06/09/2026 17:36
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Mauricio Macri juega a dos puntas: negocia con los Milei, mientras deja correr a un candidato propio para 2027

Mauricio Macri juega a dos puntas: negocia con los Milei, mientras deja correr a un candidato propio para 2027

El expresidente avaló los contactos para que el PRO busque un acuerdo electoral con el Gobierno. Pero en paralelo, su último ministro de Economía se lanzó para la pelea nacional. S

Desde el exterior -adonde viajó para dar clases en la Universidad de Bolonia, en Italia, y en otra casa de estudios en los Estados Unidos; y compartir vacaciones con su flamante novia- Mauricio Macri juega a dos puntas. Por un lado, habilita la mesa con sus delegados y los de Karina Milei y, por el otro, le da alas a Hernán Lacunza para caminar el país con el mote de presidenciable.

El jefe del PRO no le dedicó ni un tuit al anuncio de Javier Milei sobre Malvinas, pero recomendó en la red social la semblanza sobre Lionel Messi que el ex presidente de Colombia Iván Duque publicó en la revista Noticias.

La mesa del PRO y La Libertad Avanza, con Santilli, Lule Menem, De Andreis y Ritondo.

“La mesa de Fernando (de Andreis) y (Cristian) Ritondo con los Menem y (Diego) Santilli es una pantomima, pero es lo que hay que hacer”, refiere uno de los hombres más leales al fundador del partido amarillo.

Cerca de Macri y de Karina Milei comparten el mismo diagnóstico. Sostienen que es imposible sellar un acuerdo a diez meses del cierre de listas. El ex presidente suspendió sus giras por el país y habilitó las reuniones cada 15 días en la Rosada tras el llamado de la hermanísima, pero no puso reparos a las aspiraciones personales de su ex ministro.

Cargos vs. listas

En el círculo íntimo de Macri aseguran que las conversaciones están trabadas, porque él pretende colaborar en un relanzamiento del Gobierno. Piensa en tener más injerencia en el Ejecutivo en áreas que considera que no funciona y los delegados de la secretaria general de Presidencia solo habilitan que sea una discusión por listas.

En la mesa chica del jefe y fundador del PRO sugieren que el principal activo que hoy posee el ex mandatario más que su poder de daño, es su capacidad para acompañar y darle mayor certidumbre a los inversores para tranquilizar a los mercados. “Por eso, el principal interesado en cerrar un acuerdo es Toto”, argumentan dirigentes que conocen al ministro de Economía desde hace un cuarto de siglo.

Los presidentes Kast y Milei, durante la visita del libertario a Chile. Foto: EFE.

Macri, ahora y como siempre, quiere nutrir al Gobierno con cuadros propios que sean nombrados con su aval y no por la convocatoria unilateral de la Casa Rosada para esmerilarlo. Esa fue la dinámica que hasta ahora marcó el vínculo y que convirtió al PRO en una cantera de LLA con seis ministros sobre nueve.

A la hora de imaginar qué áreas miran con expectativas, no hay sorpresas: son las mismas que cuestionaban antes de autorizar un acuerdo electoral en las dos Buenos Aires, en octubre de 2027. “Privatizaciones y Transporte”, consignan mientras el Gobierno avanza con la privatización del Belgrano Cargas, que operó el Grupo Macri hasta 2012, cuando fue reestatizado.

En Balcarce 50 rechazan de plano la posibilidad de una discusión por fuera de lo electoral. “Karina y Mauricio van a sellar el acuerdo. El tiene que controlar a sus perros. Ella es la que define la política dentro del Gobierno. Como decía Moria (Casán), que ahora está de moda, 'el decorado se calla'”, destacan.

Las formas de Milei contra la prensa y las críticas a la gestión macrista no son el quid de la cuestión, pero no colaboran. El Presidente sigue en su canal y apunta de manera cada vez más escatológica contra periodistas, en X y en atriles, adentro y afuera del país. También se empeña en destacar, como hizo en Chile, que él -a diferencia de Macri- no se dejará correr por las piedras.

Diferencias en el PRO

Cristian Ritondo -socio político del jefe de Gabinete y jefe del bloque de Diputados del PRO- está ansioso por cerrar un acuerdo electoral con los libertarios. Macri -igual que el Gobierno- prefiere estirar las definiciones.

Después de la última visita de los embajadores del PRO a la Rosada, macristas de paladar negro línea fundadora se fotografiaron cenando con Lacunza, el ex ministro que se lanzó a una precandidatura presidencial de dudosa verosimilitud.

En ese cónclave estuvieron Paula Bertol, el ex ministro de Trabajo Jorge Triaca, el misionero Humberto Schiavoni y el actual jefe de bloque del PRO en el Senado, Martín Goerling. “Ninguno de ellos tiene votos ni militancia propia”, los descalificó un dirigente amarillo que quiere apurar un acuerdo.

En la mesa de convidados en el restaurante Marcello coincidieron -como marcan buena parte de las encuestas- que el Gobierno no logró recomponer su vínculo con el electorado después del escándalo de Manuel Adorni, que todavía no terminó de escribirse. La economía es endeble.

Sobre esa grieta, Macri construye el andarivel de presidenciable del vicepresidente de Racing al que acompaña la misma (mala) suerte futbolística que a Jorge Brito, que ya no tiene responsabilidades deportivas pero sí ecos de una gestión con pocos resultados en River.

“A Hernán y a Mauricio les alcanzó con fotos para darse cuenta de que hay más agua en la pileta de la que pensaban”, asumen los más entusiastas. Esta semana el economista fue recibido en Mendoza por Alfredo Cornejo. El gobernador está molesto por la reducción de las zonas frías que afectan a su provincia y, más todavía, porque el Gobierno no termina de herir de muerte las aspiraciones de Luis Petri en su provincia.

El debate por las PASO

Los comensales macristas (al igual que Cornejo presionaba a Macri en 2019 ¿y a Milei ahora?) se entusiasman con la idea de que Milei se amigue con la idea de una primaria que le permita contener los votos de derecha con disidencias. Temen un resultado abultado en contra. Los Milei no quieren. En la Rosada hay un objetivo mandatorio: la suspensión de las PASO. “Quienes no la apoyen, son nuestros adversarios”, argumentan.

El Gobierno acelera con su plan en busca de un dictamen favorable, aunque acaba de tropezar con el Súper-RIGI. La llave la tienen los gobernadores. En cualquier caso, habría excepciones, como el Martín Llayora. El mandatario cordobés, que convocó a Lacunza como director del Banco de la provincia, se muestra más dispuesto a suspender las primarias, pero el oficialismo se siente competitivo en el segundo distrito electoral del país y piensa jugar fuerte por la gobernación.

La tensión crece puertas adentro de ambos espacios. En LLA hay quienes imaginan un futuro de reelección sin los soldados de Santiago Caputo, que esta semana volvió a marcar -con la cadena nacional sobre Malvinas- que todavía tiene una posición dominante en la narrativa del Gobierno.

Mauricio y Jorge Macri, en tanto, no disimulan sus diferencias. El ex presidente le factura al jefe de Gobierno premura para pelearse en 2025 y ansiedad para acordar de cara a 2027.

La ausencia en el país de Macri sirve para disimular las diferencias, incluida la decisión sobre Malvinas que nadie de su partido objetará en público. Lacunza hablará el 14 de septiembre en un hotel porteño y ya fue invitado al Coloquio de IDEA. Los empresarios le llevan a él y a Macri reparos como los que hizo públicos la cúpula de la Unión Industrial. El ex presidente comulga más con las observaciones actuales que con las que le hacían en 2018. Lacunza ya tiene en agenda visitas a provincias y nuevas postales con gobernadores.

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