07/09/2026 07:02
Eduardo Castex
Titulares
El mono narigudo: a que se debe el tamaño de su nariz y por qué está en peligro de extinción "Popstars", a dos semanas de su estreno: las cinco chicas más llamativas del reality Armando Bo, de ganar el Oscar a producir Moria, Barreda y apostar por una historia de trabajadoras sexuales trans Massa busca aprovechar la pelea de Cristina con Kicillof para ser el candidato del peronismo unido La Moriamanía no para: por tercera semana consecutiva la serie de la Casán sigue liderando el ranking de Netflix en la Argentina Manual de conexiones inalámbricas de un perro Casi la mitad de los autos 0 km se venden financiados: qué propuestas ofrecen las marcas en septiembre Malvinas: el peronismo dice que Milei busca tapar los problemas de la economía y arremete con la sesión por morosidad familiar El mono narigudo: a que se debe el tamaño de su nariz y por qué está en peligro de extinción "Popstars", a dos semanas de su estreno: las cinco chicas más llamativas del reality Armando Bo, de ganar el Oscar a producir Moria, Barreda y apostar por una historia de trabajadoras sexuales trans Massa busca aprovechar la pelea de Cristina con Kicillof para ser el candidato del peronismo unido La Moriamanía no para: por tercera semana consecutiva la serie de la Casán sigue liderando el ranking de Netflix en la Argentina Manual de conexiones inalámbricas de un perro Casi la mitad de los autos 0 km se venden financiados: qué propuestas ofrecen las marcas en septiembre Malvinas: el peronismo dice que Milei busca tapar los problemas de la economía y arremete con la sesión por morosidad familiar
Impacto Castex
NACIONALES

Parir con dolor: el cambio en una ley en la Ciudad reveló por qué la anestesia peridural se aplica poco en los hospitales públicos del país

Parir con dolor: el cambio en una ley en la Ciudad reveló por qué la anestesia peridural se aplica poco en los hospitales públicos del país

En Capital, ahora deberá estar garantizada para las parturientas que lo requieran. Un relevamiento de Clarín en las 24 jurisdicciones mostró una situación muy dispar. La clave: la

Cuando hace unos días la Legislatura porteña votó sumar a la ley de parto respetado un inciso dedicado a garantizar la anestesia peridural en establecimientos públicos de la ciudad de Buenos Aires, la novedad se sintió para muchos como un bombazo. ¿En serio las mujeres que tienen bebés en hospitales públicos de CABA están obligadas a atravesar los -muchas veces insufribles- dolores de parto, sin una opción analgésica lógica, en caso de que la quisieran? En la consulta de Clarín provincia por provincia, la sorpresa fue mayor.

Como pasa con la ley nacional 25929, de 2004, la palabra “analgesia” (sinónimo de anestesia) no figura en la ley metropolitana 6365 de “parto respetado”, sancionada por la Legislatura porteña en 2020. Si bien en 2015, cuando la ley nacional fue reglamentada vía el decreto 2035, el punto a) del artículo 2 agregó la palabra analgesia (“cada persona tiene derecho a elegir de manera informada y con libertad, el lugar y la forma en la que va a transitar su trabajo de parto -deambulación, posición, analgesia, acompañamiento- y la vía de nacimiento”), en la versión porteña de esa normativa, el término no figura.

Lo que primó hasta ahora es cierta libertad interpretativa producto de la propia imprecisión del texto. Se puede ver en el punto b) del artículo 4 de la normativa metropolitana. Señala que la mujer tiene -entre muchos otros- derecho “a ser informada por el equipo de salud, de forma clara y entendible (…) sobre las distintas intervenciones médicas que pudieren tener lugar durante esos procesos de manera que la persona gestante pueda optar libremente cuando existieren diferentes alternativas”, pero no se aclara cuáles son esas distintas opciones.

La legisladora porteña (y flamante decana de la Facultad de Medicina de la UBA) Claudia Negri venía impulsando un proyecto de modificación de esa ley, precisamente el que se sancionó ahora por unanimidad. Lleva el subtítulo “para garantizar el acceso equitativo a la analgesia obstétrica durante el parto”.

El agregado es claro y sin dudas elemental. Suma un inciso nuevo, el “n”, que establece que desde ahora la mujer tendrá derecho “a recibir información, clara, completa, y comprensible sobre los métodos de alivio y dolor disponibles durante el trabajo de parto, incluida la anestesia peridural, y en caso de requerirlo, a acceder a ello de manera universal, equitativa y gratuita, siempre que no existan contraindicaciones médicas y con pleno respeto del consentimiento informado”.

No es casualidad que el remate de ese párrafo sea que “los establecimientos de salud deberán garantizar su disponibilidad”. Porque, si bien el marco normativo moderno sobre los derechos de los pacientes, en general, y de las mujeres, en particular, sumó (por ejemplo con la ley de violencia obstétrica) lineamientos claros contra la tradicional medicalización inconsulta y muchas veces innecesaria, el uso de la anestesia o analgesia peridural en partos naturales no se guió por la “elección en libertad” de la persona por parir sino que primó un criterio presupuestario.

En síntesis, en un contexto en el que 41% de la población argentina sólo tiene cobertura de salud pública (según datos oficiales del Ministerio de Salud de la Nación), el acceso a la peridural depende de la provincia, sin entrar en los incontables matices según el municipio y centro de salud en cada lugar.

Partos y peridural: cómo es en CABA, la Provincia y Nación

Clarín trasladó la misma consulta a las 24 jurisdicciones del país. Algunas aseguraron cubrir la peridural. Otras tantas reconocieron no hacerlo. Entre las últimas hubo dos grupos. Algunas le dieron un tinte superador a su decisión, escudándose en que un parto bien llevado no debería requerir peridural. Agregaron que buscaron respetar a ultranza el precepto de la no medicalización, salvo casos excepcionales en que el médico vislumbre un riesgo para la madre o el bebé por nacer. Por ejemplo, si la mujer llegó al punto (extremo y, pareciera, innecesario) de no poder pujar por el excesivo dolor que siente.

En cambio, en varias provincias el argumento para no administrar la analgesia peridural en partos naturales fue franco y directo. Dicen que no disponen de los recursos que precisarían para garantizar esa práctica en todos los nacimientos.

Lo de los recursos remite a un problema presupuestario. Pero el gasto involucrado no es farmacéutico; no es la disponibilidad de la droga lo que está en jaque. El problema son los especialistas. Los anestesistas, únicos profesionales de la salud capacitados para administrar la analgesia peridural (sea una, dos, cinco, siete, nueve, las horas que dure el trabajo de parto).

En el Ministerio de Salud de la ciudad de Buenos Aires admitieron que en los hospitales públicos porteños, la peridural no está garantizada, salvo casos particulares (por indicación puntual, como se comentó arriba). Los anestesistas disponibles están destinados al quirófano central, donde están de guardia, y generalmente no dan servicios a obstetricia porque se prioriza la irrupción de urgencias por guardia (cesáreas incluidas).

El termómetro en parte pende de “las ganas del anestesista, del momento del parto y de la situación en el quirófano central”, dio a entender una fuente reservada, que además mostró preocupación por el alza reciente en el número de cesáreas realizadas; los partos quirúrgicos (más cortos) que también utilizan peridural, pero en una dosis mayor.

Desde la cartera que conduce Fernán Quirós aseguraron que con la nueva normativa se garantizará la presencia de más personal, a fin de que "el acceso a la anestesia peridural en partos naturales se cumpla". Esto implicará un desembolso presupuestario que la Ciudad se compromete a cumplir.

Al cierre de esta nota se aguardaban precisiones sobre el tema desde el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires. Hasta donde se pudo averiguar, el uso de la peridural no está protocolizado y su acceso en partos naturales termina dependiendo del accionar de cada servicio. Dado que son más de 100 maternidades, una radiografía completa requiere un relevamiento exhaustivo y actualizado, por ahora no disponible.

Del Ministerio de Salud de la Nación dependen cinco hospitales y otros siete de gestión mixta, clasificados como Servicios de Atención Médica Integral para la Comunidad, o SAMIC, con entre 75% y 80% de financiamiento de Nación y el resto de la jurisdicción o municipio correspondiente. De los primeros, sólo tiene maternidad el bonaerense “Profesor Alejandro Posadas”. De los segundos, la tienen los hospitales de El Calafate, El Cruce (Florencio Varela), el Cuenca Alta “Néstor Kirchner” (Cañuelas), el René Favaloro (Rafael Castillo), el "Presidente Néstor Kirchner” (La Matanza) y el Garrahan en Capital.

Desde la cartera que conduce Mario Lugones indicaron que la peridural “está garantizada” en todos ellos. Sin embargo, una consulta paralela en el Posadas reveló que la dificultad para contar con anestesista en los nacimientos no quirúrgicos “es una realidad a la que no escapa” ese centro de salud.

La peridural en Entre Ríos y Santa Fe

Al cierre de esta nota se aguardaba la respuesta prometida desde los ministerios de Salud de Catamarca, Neuquén y San Luis. En tanto, si bien este medio trasladó la misma inquietud a fuentes oficiales de Córdoba, San Juan, Santiago del Estero, Formosa, La Rioja, Misiones, Corrientes, La Pampa y Tierra del Fuego, no hubo acuse de recibo alguno.

En el Ministerio de Salud de Entre Ríos admitieron que la peridural no se administra en hospitales públicos (donde sí se cumplen las llamadas Condiciones Obstétricas y Neonatales Esenciales, o CONE) e informaron que en los privados “muy pocas prepagas la cubren”. Puntualizaron que es “un tema de recursos humanos; de anestesista puntualmente”, tomando en cuenta “el tiempo que dura el proceso, ya que el profesional tiene que estar presente controlando todo”.

Desde Santa Fe la respuesta llegó por escrito: “La atención del trabajo de parto se enmarca en el modelo de Parto Respetado y en la red de maternidades regionalizadas que cuentan con Condiciones Obstétricas y Neonatales Esenciales (CONE). Dentro de este esquema asistencial, el manejo y alivio del dolor se aborda de forma integral y personalizada. Las guías de práctica clínica contemplan la analgesia epidural como una alternativa recomendada. Su indicación y administración se evalúan de manera individualizada en cada caso, considerando tanto el consentimiento y deseo de la persona gestante como el criterio del equipo obstétrico”.

Según dijeron, el modelo que siguen "informa sobre las distintas estrategias de alivio del dolor, tanto farmacológicas como no farmacológicas, entre las que se cuentan movilidad, masajes y esferodinamia, disponibles en las Unidades de Parto Respetado”. Clarín intentó dilucidar si, en concreto, la peridural se administra si la mujer la pide. Remarcaron que se evalúa el caso por caso.

Anestesia para los partos en el norte del país

A falta de respuesta oficial, en Chaco la consulta se trasladó a fuentes hospitalarias de una maternidad provincial muy importante. Mientras desde la jefatura del servicio correspondiente dijeron una cosa, la dirección de ese centro de salud informó lo contrario.

Aunque la primera fuente había dicho la “peri” está protocolizada, la segunda le dio al todo un baldazo de realismo. Dijo que como los anestesistas de guardia son pocos y deben estar al pie del cañón para las cirugías de urgencia, “hacerlo” (poner el catéter y monitorear la peridural hasta el nacimiento inclusive) depende de las “ganas del anestesiólogo de guardia”. Sumar más acceso del que hay hoy implicaría que esos profesionales exijan “un módulo adicional”. O sea, mayores honorarios.

En el Ministerio de Salud de Salta expresaron una respuesta por escrito en la línea que lo había hecho Santa Fe (se cumplen los lineamientos del parto respetado y la evaluación clínica es individualizada). Precisaron también que, en cuanto a los “partos por vía vaginal (naturales), la anestesia peridural no se ofrece de forma sistemática o rutinaria como primera medida, ya que las buenas prácticas obstétricas priorizan métodos no farmacológicos de alivio del dolor y la evolución fisiológica del trabajo de parto".

Aunque dijeron que la evaluación es individual, el acceso podría no ser total: "Hay que tener en cuenta que la cobertura anestésica está garantizada en la red para urgencias, emergencias e intervenciones obstétricas. No obstante, la disponibilidad operativa inmediata de especialistas dedicados exclusivamente a analgesia en trabajo de parto varía según la complejidad del centro”.

Por ejemplo, el Hospital Público Materno Infantil (HPMI), “centro de referencia y de mayor complejidad perinatal, cuenta con una dotación más amplia de profesionales de anestesiología”, pero “en los demás hospitales con maternidad, los anestesistas de guardia cubren la demanda quirúrgica general y de emergencias, por lo que su intervención en partos vaginales se coordina según la urgencia y el criterio médico de cada caso”.

Partos naturales y analgesia en la Cordillera

Fuentes oficiales de Mendoza confesaron que en el sector público se da peridural, “pero no siempre”. Hubo un reconocimiento claro de que, si bien “la provincia viene creciendo” en este sentido, es "una deuda del sistema público”.

“En la maternidad más grande de la provincia se da en el 60% o 70% de los casos, cuando hace dos años eran sólo 15%. El límite es la cantidad de anestesiólogos, que son sólo dos para guardia y a veces no es suficiente. Se está trabajando para ver cómo ampliar y garantizar anestesia peridural para todas las mujeres que lo requieran”, resaltaron.

En Río Negro confirmaron que no aplican la peridural en el sistema público de salud, en virtud de que “en la mayoría del país no se realiza”. Y en Santa Cruz, si bien explicaron que “los hospitales en que se atienden nacimientos cuentan con especialistas en anestesia que están capacitados para la práctica”, faltó la respuesta a la repregunta por la disponibilidad de personal (más allá de la capacitación).

Desde Neuquén informaron que "no se ofrece ni se administra de forma rutinaria la anestesia peridural a demanda para partos naturales" y, entre las razones, explicaron también que los anestesiólogos de guardia están asignados a urgencias y cirugías, y que "se trabaja fuertemente en el acompañamiento y en métodos de alivio del dolor no farmacológicos". Y agregaron que están impulsando reuniones estratégicas entre la Dirección de Maternidad, los hospitales y los equipos de anestesiología con el "objetivo prioritario" de "diseñar circuitos para garantizar la analgesia del parto como un derecho de la paciente".

Para cerrar, la respuesta del Ministerio de Salud de Chubut fue un pantallazo muy completo. Explicaron que aplican “la ley de Parto Respetado, que contempla el derecho de las personas gestantes a recibir información y decidir sobre las alternativas disponibles para el alivio del dolor durante el trabajo de parto”, pero que, “actualmente, en las maternidades públicas de la provincia, la analgesia peridural durante el trabajo de parto no está garantizada a demanda”.

“Fundamentalmente porque no contamos con anestesiólogos disponibles específicamente para ese fin. Se ha realizado en algunas oportunidades, de manera puntual, cuando la disponibilidad del anestesiólogo lo permitió, pero no es una prestación que hoy podamos ofrecer de manera sistemática”, se sinceraron.

Según los datos oficiales provistos desde esa provincia patagónica, Chubut cuenta con 39 anestesiólogos para cubrir los hospitales de Trelew, Rawson, Puerto Madryn y Esquel, el Hospital Regional y el Hospital Alvear de Comodoro Rivadavia, además de las coberturas en Sarmiento y El Maitén. “Son profesionales que en muchos casos se desempeñan tanto en el ámbito público como en el privado y, en el sistema público, la cobertura se organiza principalmente mediante guardias pasivas. Esto permite garantizar la respuesta frente a urgencias y emergencias quirúrgicas, pero no disponer permanentemente de un anestesiólogo para analgesia obstétrica”, admitieron también en este caso.

Si bien señalaron que no registran una “demanda o reclamo sostenido de la comunidad por el acceso a la analgesia peridural”, comprenden que “la ausencia de reclamos no necesariamente significa ausencia de necesidad o de preferencia por esta alternativa, y por eso es importante poder medirla”.

Por fin, compartieron que trabajan en un proyecto de índice de adherencia al plan de parto. “Contempla específicamente la dimensión del manejo del dolor” y busca conocer la demanda real a través de que las embarazadas “puedan expresar anticipadamente sus preferencias para el trabajo de parto y el nacimiento, incluyendo si desean recibir analgesia farmacológica”.

AS

Comentarios

Debes iniciar sesion o registrarte con una cuenta de lector para comentar.

Todavia no hay comentarios aprobados.