que llevaba a su hija a la escuela en El Palomar
Más tarde, tras la frenética huida, el Peugeot 308 blanco fue abandonado en el barrio Carlos Gardel, en Tres de Febrero. En ese mismo partido, vecino a El Palomar, también se hallaron los otros dos autos robados por la banda.
Fuentes de la investigación confiaron a Clarín que continúa el análisis de las imágenes de las cámaras para determinar todo el recorrido de los delincuentes.
En su declaración, Catarasso cree haber herido a uno de los delincuentes y rozado a otro con un disparo.
La causa está a cargo del fiscal Pablo Masferrer, de la UFI N°2 del Departamento Judicial de Morón.
El temor de los vecinos
Después del tiroteo, vecinos y familias de los chicos que asisten al colegio Emaús y otras escuelas de la zona denunciaron una serie de hechos que preocupan al barrio. Robos a padres cuando dejan a sus hijos, de celulares a los alumnos y hasta entraderas a jubilados del barrio.
El arma que fue descartada por los ladrones que balearon a un policía retirado en El Palomar.
"Lamentablemente, uno está acostumbrado aunque nunca nos pasó Él (por su hijo de 5 años) sabe que al auto hay que subir rápido porque hay ladrones", dijo una vecina.
Mientras que otra mujer que vive en el barrio advirtió que "la concentración de autos alrededor del colegio facilita los robos" porque "no tenés adónde escapar".
Los padres del colegio recordaron un episodio de la semana pasada en el que otro padre había sido asaltado cuando retiraba a los chicos: le apuntaron con un arma delante de los nenes. "Pasa en cualquier horario"; reclamó uno de los afectados.
Ante esta situación, el jueves por la tarde hubo una marcha en reclamo de mayor seguridad en Dinamarca y D´Amico, en la esquina de la Sociedad de Fomentos Villa Rosales de El Palomar.
AA
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